La sesión de este miércoles comenzó unos minutos después de las 7 de la mañana  y terminó a las 10:21 horas teniendo así una duración de 192 minutos.

Ciudad de México, 11 de noviembre (SinEmbargo/ EFE).- La conferencia de prensa matutina encabezada por el Presidente Andrés Manuel López Obrador, rompió récord este miércoles al durar 3 horas con 12 minutos.

De acuerdo con Luis Estrada, director de SPIN-Taller de Comunicación Política que analiza las ruedas de prensa, la conferencia número 491 fue la de mayor duración en lo que va del Gobierno de López Obrador.

La sesión de este miércoles comenzó unos minutos después de las 7 de la mañana  y terminó a las 10:21 horas teniendo así una duración de 192 minutos.

El récord previo, de acuerdo con SPIN, había sido apenas del 24 de septiembre, cuando la conferencia duró dos horas y 49 minutos.

López Obrador inició con las conferencias conocidas como las “mañaneras” el 3 diciembre de 2018, dos días después de asumir la Presidencia, como una promesa de ofrecer transparencia y apertura a los medios, en contraste con su antecesor, Enrique Peña Nieto, quien sólo ofreció un par de ruedas de prensa de 2012 a 2018.

Pero asociaciones internacionales de libertad de expresión han acusado al mandatario de usar las conferencias para atacar a periodistas y críticos.

Durante la conferencia de prensa matutina en Palacio Nacional, el Gobierno de México entregó la condecoración Miguel Hidalgo a Jesús Meade Kuri, Subsecretario para América del Norte de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), por la negociación e intervención en las negociaciones del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Asimismo, se tocaron otros temas como la reforma a los créditos del Infonavit, las inundaciones en Tabasco, la detención del extitular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Salvador Cienfuegos, las casetas tomadas y los actos de represión en la protesta feminista en Cancún y las acciones  del Gobernador Carlos Joaquín para investigar el caso.

También afirmó que México “no es pelele” de ningún Gobierno extranjero ante su rechazo a reconocer por ahora a Joe Biden como vencedor de las elecciones de Estados Unidos.

Además, revivió el presunto fraude electoral que padeció en 2006 para criticar a los movimientos de oposición en su contra, como el grupo Sí por México.

“Todas las campañas sucias, campañas negras que hemos padecido, no han tenido, en resumidas cuentas, efecto. Se hizo la campaña de que yo era un peligro para México, un bombardeo en los medios de información como nunca se había visto”, sostuvo.