Andrés Manuel López Obrador dijo que de ser derrotado en la próxima contienda electoral, “va a luchar toda su vida por sus ideales [y] por sus principios hasta que se muera”, por lo que no podría dejar la política, además de, aseguró, tener algunas “cuentas pendientes” para evidenciar a los políticos de “la mafia del poder”. Además, explicó que si no aceptó el debate al que lo invitaron los líderes del PRI y del PAN fue por que “se trata de debatir con el jefe de jefes, con el jefe de la mafia”.

Ciudad de México, 11 de septiembre (SinEmbargo).- El presidente del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), Andrés Manuel López Obrador, aseguró este día que aunque pierda las elecciones presidenciales de 2018, él seguirá en la política “hasta que muera”.

Durante su visita a los municipios tamaulipecos de Altamira, Ciudad Madero y Tampico, López Obrador dijo a reporteros que de ser derrotado en la próxima contienda electoral, “va a luchar toda su vida por sus ideales [y] por sus principios hasta que se muera”, por lo que no podría dejar la política, además de, aseguró, tener algunas “cuentas pendientes” para evidenciar a los políticos de “la mafia del poder”.

Sobre la invitación a debatir su declaración patrimonial, fiscal y de intereses, hecha por Enrique Ochoa Reza, líder del Partido Revolucionario Institucional (PRI), y Ricardo Anaya Cortés, del Acción Nacional (PAN), el ex perredista expresó que “los dos son aprendices de mafiosos, qué voy a debatir con ellos, si se trata de debatir con el jefe de jefes, con el jefe de la mafia, con [Carlos] Salinas”.

Explicó que en su nuevo spot se refiere a que a cambio de “lealtades y votos, la mafia del poder puede postular una vaca o un burro, puede ganar la vaca o el burro, así como señala que son lo mismo fulanos y zutanos, puercos y cochinos, cerdos y marranos, pero pronto, muy pronto va a haber una rebelión en la granja, pacífica, y se va a acabar con la corrupción”.

“El mensaje para algunos les pareció feo, pero es la verdad, ni modos que se le esté dorando la píldora a nadie, porque el 70 por ciento de los votos que se emiten son comprados, es una degeneración”.

El aspirante presidencial criticó sobre las reformas estructurales del Presidente Enrique Peña Nieto, cuyo Gobierno, dijo, propuso un presupuesto para el 2017 donde quiere quitar más de 200 mil millones de pesos al Seguro Popular, a la educación pública, a todo lo que tiene que ver con el desarrollo social, pero no reducen los salarios de los altos funcionarios públicos.

Además, señaló que los altos funcionarios de México son de los más altos del mundo y puso de ejemplo que cada uno de los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) van a ganar, para el próximo año, 600 mil pesos mensuales.

López Obrador reiteró que “Peña se atreve a mantener un avión de 7 mil 500 millones de pesos, que no lo tiene ni Obama, pero será vendido en el 2018”.