De acuerdo con titulares de la investigación, “se trata de una herramienta clave para el análisis de la respuesta inmunitaria que permitirá acelerar la investigación y el desarrollo de una vacuna”.

Barcelona, España, 11 de agosto (EFE).- Investigadores del centro IrsiCaixa publicaron “la primera secuencia de consenso” del virus de la COVID-19, el SARS-CoV-2, un elemento “clave” para “acelerar el desarrollo de una vacuna“, ya que ha permitido elaborar una lista de aminoácidos que podrían activar la inmunidad contra el virus.

Así lo anunció mediante un comunicado IrsiCaixa, un centro de investigación en el que participan la consellería de Salud y la Fundación la Caixa y que ha contado con el apoyo de la campaña de micromecenazgo #YoMeCorono, la farmacéutica Grifols y el Instituto de Salud Carlos III.

Los investigadores han logrado “describir la primera secuencia genética consenso del SARS-CoV-2, una secuencia representativa del genoma completo de mil 700 virus” que circulan alrededor del globo, de modo que han podido elaborar una lista de entre mil 500 y 3 mil péptidos -un tipo de molécula formada por aminoácidos- “que podrían activar la inmunidad a largo plazo contra el virus”.

Con estos péptidos se podrá estudiar “con el máximo grado de detalle la respuesta inmunitaria de las células T contra el coronavirus”.

Las citadas células T son un tipo de glóbulo blanco, que actúa ante organismos infecciosos, que el mundo científico mira con esperanza como eventual remedio eficaz contra el virus de la COVID-19.

En resumen, se consiguió “condensar la variabilidad de los virus que circulan en una sola secuencia”, con la cual ahora se analizará “ante qué regiones” de esta secuencia actúan las células T, según explicó el investigador asociado Alex Olvera en declaraciones remitidas junto a la nota de prensa.

En palabras de los líderes del estudio, Christian Brander y Julia G. Prado, “se trata de una herramienta clave para el análisis de la respuesta inmunitaria que permitirá acelerar la investigación y el desarrollo de una vacuna”.

La secuencia se publicó en formato abierto de modo que todos los investigadores puedan tener acceso a ella.