Ferguson (EEUU), 21 nov (dpa) - El padre del adolescente afroamericano que murió a manos de la policía en Ferguson pidió hoy calma de cara al inminente fallo judicial sobre el caso.
Se espera que alrededor de fin de mes el jurado dé a conocer si el policía blanco que mató en agosto al joven Michael Brown será imputado.
"Más allá de lo que decida el jurado, no quiero que la muerte de mi hijo sea en vano. Quiero que provoque un cambio increíble, un cambio que haga que St Louis sea una mejor región para todos", señaló Michael Brown Sr en un mensaje publicado en el portal de activistas STL Forward.
El padre del adolescente agradeció además a la comunidad por manifestarse en contra de "la elaboración de perfiles raciales y la intimidación policial".
En la comunidad, ubicada en las afueras de St Louis, se vive una situación de tensión, después de que durante meses se registraran numerosos incidentes.
El fiscal general estadounidense, Eric Holder, dijo que el Departamento de Justicia publicó una serie de nuevas directivas para las fuerzas del orden que "ayudarán a los oficiales a mantener la seguridad pública y a la vez respetar los derechos constitucionales" de libertad de expresión y de reunión.
En un mensaje de video, en el que no hizo referencia directa a Ferguson, Holder habló de "temas reales y subyacentes que involucran a las prácticas policiales, los prejuicios implícitos y la desconfianza de la comunidad" que provocaron las protestas.
De todas formas, abogó por la no violencia y dijo que la historia demostró que la "no agresión y la no violencia" son la forma de lograr el cambio.
En septiembre, Holder lanzó una investigación federal sobre las posibles violaciones de los derechos civiles cometidas por la policía de Ferguson, compuesta mayormente por efectivos blancos, en una comunidad habitada principalmente por negros.
El gobernador de Missouri, Jay Nixon, declaró el lunes el estado de emergencia y activó a la Guardia Nacional ante el temor de disturbios por el inminente fallo.
Brown fue asesinado el pasado 9 de agosto por Darrel Wilson, un policía blanco, cuando iba caminando con un amigo por Ferguson, una localidad de 21.000 habitantes en las afueras de St Louis y en la que el 67 por ciento de la población es negra.
Las versiones de la policía y los testigos sobre la muerte de Brown difieren. La policía sostiene que el joven atacó a un policía después de que éste le ordenara salir del medio de la calle. Tras un forcejeo, en el que el joven intentó quitarle el arma, el agente Darren Wilson le disparó.
Varios testigos aseguran que el policía disparó a Brown cuando éste intentaba huir. Su amigo y otros testigos sostienen que tenía las manos levantadas, símbolo de rendición, cuando el agente disparó.
Brown, que iba desarmado, recibió al menos seis disparos: dos en la cabeza y cuatro en el brazo derecho, según la autopsia.




