Ciudad de México – El 5 de septiembre pasado, el presidente electo de México, Enrique Peña Nieto, presentó al equipo de transición que le ayudará a recibir toda la data de la administración de Felipe Calderón Hinojosa.

En ese grupo destacan amigos del ex gobernador del Estado de México y familiares de connotados priístas. Pero, sin duda, la presencia de la ex perredista ex jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Rosario Robles Berlanga, es la que más críticas y polémica ha levantado.

Robles Berlanga, quien fuera cercana de uno de los personajes más emblemáticos del PRD, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, y escalara diversos escaños dentro de ese partido de la izquierda mexicana, se ganó diversos calificativos adversos al declarar, hace unos meses, su simpatía por el proyecto del PRI y al considerar a Peña Nieto como “la mejor opción” para México.

De amplia carrera política, Robles ha estado al frente de importantes cargos, en los que siempre sobresalió, pero no sólo por su desempeño, también por los escándalos en los que se vio envuelta en los últimos años.

LOS INICIOS

Economista por la Universidad Nacional Autonóma de México (UNAM) con maestría en Desarrollo Rural por la misma institución, ha sido también investigadora, articulista y autora de libros dedicados a la situación del campo mexicano y asuntos de pobreza y de género. En la actualidad colabora en diversos programas de radio y televisión, escribe una columna en el rotativo Milenio y pertenece a la organización Las Insurgentes, que promueve la equidad de género.

Comenzó su carrera política en la dirigencia femenil del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (STUNAM); de 1988 a 1993 formó parte del Comité Ejecutivo del mismo sindicato.

En 1989 fue una de las fundadoras del Partido de la Revolución Democrática (PRD), órgano político que cinco años más tarde la postularía como diputada. Dentro del Sol Azteca ocupó diversos cargos como consejera nacional,  secretaria de Movimientos Sociales del CEN, secretaria de Organización, entre otros.

También fue diputada federal en la LVI Legislatura donde presidió la Comisión de Desarrollo Social y participó en la Comisión Permanente del Congreso.

Su gran ascenso político comenzó en 1997, cuando se incorporó como secretaria de gobierno durante la administración de Cuahutémoc Cárdenas, primer Jefe de Gobierno del Distrito Federal. Uno de los actos más representativos durante su gestión fue presidir la mesa central de la Reforma Política del DF, integrada por grupos de negociación de los distintos partidos con el fin de concretar reformas.

Tras darse a conocer las aspiraciones presidenciales de Cárdenas rumbo a los comicios del año 2000, la Asamblea Legislativa del DF la designó en 1999 “Jefa de Gobierno del Distrito federal para que termine  el encargo, para el que fue electo el Ing. Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano”.

Así,el 29 de septiembre de 1999 rindió protesta en este nuevo puesto, mismo que cumplió de manera controvertida y muy cuestionada.

LA JEFATURA DE GOBIERNO DEL DF

Bajo el lema “tengo las faldas bien puestas”, Robles quedó al frente del DF mientras se desarrollaban las campañas políticas, proceso durante el cual fue acusada de apoyar abiertamente a Cuahutémoc Cárdenas. Sus adversarios también le reclamaron una presunta campaña para promocionar su imagen en los medios, pero ella siempre se defendió diciendo que se trataba de criticas “machistas” de personas que no toleraban ver a una mujer gobernando.

En marzo de 2000, el gobierno encabezado por Rosario Robles acusó al ex regente priista Óscar Espinosa Villarreal, quien en ese entonces ya fungía como Secretario de Turismo, de peculado y desvío de fondos por 420 millones de pesos, delito del que fue declarado culpable en 2005; sin embargo, un año después, la Suprema Corte dejó sin efecto la sentencia de autoridades locales.

Robles también llevó a cabo una serie de intensas inspecciones en antros con los Operativos de Verificación en Centros Nocturnos donde una gran cantidad de establecimientos fueron clausurados por no cumplir con las normas gubernamentales, así como por permitir la entrada de menores de edad y promover la prostitución. Dichas investigaciones a este tipo de negocios comenzaron luego de que la madrugada del 20 de octubre de 2000 se incendiara la discoteca Lobohombo, dejando 22 muertos.

Ese mismo año, fue promotora de la norma conocida como “Ley Robles”, que permite el aborto eugenésico o cuando el embarazo sea por inseminación artificial no consentida, además de que es el Ministerio Público quien debe autorizar la interrupción de la gravidez si ésta es producto de una violación. La norma fue ratificada en el 2002 por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).

Al presentar su propuesta de reforma al Código Penal, Rosario Robles, dijo: “Nuestra lucha es contra la muerte y por la vida de miles de mujeres que se mueren cada año por practicarse un aborto en malas condiciones. Nuestra lucha es por el derecho a decidir sobre nuestra vida y nuestros cuerpos”.

Entregó el cargo el 5 de diciembre de 2000 al jefe de gobierno electo Andrés Manuel López Obrador.

FOTO: Cuartoscuro

PRESIDENTA DEL PRD, EN EL ESCÁNDALO

Luego de dejar el GDF, en 2002 se postuló como candidata a la Presidencia Nacional de su partido, el PRD.

Al frente del Sol Azteca vivió el proceso electoral del 2003, en el que prometió el 20 por ciento de los votos a su partido. Durante las campañas, se reunió con distintas mujeres de la vida política, entre ellas Patricia Mercado, Elba Esther Gordillo y Martha Sahagún de Fox.

Durante su gestión se alió con el empresario argentino Carlos Ahumada, con quien mantuvo una relación amorosa, según citan distintas biografías.

Pero la economista no duraría mucho tiempo al frente de los perredistas. El 3 de marzo de 2004, Televisa transmitió un video que mostraba a René Bejarano, en ese momento líder de la mayoría del PRD en la Asamblea Legislativa, recibiendo una gran cantidad de dinero de Carlos Ahumada para favorecer las campañas de los candidatos de su partido. Fue entonces que la bomba estalló y el escándalo persiguió no sólo al órgano político, también a la funcionaria.

Después salió a la luz otro video donde se ve a Carlos Imaz recibiendo alrededor de 500 mil pesos de Ahumada.

Ante las grabaciones, los detractores de Robles la acusaron de fomentar la relación Bejarano-Ahumada y de usar su cercanía con éste último para otorgar “favores gubernamentales” a distintas empresas. Ella siempre lo negó y ante una posible expulsión de su partido, decidió renunciar.

Incluso Rosario Robles visitó a Carlos Ahumada en el Reclusorio Oriente, acompañada por la esposa del empresario, Cecilia Gurza.

Como en historia de novela, cada uno escribió un libro en el que se mencionan, ella en Con todo el corazón (2005), él en Derecho de réplica. Pero la obra de Robles no sólo se centra en el amorío, también en el PRD y algunos de sus personajes como Cárdenas y López Obrador. (2005)

En su libro,  Rosario Robles señala: “Cometí el error de relacionar lo personal con lo político”. Luego, asegura que sigue pensando que “el amor y la vida privada son cosa de dos”.

SU REGRESO A LA VIDA PÚBLICA 

Tras dos años de ausencia de la vida pública, Rosario Robles, reapareció en enero del 2007 en la consultoría Sostén, junto con María de las Heras.

A través de Sostén, Robles pretendía transmitir su experiencia política a otras mujeres.

Algunos medios afirman que una las primeras clientas de la consultora fue Ivonne Ortega, actual gobernadora de Yucatán.

Cuatro años más tarde, a finales de julio de 2011, la economista vivió otro escándalo cuando su hija Mariana Moguel fue detenida en un retén del alcoholímetro.

Excélsior publicó el 1 de agosto que “Moguel reprobó la prueba de alcoholemia con 1.07 de mg/L de alcohol en aire, cuando lo máximo para poder conducir es 0.40 mg/L. La joven, de 27 años, fue trasladada en primera instancia al Juzgado Cívico AO-3 de Altavista y avenida Toluca, hasta donde acudió Rosario Robles para intentar liberarla”.

También en agosto del año pasado, la entonces secretaria general perredista, Dolores Padierna, acusó a Robles de ser “la causante de la crisis económica que enfrenta el PRD y de haber vendido información a adversarios políticos para debilitar la fuerza de ese instituto político”.

Padierna aseguró que luego de la gestión de Robles el PRD aún sufría embates económicos y políticos supuestamente causados por la ex jefa de gobierno.

FOTO: El Universal

APOYO AL PRI

El 27 de abril de 2012, la ex jefa de Gobierno del DF encabezó en Acapulco reuniones con la Red de Mujeres de la Sociedad Civil, en donde anunció el apoyo incondicional al entonces candidato presidencial del PRI, Enrique Peña Nieto, de quien dijo ganaría las elecciones.

“Evidentemente que veo una campaña muy exitosa, una campaña, la de Enrique Peña Nieto que está colocada hoy por hoy en el primer lugar. Veo un desplome de la campaña de Josefina Vázquez Mota y veo un avance de la campaña consistente de López Obrador para colocarse en segundo lugar”, expresó la política a El Universal.

La ex funcionaria capitalina también dijo al rotativo que entre las razones que la llevaban a apoyar al priista, se encontraban “una relación personal con él de trabajo, de afecto” porque creía “que México necesita un cambio que no puede seguir por el mismo camino, las mujeres no queremos que se siga masacrando a los jóvenes, no queremos seguir recogiendo los cadáveres de nuestros hijos y en consecuencia creo fundamental que haya una transformación”.

En medio de las críticas y polémica que desató esta postura de quien fuera perredista, en junio pasado ella se defendió argumentando que no estaba con el PRI, sino con Peña Nieto y que en 2006 no había apoyado a AMLO, por lo que ahora tampoco lo haría.

Tras los comicios del 1 de julio pasado, luego de que Andrés Manuel López Obrador y el Movimiento Progresista acusaran al tricolor de presuntamente ganar la presidencia por medio de la compra de votos, Robles salió en defensa del mexiquense y afirmó que el político tabasqueño hizo lo mismo 12 años atrás. A través de una entrevista para un espacio informativo de Radio Fórmula, Robles manifestó que López Obrador no contaba con calidad moral para cuestionar al PRI, pues en el año 2000, aseveró, el propio López Obrador le pidió a ella repartir despensas para ganar la jefatura de gobierno capitalina.

“Que AMLO no se venga a dar golpes de pecho, el PRD también compra los votos en el DF, sino pregunten en Iztapalapa”, manifestó.

Su apoyo a Peña Nieto se vio recompensado cuando éste presentó a su equipo de transición. El Presidente electo la colocó en un primer plano: como encargada de política social. Sin embargo, las críticas de sus ex colegas no se hicieron esperar, como tampoco la de cientos de tuiteros que la convirtieron en TT y cuestionaron su adhesión priista.

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Ante las criticas, Robles respondió: “Juntos hacia adelante. Mi preocupación es México. No me detengo en pequeñeces”.

En tanto, el vicecoordinador para la Transición Gubernamental del equipo de Enrique Peña Nieto, Luis Videgaray, explicó que Robles apoyará a la transición con su visión de izquierda y de combate a la pobreza no asistencialista.