Julián LeBarón consideró que la escalada de violencia e inseguridad no sólo es responsabilidad de Gobierno federal: “Yo creo que todos hemos estado ausentes: la sociedad civil, el Gobierno del estado; la impunidad es casi del 100 por cierto, pensar que el Presidente de la República puede resolver esto mientras colaboramos y convivimos con sicarios a nuestro alrededor, en todos lados, pues es bastante ridículo, todos somos los responsables”.

Ciudad de México, 11 de noviembre (SinEmbargo).- “Nosotros hemos sido muy claros: queremos saber quiénes fueron, queremos saber la verdad y que paguen las consecuencias”, expresó Julián LeBarón en relación a la detención de personas sospechosas por el ataque armado y homicidio a tres mujeres y sus menores hijos cuando viajaban en caravana por el Rancho La Mora, municipio de Bavispe, Sonora, en los límites con Chihuahua.

El Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Alfonso Durazo Montaño, anunció este lunes por la mañana que ya tenían a personas detenidas por el caso LeBarón, pero no proporcionó detalles: argumentó que la investigación estaba a cargo de las fiscalías sonorense y federal.

“Hay detenidos, pero no nos corresponde proporcionar información, ya que la investigación está ya en manos tanto de la Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora (FGJESonora) y de la Fiscalía General de la República (FGR)”, manifestó el titular de la SSPC a medios.

Al respecto, Julián LeBarón dijo en entrevista con SinEmbargo que la detención es una buena noticia, pero aclaró: “hasta el momento no se han comunicado conmigo”.

La familia, al menos la más cercana de Julián LeBarón, no cuenta con mayores datos. “Ya nos hubieran dicho”, dice Julián. No obstante, el activista destacó que la comunidad demanda y espera que las autoridades informen la verdad. Por su parte, Lafe Langford Jr, familiar directo de las víctimas, también comentó a este diario que aún no han obtenido detalles sobre la captura de los presuntos responsables.

A una semana de la masacre y luego de las primeras investigaciones, hasta ahora solamente se tiene a  un sospechoso detenido por su probable responsabilidad en lo que las autoridades presumen que fue un enfrentamiento entre grupos criminales entre Sonora y Chihuahua, en donde la familia habría quedado en fuego cruzado.

Pero los integrantes de la comunidad no están convencidos de tal versión. Julián LeBarón reiteró que ellos consideran que fue un ataque directo. “Es lo más seguro, nosotros sí creemos que fue intencional, que no fue ningún error, ni fuego cruzado, pero, ¿por qué lo hicieron y quiénes fueron? eso no lo sabemos”, dijo.

El activista confirmó que en agosto pasado integrantes de la familia que habitaban en Sonora recibieron amenazas para que no acudieran a Chihuahua a comprar gasolina.

“Les indicaron a unas personas que ya no vinieran a comprar gasolina, eso fue en agosto, pero nada para imaginarnos este tipo de atrocidades”, comentó.

De acuerdo con LeBarón, las se trasladan a comprar gasolina “porque en la sierra de Sonora no hay ninguna gasolinera, entonces por años ellos han pasado por ese camino para comprar combustible”.

También dijo desconocer si en la zona los grupos criminales se disputan el control de combustible. “No sé en realidad por qué salió eso, dos de los chavales que llevaban combustible en agosto fueron desaparecidos”, expresó.

Un comando de sicarios atacó hace una semana a las familias mormonas Miller, Langford y LeBarón dejando nueve víctimas fatales, entre éstas seis menores. Foto: Cuartoscuro

LeBarón también corroboró que varios integrantes y residentes en Sonora abandonaron sus casas para irse a Estados Unidos. “Ellos quieren ir a procesar esto a un lugar donde se sientan seguros. Ellos están muy indignados, algunos tienen rabia por lo que pasó”, expresó.

De acuerdo con la agencia AP al menos una centena de integrante de las familias de la comunidad LeBarón llegaron el sábado a Arizona en una caravana de 18 vehículos y después de abandonar sus casas en México.

El sábado reciente, las familias cargaron combustible en una gasolinera en Douglas, cerca del puerto de acceso cuando el sol comenzaba a ocultarse, de acuerdo con el Arizona Daily Star.

La comunidad, –añadió LeBarón a este diario digital– está en comunicación y unida: “yo creo que seamos más fuertes después de esto”.

Para el activista la escalada de violencia e inseguridad no sólo es responsabilidad de Gobierno federal: “Yo creo que todos hemos estado ausentes: la sociedad civil, el Gobierno del estado; la impunidad es casi del 100 por cierto, pensar que el Presidente de la República puede resolver eso mientras colaboramos y convivimos con sicarios a nuestro alrededor en todos lados, pues es bastante ridículo, todos somos los responsables.

Y añadió: “Yo creo que esta atrocidad nomás ilustra la responsabilidad y la participación de todos los mexicanos, porque obviamente hemos vivido esto por una década, y en algún momento vamos a tener que unir fuerzas y olvidarnos de todas las estupideces políticas para poner orden”.

En día pasados, César Peniche Espejel, Fiscal General de Chihuahua, dijo que en la zona donde fueron atacados los integrantes de la comunidad mormona LeBarón se ha identificado la presencia de un grupo criminal denominado como “Los Jaguares”, organización que estaría ligada al Cártel de Sinaloa.

“Hay un grupo que nosotros tenemos identificado que se denomina ‘Los Jaguares’, que son los que operan en esa región” comentó Peniche Espejel.

“Los Jaguares” están vinculados al Cártel de Sinaloa y, de acuerdo con lo dicho por el Fiscal Peniche Espejel, y son una organización que opera en la frontera entre los estados de Chihuahua y Sonora.

“Estas son las organizaciones criminales que de alguna u otra manera tienen presencia en esa zona de la sierra, y entre quienes nosotros suponemos podría haber enfrentamientos por el control de la zona de Agua prieta Sonora”, expresó Peniche Espejel.

En esta imagen, tomada el 6 de noviembre de 2019, se muestran los impactos de bala en los vehículos en los que los miembros de la familia extendida LeBarón viajaba en un camino sin pavimentar en la frontera de los estados de Sonora y Chihuahua, México. Foto: Christian Chavez, AP

Este es un territorio que por su colindancia con Estados Unidos es proclive “a la actividad de organizaciones criminales dedicadas al tráfico de estupefacientes y al tráfico de migrantes”, explicó el funcionario estatal. “Estas son las organizaciones criminales que de alguna u otra manera tienen presencia en esa zona de la sierra, y entre quienes nosotros suponemos podría haber enfrentamientos por el control de la zona de Agua prieta Sonora”, expresó Peniche Espejel.

El domingo, el Gobierno mexicano invitó al FBI, la principal agencia de investigación criminal en aquel país, a colaborar en la investigación de la masacre en el estado Sonora, el 4 de noviembre.

Mediante una nota diplomática dirigida a la embajada de Estados Unidos en México, la Cancillería solicitó transmitir al FBI la invitación.

La convocatoria fue para “acompañar la investigación sobre el suceso en el que fueron víctimas ciudadanas de nacionalidad estadounidense en el municipio de Bavispe, Sonora”, apuntó la nota.

La nota indicó que los agentes “únicamente podrán hacer diligencias en conjunto con las que hagan las autoridades de la Fiscalía General de la República y no estarán armados”.

–Con información de EFE y AP