Debido a la pandemia de la COVID-19, el suministro de medicamentos antirretrovirales, usados para combatir el virus del VIH/Sida se ha visto afectado, por lo que la vida de cerca de 24 millones de personas peligra.

Por Bram Janssen y Andrew Meldrum

Johannesburgo, Sudáfrica, 11 de agosto (AP).- En todo el mundo, la pandemia ha alterado el suministro de medicamentos antirretrovirales, poniendo en peligro a muchas de las más de 24 millones de personas que los toman para mantener a raya el virus VIH, que causa el sida.

Uno de esos casos fue Sibongile Zulu, una madre soltera con cuatro hijos en Sudáfrica. Cuando la clínica a la que asiste se quedó sin medicamentos para el VIH financiados por el Gobierno durante el confinamiento por la COVID-19, Zulu entró en pánico. Una farmacia local tenía la medicina con un costo de 48 dólares, pero ella no tenía el dinero después de haber sido despedida de su trabajo durante los cierres para contener la propagación del coronavirus.

Desesperada por conseguir medicamentos vitales, llamó a una amiga: una enfermera en un organismo local que ayuda a gente con VIH, la Fundación Hermana Mura. Zulu fue una de las afortunadas y desde abril la fundación le ha proporcionado los medicamentos, comprados localmente.

Las restricciones por el coronavirus han provocado que la importación, la producción local y distribución de medicamentos para controlar el VIH/Sida se vea afectada. Foto: Robert F. Bukaty, AP

Sólo en África subsahariana, un estudio realizado por el Programa Conjunto de Naciones Unidas sobre el VIH/sida (ONUSIDA) halló que una obstaculización de seis meses de la terapia antirretroviral podría ocasionar 500 mil muertes adicionales relacionadas con el sida.

Las alteraciones son particularmente preocupantes en Sudáfrica, que tiene 7.7 millones de personas con VIH, la mayor cantidad en el mundo, de las cuales un 62 por ciento dependen del programa antirretroviral del Gobierno, también el más grande. Las restricciones por el coronavirus han complicado tanto la importación de los medicamentos, como la producción local y distribución, según un reporte de ONUSIDA.

Además, muchos pacientes con VIH han dejado de ir a las clínicas con frecuencia atestadas por temor de exponerse al coronavirus y otros no pueden pagar el transporte para llegar a las clínicas.

En junio, la directora ejecutiva de ONUSIDA, Winnie Byanyima, dijo que los países deberían “hacer planes con urgencia sobre cómo mitigar los impactos de los costos más elevados y capacidad reducida de medicinas antirretrovirales”.

“Hago un llamado a los países y compradores de medicinas VIH a actuar rápidamente para asegurar que todos los que actualmente estén en el tratamiento continúen a estar en él, salvar vidas y detener las nuevas infecciones de VIH”, dijo Byanyima.