Foto: Sea Shepherd

El día de ayer la organización Sea Shepherd denunció que alrededor de 80 lanchas de pescadores furtivos entraron a la zona de tolerancia cero en la que viven las últimas vaquitas marinas que están en peligro de extinción, iban a pescar totoaba, que es un pez que puede llegar a medir 2 metros y que su buche es considerado un manjar en china y se paga mucho dinero y también está en peligro.

A plena luz del estas personas atraparon entre los botes a las totoabas para acorralarlas, los activistas de Sea Shepherd que dan su vida para poder monitorear estos lugares y como siempre y como todos los activistas del país, haciendo la chamba que el gobierno no hace, sólo pudieron observar de lejos ya que estas personas son literalmente de armas tomar y se escucharon dos detonaciones, ellos cuentan que unos días antes uno de sus aviones que no llevan tripulación fue baleado. Y las dos lanchas de la PROFEPA contra 80 posibles armados no pudieron hacer mucho.

Esta zona es la casa de 10 vaquitas marinas que se han visto en el Golfo de California, sabemos que están en camino a la extinción y como buenos humanos permitimos que esto pase en su casa.

Los peces son los animales que menos empatía tienen de los humanos, creo que el hecho de que habiten en un lugar en el que nosotros no podríamos sobrevivir hace difícil el poder hacer analogías en la cabeza con los perros o gatos que convivimos.

La pesca no sólo afecta al animal que están cazando como la totoaba sino que muchos otros animales mueren enredados en las redes como tiburones, delfines, tortugas, lobos marinos, ya sea que salgan entre los peces que estaban buscando y en lo que se dan cuenta ya murieron o se enredan en las redes que quedan en el mar, como las tortugas, todos hemos visto esas imágenes tan tristes. La pesca le llama a estos animales “captura incidental” como un: ups nos equivocamos lo sentimos.

Los peces como dice PhD. Adrià Voltes en su artículo Sintiencia en peces: de los datos a los deberes en el que recopila algunos estudios sobre peces: “En esta revisión, Sneddon recopila estudios que analizan el impacto que presenta sobre el comportamiento de los peces la potencial experiencia del dolor. Estos estudios demuestran que, por ejemplo, las truchas pueden llegar a suspender la búsqueda de alimento durante aproximadamente 3 horas cuando experimentan dolor o que, bajo dicho estado, las truchas no demuestran neofobia por objetos nuevos ni respuestas anti-depredador (Sneddon 2003; Sneddon, Braithwaite y Gentle 2003a, b; Reilly et al 2008; Ashley et al 2009).”

Los peces tienen la capacidad de sentir dolor, el que no podamos ver sus expresiones al irse quedando sin aire y morir lentamente por la falta de aire mientras los abren con un cuchillo, no significa que no sientan dolor.

Puedes no ser parte de esto, dejando de participar en la cadena, esto no sólo pasa con las totoabas pasa con la pesca, si quieres no ser parte de esto te invito a que dejes de consumir pescado, esto no sólo ayudará a los peces y a mamíferos marinos, sino también al planeta y a tu salud (el mercurio no es bueno).