El Parlamento boliviano debe pronunciarse sobre la sucesión y tiene mayoría de dos tercios el Movimiento al Socialismo de Morales, por lo que Carlos Mesa, uno de los principales líderes de la oposición, ha pedido responsabilidad a los parlamentarios oficialistas para encontrar una salida.

La Paz, 11 de noviembre (EFE).- Evo Morales se encuentra en paradero desconocido desde que anunció su renuncia a la Presidencia de Bolivia, aunque sigue activo en redes sociales, mientras la dimisión de la mayoría de miembros de su Gobierno ha dejado un vacío de poder en el país.

La última comparecencia de Morales fue en la tarde del domingo en televisión para anunciar que dejaba la Presidencia tras casi catorce años, en medio de la seria crisis en que está inmerso el país desde las elecciones del 20 de octubre.

El político solo ha aparecido desde entonces a través de Twitter y Facebook, con una serie de mensajes, el último de ellos para reiterar su denuncia de un “golpe cívico-político-policial” para forzarle a cerrar la etapa en el poder que comenzó en 2006.

El paradero de Evo Morales es una incógnita desde que temprano en la mañana hora local del domingo compareció ante los medios en el hangar presidencial del aeropuerto internacional de El Alto, ciudad vecina de La Paz, para anunciar que aceptaba unas nuevas elecciones.

La comparecencia posterior ya en la tarde fue en televisión desde un lugar sin determinar, después de que la oposición e incluso la Policía y el Ejército le instaran a dejar la Presidencia después de que la Organización de Estados Americanos certificara irregularidades en los comicios que le dieron ganador para un cuarto mandato hasta 2025.

Una de las banderas que tenía de fondo en las imágenes corresponde a la región boliviana de Cochabamba.

Esta región la mencionó en sus palabras de despedida, al asegurar que estará en un futuro en el trópico de Cochabamba, la zona de Bolivia desde la que comenzó su carrera política tras darse a conocer como sindicalista cocalero.

“No tengo por qué escapar”, declaró Morales, porque “no he robado nada”.

La posibilidad de que se encuentre en el Chapare, la zona cocalera de esa región, ha circulado por las redes, sin confirmación oficial.

La situación en Bolivia es de vacío de poder, porque la mayoría de los ministros que le acompañaban en su Gobierno han renunciado y no hay fuente oficial que informe de si el resto también lo hizo.

Salvo los titulares de Exteriores, Diego Pary; de Defensa, Javier Zavaleta; y de Presidencia, Juan Ramón Quintana, el resto han comunicado formalmente su renuncia.

Quienes constitucionalmente deberían suceder a Morales también han renunciado, el Vicepresidente Álvaro García Linera, la presidenta del Senado Adriana Salvatierra y el presidente del Congreso Víctor Borda.

La Senadora de la opositora Unidad Demócrata (UD) Jeanine Áñez, como segunda Vicepresidenta del Senado, se ha postulado para asumir interinamente la jefatura de Estado hasta la celebración de nuevas elecciones, que se podrían demorar hasta tres meses.

El Parlamento boliviano debe pronunciarse sobre la sucesión y tiene mayoría de dos tercios el Movimiento al Socialismo de Morales, por lo que Carlos Mesa, uno de los principales líderes de la oposición, ha pedido responsabilidad a los parlamentarios oficialistas para encontrar una salida.

La carta de renuncia de Evo Morales fue recibida este lunes por la Asamblea Legislativa boliviana, una formalidad necesaria para que el Parlamento certifique su salida del poder.