“No es el plástico, eres tú” Foto: Cuartoscuro

Por Miguel Rivas*

Las modificaciones a la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos (LGPGIR) están entrando en su etapa de discusión más álgida.

Se trata de un tema que genera mucho interés en diversos sectores de la sociedad y, por ende, muchas posturas alrededor del tema, ya que la problemática de los plásticos de un sólo uso llegó para quedarse en la opinión pública y es el objeto de debate de estas modificaciones a la ley.

Por un lado están los que les conviene la generación de residuos, quienes se benefician de que cada vez se produzca más y más residuos, de los que luego los ciudadanos deben hacerse cargo y que los municipios deben de gestionar. Ellos, con la promesa del reciclaje eterno, son quienes están bien con las cosas como están y solo reparan en que se necesita más educación de la población porque nosotros somos los culpables, no los materiales con los que trabajan.

Con su campaña nos dejan muy claro que “no es el plástico, eres tú”, que ellos son las víctimas de esta historia.

Sin embargo a este sector les preocupan las prohibiciones que han surgido en los diferentes estados, les preocupa porque no pueden uniformar su producción y para ello presionan con su arma más fuerte: la amenaza de pérdida de empleos y de frenos a la economía que tanto se teme en estos días. Su interés: el bien propio y de sus inversiones.

Por otro lado tenemos las demandas de la sociedad civil, esa que se ve afectada por la contaminación de plásticos en sus playas, en los peces que consume, que respira y come plástico sin que la autoridad pueda darle certezas sobre si esto es dañino o no para su salud. Aquella sociedad organizada que pide prohibiciones para lo que puede ser sustituido por materiales que alarguen su vida, evitando los desechables de cualquier material porque entiende que el cambio no es de material sino un cambio profundo en el modelo de producción y consumo. Su interés: el bien común y el cuidado del medio ambiente.

Muy probablemente en esta dicotomía arbitraria, desde mi sesgo, se entendería que a quienes deben atender nuestros legisladores es a las demandas de la sociedad civil. Pero se entiende que en un parlamento, que representa todos los sectores, ambas partes deben ser escuchadas. Sin embargo, como fruto del ejercicio de parlamento abierto realizado por el Senado entre febrero y mayo de este año, solo había una iniciativa presentada a modo de “conclusión”, una que reunía todas, absolutamente todas, las demandas de la industria y que fue presentada por el Senador Jorge Carlos Ramírez Marín (PRI) hace un par de semanas.

Contrario a lo que yo planteo en este texto, la iniciativa de la ciudadanía civil organizada no había tenido cabida en una propuesta legislativa. Sin embargo todo cambió este martes con la presentación de la propuesta de la Alianza México Sin Plástico, formada por más de 130 organizaciones de la sociedad civil a lo largo y ancho del país (incluida Greenpeace), quienes fueron escuchados por 11 senadoras y senadores de diferentes partidos políticos y que este martes presentaron una propuesta que incluye:

1) La responsabilidad extendida al productor.
2) La eliminación de plásticos de un solo uso a través de la homologación en todas las entidades federativas de las prohibiciones de productos y materiales que generen impactos negativos sobre el medio ambiente.
3) Ecoetiquetados que informen a los consumidores sobre los impactos negativos en el ambiente que tienen los productos y la forma correcta de desecharlos.
4) El fortalecimiento del reciclaje a través de incentivos que permitan desarrollar esta actividad de manera social e integrada y no como una herramienta de greenwashing.
5) Prohibición de la incineración de envases, empaques y embalajes que puedan integrarse a cadenas de reciclaje reales, efectivas y eficientes.
6) La promoción de cambios de hábitos hacia una cultura de reducción de residuos desde el origen. Migración a esquemas de reusabilidad y retornabilidad.
7) Obligatoriedad de la separación de los residuos desde el origen para facilitar el reciclaje.
8) Brindar incentivos para que la industria realice el cambio tecnológico hacia el uso de materiales durables, reusables y reciclables.
9) Reducción de generación de residuos desde el origen enfocado en cambio de hábitos (incluyendo dependencias de gobierno)

Gracias a la adhesión de los senadores Xóchitl Gálvez (PAN), Raúl Paz (PAN), Marybel Villegas (MORENA), Susana Harp (MORENA), Verónica Delgadillo (MC), Samuel García (MC), Verónica Camino (PVEM), Alejandra Lagunes (PVEM), Verónica Camino (PVEM), Miguel Ángel Mancera (PRD), Sasil de León (PES), Emilio Álvarez Icaza (independiente), los ciudadanos hemos sido escuchados por ahora y esta es una pequeña victoria del poder de la gente.

Ahora hemos de esperar el proceso de dictaminación, que dará origen a las verdaderas conclusiones del ejercicios parlamento abierto. Esperemos que permita avanzar a una mejor gestión de los residuos en México, sobre todo aquellos de origen plástico y que los legisladores continúen demostrando que saben escuchar a los ciudadanos y ciudadanas que representan.

*Miguel Rivas es líder de proyecto de Océanos sin Plásticos en Greenpeace México.

Coalición multipartidista respalda en el Senado propuesta ciudadana contra la contaminación plástica: https://www.greenpeace.org/mexico/noticia/3485/comunicado-coalicion-multipartidista-respalda-en-el-senado-propuesta-ciudadana-contra-la-contaminacion-plastica/

Estudio sobre el impacto de la contaminación por microplásticos en peces de México
https://www.greenpeace.org/mexico/publicacion/3377/estudio-sobre-el-impacto-de-la-contaminacion-por-microplasticos-en-peces-de-mexico/