Los partidos de oposición que hoy critican a Luis Videgaray Caso son los mismos que, en noviembre y diciembre de 2012, abrazaron la idea del ahora ex Secretario de Hacienda y Crédito Público de firmar el Pacto por México, y sacaron ganancias de ese acuerdo, criticaron académicos y politólogos. Apenas hace dos días Miguel Ángel Osorio Chong, Secretario de Gobernación, reconoció la participación de Videgaray Caso para concretar las reformas estructurales a través del acuerdo entre el Gobierno federal, el PRI y la oposición. El PRD y el PAN fueron fundamentales para que se votaran las reformas Educativa, Financiera, Fiscal, Telecomunicaciones y Energética, reformas que, de acuerdo con especialistas, no han funcionado como prometieron.

Ciudad de México, 11 de septiembre (SinEmbargo).– El 20 de julio pasado, días después de asumir la dirigencia del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Alejandra Barrales Magdaleno reconoció que los objetivos del Pacto por México no se habían cumplido y dijo que ellos, los perredistas, actuaron de “buena fe” al firmar la iniciativa del Presidente Enrique Peña Nieto con el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y con el Partido Acción Nacional (PAN).

“Yo he señalado que fue para nosotros participar de buena fe, pensado que se podía ayudar a nuestro país. El tiempo nos ha demostrado que no se ha cumplido con esos objetivos. Tenemos que reconocer que hay que rectificar, que hay que replantear qué hacer”, dijo en su primera conferencia de prensa como presidenta nacional del Sol Azteca.

Analistas consultados por SinEmbargo dijeron que en política no existe la buena fe sino los intereses políticos, y que en el Pacto por México –la iniciativa en la que, de acuerdo con Miguel Ángel Osorio Chong, Secretario de Gobernación (Segob), fue fundamental la participación de Luis Videgaray Caso, ahora ex titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP)– todos los partidos ganaron.

Tanto Videgaray Caso como Osorio Chong encabezaron en 2012, luego del triunfo en las elecciones de julio de ese año, el equipo de transición del entonces Presidente electo Enrique Peña Nieto. Ambos cabildearon la unión de los principales partidos políticos opositores con el PRI, en torno al objetivo de quitarle obstáculos al Gobierno federal y lograr reformas estructurales, lo que dio origen al Pacto por México.

Videgaray, plantearon analistas antes y después de su salida de la SHCP, participó en las 12 reformas impulsadas por el Gobierno de Peña Nieto, de las cuales al menos cuatro –la Energética, la de Comunicaciones, la Fiscal y la Financiera– salieron directamente de sus manos.

El Pacto por México fue firmado el 2 de diciembre de 2012 en el Castillo de Chapultepec, en la Ciudad de México, por el Presidente de la República, Enrique Peña Nieto; Gustavo Madero Muñoz, presidente del Partido Acción Nacional; Jesús Zambrano Grijalva, presidente del Partido de la Revolución Democrática, y Cristina Díaz Salazar, presidenta Interina del Partido Revolucionario Institucional.

“Los partidos políticos actúan en función de los espacios de interés electoral. El argumento de la ‘buena fe’ no es creíble. En política no hay buena fe, lo que hay son intereses. No es una argumento válido en ese sentido. Ellos han tenido experiencia de gobierno y saben que la implementación de la reforma no es fácil y siempre que se aprueba una ley, su espíritu es uno pero su implementación cambia dependiendo de cómo los funcionarios públicos entienden la reforma en su conjunto. Me parece que no es una disculpa, están modificando una posición porque hay elecciones y no porque hayan pensando que debió ser así”, dijo Gustavo López Montiel, experto en partidos políticos del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM).

En el pacto que dio origen a la Reforma Educativa, de la cual se desprendió el posterior conflicto magisterial, Barrales Magdaleno fue integrante del Consejo Rector en 2013 junto con Jesús Zambrano Grijalva, entonces presidente nacional del PRD; Jesús Ortega Martínez, líder de Nueva Izquierda (NI) o de “Los Chuchos”; Pablo Gómez Álvarez, Eloí Vázquez López y Guadalupe Acosta Naranjo.

Gracias al Pacto por México se votaron y aprobaron las reformas estructurales de Peña Nieto a pesar de que, en un principio, algunos legisladores del Congreso de la Unión se opusieron a la iniciativa por considerar que los líderes de los partidos usurparían las funciones que les correspondía únicamente a los diputados y senadores.

La oposición del PRD y el PAN apoyó al PRI para votar las reformas Educativa, la Financiera y la de Telecomunicaciones. El diálogo se rompió cuando los perredistas no apoyaron la Reforma Energética en los términos que planteó el titular del Ejecutivo Federal.

PRI, PAN Y PRD SE BENEFICIARON

Aurelio Nuño, entonces jefe de la oficina de la presidencia; Miguel Angel Osorio Chong, secretario de Gobernación; Jesús Zambrano, presidente nacional del PRD; Cesar Camacho Quiroz, presidente nacional del PRI; Gustavo Madero, presidente nacional del PAN y Luis Videgaray, secretario de Hacienda durante la reunión del Pacto por México que se realizó en un hotel del Centro Histórico en 2013. Foto: Cuartoscuro

Miguel Ángel Osorio Chong, Secretario de Gobernación; Jesús Zambrano, entonces presidente nacional del PRD; César Camacho, ex presidente nacional del PRI; Gustavo Madero, ex dirigente nacional del PAN, y Luis Videgaray, entonces Secretario de Hacienda, presiden una reunión del Pacto por México en 2013. Foto: Cuartoscuro

López Montiel explicó que los tres partidos que participaron en el Pacto por México ganaron: el PRI tuvo sus reformas estructurales; el PRD ganó la Reforma Política de la Ciudad de México y la Reforma Fiscal, y el PAN puso la Reforma de Telecomunicaciones.

“¿Fue un error el Pacto por México? Depende de quién lo vea. Para el Presidente Enrique Peña Nieto fue un acierto y para todos los grupos que participaron ahí. Todos sacaron algún provecho. Quizás fue un error para Morena [Movimiento Regeneración Nacional] o para los grupos que no se beneficiaron del Pacto”, explicó López.

Nicolás Loza Otero, analista político de Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), consideró que el Pacto por México fue exitoso o menos exitoso, dependiendo de la fase en la que se le analice.

En una primera fase, en la aprobación de las reformas de Peña Nieto, al menos en tres de ellas todos los partidos que formaron parte de la iniciativa se pusieron de acuerdo.

“La Reforma Educativa tuvo unanimidad, fue ampliamente votada. En términos legislativos fue exitosa. Lo mismo se puede decir de otras como la de Telecomunicaciones”, explicó Loza Otero.

El politólogo precisó que, en una segunda etapa, el Pacto por México fue menos exitoso: en la legislación secundaria de las reformas, en donde los partidos que apoyaron al PRI y al Jefe del Ejecutivo Federal, ya no estuvieron de acuerdo.

“En este nivel empezamos a ver grietas, porque los niveles de unanimidad que se alcanzaron en algunas reformas, no se lograron después en las reformas legales”, dijo.

El PRD abandonó el Pacto por México tras oponerse a la propuesta de Reforma Energética del Presidente, pero lo hizo cuando el resto de las reformas planteadas en el acuerdo, habían sido aprobadas.

La Reforma Energética no requirió del voto perredista en el Congreso de la Unión, pues fue votada por una avasalladora mayoría del PAN y del PRI, y otros partidos como el Verde Ecologista de México (PVEM).

EL CHEQUE EN BLANCO A EPN

Enrique Gutiérrez Márquez, académico del Departamento de Ciencias Sociales y Políticas de la Universidad Iberoamericana, consideró que los partidos de oposición le dieron un “cheque en blanco” al Presidente Peña Nieto y al PRI al firmar el Pacto por México.

“Habría que preguntarle a la oposición en este país, al PAN y al PRD, que fueron corresponsables del Pacto por México, ¿cuál es el balance que ellos tienen del Pacto? Ambos le dieron un cheque en blanco al Ejecutivo Federal para echar adelante algunos de los proyectos. ¿Qué les dieron en esos intercambios políticos? ¿La Reforma Política del DF? Habría qué ver si tienen ahora la misma impresión y las mismas ganas de apoyar al Presidente en estas reformas estructurales que no han avanzado para ningún lado. La Energética no termina de cuajar, la Educativa está a la mitad, y ahora se quieren regresar y replantear la misma reforma”, cuestionó el académico.

Gutiérrez Márquez continuó: “Uno se pregunta, ¿cuáles son los beneficios reales y concretos de estas reformas? Prometieron ‘mover a México’, y ahora en el informe del Presidente no hubo mucho qué presumir”.

En abril de 2014, el entonces dirigente nacional del PRD Jesús Zambrano Grijalva, defendió el Pacto por México y se definió como un “revolucionario reformista”. Zambrano participó en esa ocasión en una mesa de debate con representantes de República Dominicana, España e Italia, sobre la posibilidad de llegar al poder pactando con sus adversarios políticos.

“Como yo lo he dicho en otros momentos cuando me lo han preguntado, la última en una reunión donde había muchos empresarios que me preguntaban: ‘¿Y qué sacó el PRD? ¿Y que ganó el PRD por su participación en el Pacto por México?’, y yo les dije: ‘Yo creo que está mal formulada la pregunta, porque hay que preguntarse más bien ¿Qué ganó el país con acuerdos que se pudieron construir con distintas fuerzas?’. Creo que ganó mucho, y justamente cuando no hubo acuerdos, que fue con lo de la Reforma Energética, es cuando creo le puede ir mal al país”, dijo Zambrano en esa reunión en el World Trade Center de la Ciudad de México.

A más de dos años de esas declaraciones y con un PRD demandando una solución no sólo a la alza del precio de los energéticos sino también al conflicto magisterial, los analistas dijeron que la oposición no se puede decir que fue “engañada”.

“Yo esperaría que no se sientan engañados. Más bien, que sean responsables y corresponsables, y si cometieron errores habrá que enfrentarlos. Lo verán en las elecciones”, expuso Enrique Gutiérrez.