México es “el país de la OCDE con los niveles más bajos de titulación en la educación media superior”, lo que está “correlacionado con una elevada desigualdad de ingresos”, dice el reporte.

Unos estudiantes esperan en sus sitios el comienzo de un examen. Foto: EFE

México, 11 septiembre (EFE).- El 52 por ciento de los mexicanos de entre 25 y 34 años carecen de educación media superior (preuniversitaria), lo que sitúa a este país latinoamericano a la cola de los países de OCDE y favorece la desigualdad en el mercado laboral, señala un informe de la organización divulgado hoy.

Según el informe anual sobre educación de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), este porcentaje ha experimentado una reducción de cerca de 13 puntos desde 2007, pero todavía está lejos de alcanzar el promedio de 15 por ciento entre los países miembros.

México es “el país de la OCDE con los niveles más bajos de titulación en la educación media superior“, lo que está “correlacionado con una elevada desigualdad de ingresos”, dice el reporte.

 En el país, los trabajadores sin educación media superior ganan un 40 por ciento menos que los adultos que sí la tienen, y aquellos que cuentan con educación universitaria ganan casi el doble que los que solo tienen educación media superior.

Todas estas diferencias contribuyen a perpetuar la desigualdad en México, donde el 10 por ciento de la población con una mayor renta disponible tiene unos ingresos siete veces superiores al 10 por ciento más pobre, de acuerdo con la OCDE.

México también tiene la mayor proporción de alumnos que han repetido algún curso de educación media superior, un 14 por ciento, muy por encima a la media de la OCDE, que es del 4 por ciento. Más de la mitad de estudiantes repetidores (56 por ciento) son varones.

En cuanto a la educación terciaria, los primeros ingresos de los menores de 25 años “se incrementaron en 15 puntos porcentuales entre 2005 y 2016, tanto entre los hombres como entre las mujeres”.

La brecha de género es “escasa” en cuanto al acceso a los niveles educativos superiores y a la finalización de los estudios.

La OCDE apunta que hay igualdad tanto en los estudiantes de nuevo ingreso en educación terciaria como en los graduados, dado que las mujeres suponen, respectivamente, el 50 por ciento y el 53 por ciento.

No obstante, en el rango de jóvenes entre 18 y 24 años de edad, “las mujeres también tienen un mayor riesgo que los hombres de estar en situación de no tener empleo, no estudiar y no recibir formación”.

El porcentaje de mujeres en esta situación en 2017 fue de un 36 por ciento, mientras en el caso de los hombres la proporción se situó en un 8 por ciento.

 Además, “las mujeres con educación terciaria ganan sólo el 66 por ciento de los ingresos medios de los hombres con educación de nivel terciario”.

Las tasas de matriculación de los niños de entre tres y cinco años subieron casi 20 puntos porcentuales entre 2005 y 2015, hasta alcanzar el 83 por ciento.

La participación de niños de cuatro años se ha “incrementado especialmente”, y ha pasado del 69 por ciento en 2005 al 91 por ciento en 2016, dice el informe.

En este nivel educativo, el tiempo que se pasa en la escuela ronda las 15 horas a la semana, lo que constituye la cifra más baja entre los países con datos disponibles, que tienen un promedio de asistencia de 30 horas por semana.

Pese a que entre 2005 y 2016 el número de profesores de preprimaria (preescolar) contratados ha crecido un 48 por ciento, “las clases están masificadas”, con 25 niños por cada maestro.

México destinó el 17 por ciento de su gasto público total en educación, por encima de la media OCDE, que es del 11 por ciento.

“El gasto mexicano por estudiante desde la educación primaria hasta la terciaria se incrementó en un 8 por ciento entre 2010 y 2016, pese al cambio al alza en el número de estudiantes matriculados (en un 7 por ciento)”, subraya el informe.