El miedo latente: cada vez más jugadores de la NFL se retiran por temor al ETC y otros padecimientos

12/02/2016 - 12:00 am

Cada vez más jugadores de la NFL se retiran en el mejor momento de sus carreras. El ETC es apenas uno de las consecuencias a las que estos atletas temen dentro de una larga lista de achaques y enfermedades.

Cada vez son más los jugadores preocupados por las consecuencias físicas de su profesión. Foto: AP
Cada vez son más los jugadores preocupados por las consecuencias físicas de su profesión. Foto: AP

Ciudad de México, 12 de febrero (SinEmbargo).- Primero fue Calvin Johnson y luego Marshawn Lynch. Las estrellas de la NFL anunciaron su retiro con el timing exacto para coincidir con el final de la temporada e incluso, en el caso de Lynch, en los minutos finales del Super Bowl 50. Sin embargo, cuando podría creerse que a ambos jugadores les quedan todavía muchas yardas por recorrer, lo cierto es que podrían ser la punta de lanza de un éxodo de atletas que cada domingo, de agosto a febrero, ponen en riesgo su salud debido a los golpes que reciben en el emparrillado.

La Encefalopatía Traumática Crónica (ETC) hace tiempo que dejó de ser un mero escándalo en el que se amparaban algunos ex jugadores de la mayor liga de futbol americano profesional, se trata de una preocupación latente en cada jugada para los atletas que integran a cada una de las franquicias de la NFL y, aunque parezca que la película Concussion (bautizada como “La verdad oculta” en México) puso de moda a esta enfermedad, la verdad es que ya desde hace tiempo el deporte de las tacleadas está bajo la lupa a causa de los cada vez más numerosos casos de ETC. Para ejemplo, el reciente caso del finado ex quarterback Ken Stabler.

Sin embargo la manera en la que Hollywood aborda el ETC es apenas una muestra superficial de todo lo que está en juego.

Richard Sherman, fue contundente sobre el impacto de dicho filme que pretende retratar la enfermedad descubierta por el médico Bennet Omalu hace casi 15 años. ”No la he visto. No necesito ir al cine. Yo veo una película de conmociones cada domingo y de manera gratuita”, dijo el cornerback de los Seahawks de Seattle a The Huffington Post.

Pero, volviendo a los retiros, no es que “Beast Mode”, después de 10 temporadas, 9 mil 112 yardas, 74 touchdowns y un anillo de Super Bowl, manifestara temor a la enfermedad que ahora esté en boca de todos. Tampoco es que “Megatron” manifestara de manera repentina uno de los síntomas de ETC. Se trata simplemente de que el ejemplo de ambos puede servir para que cada vez más jugadores que también se encuentran en el punto más alto de sus capacidades atléticas se alejen de un oficio que en el retiro les puede perjudicar más que toda la gloria que puedan obtener de él.

Ni Lynch ni Johnson se han manifestado sobre el ETC, pero sus retiros tempranos pueden ser imitados. Foto: AP
Ni Lynch ni Johnson se han manifestado sobre el ETC, pero sus retiros tempranos pueden ser imitados. Foto: AP

Así, el caso más claro es el de Chris Borland, linebacker de los San Francisco 49ers, uno de los novatos más sobresalientes en la NFL durante la temporada 2014/15, quien se retiró a inicios del año pasado por preocupaciones acerca de los efectos a largo plazo de traumas reiterados a la cabeza.

Quien fuera uno de los novatos más sobresalientes de esa temporada dijo a Outside the Lines que tomó la decisión tras consultar con miembros de su familia, amigos, compañeros y ex compañeros de equipo, así como investigadores de conmociones cerebrales, además de estudiar lo que hasta ahora se sabe sobre la relación entre el futbol americano y las enfermedades neurodegenerativas.

“Honestamente, sólo quiero hacer lo que es mejor para mi salud”, declaró. “Por lo que he investigado y por lo que he experimentado, no creo que valga la pena el riesgo”, agregó. Convirtiéndose así en el jugador más prominente de la NFL en dejar el juego en el mejor momento de su carrera, por preocupaciones acerca de lesiones cerebrales.

El temor latente no es un asunto menor. Hasta ahora más de 70 ex jugadores han sido diagnosticados con padecimientos neurológicos progresivos después de sus fallecimientos, y numerosos estudios han demostrado una conexión entre los golpes reiterados a la cabeza y el trauma asociado con el futbol americano, y problemas como depresión y pérdida de memoria.

A la joven promesa se le sumaron entonces Jason Worilds, apoyador de los Pittsburgh Steelers, de 27 años de edad y Jake Locker, mariscal de campo de los Tennessee Titans, de 26 años de edad.

Borland terminó su carrera de manera abrupta debido al peligro de los impactos en el deporte. Foto: AP
Borland terminó su carrera de manera abrupta debido al peligro de los impactos en el deporte. Foto: AP

Worilds dijo que abandonó el juego porque ya no tenía “el deseo ardiente necesario para jugar el deporte como medio para ganarse la vida”, mientras que Locker dijo que se retiró “después de pensarlo y considerarlo mucho”, así como para perseguir “otros intereses”. Las dudas presentes en estos y otros atletas retirados de manera repentina, por supuesto, no son únicas y se replican en todos los equipos.

Si bien, la ETC se lleva los titulares apenas se acerca una nueva temporada, hay que tener presente que los jugadores lidian con muchos más problemas físicos luego de decirle adiós a las canchas.

Hace apenas unas semanas la leyenda de la NFL, Joe Montana, dio a conocer en una entrevista otorgada a USA Today los numerosos problemas físicos que le afectan y que han sido consecuencia de la práctica de un deporte de enorme contacto como es el de la NFL, que abandonó en 1994.

Las molestias constantes a causa de la artritis, la mínima movilidad en la rodilla debido a numerosas cirugías y los dolores en el cuello que han reaparecido son parte de la lista de achaques que el cuatro veces ganador del Super Bowl tiene que soportar a diario.

De todos estos es quizá su rodilla la que más problemas le causa e incluso se le ha mencionado que, tras la media docena de operaciones, necesitará una prótesis en algún momento cuando no pueda caminar, ya que básicamente no puede correr ni hacer nada que se le parezca.

Los golpes son una constante en este deporte y a largo plazo son un gran riesgo que cada vez preocupa a más atletas. Foto: AP
Los golpes son una constante en este deporte y a largo plazo son un gran riesgo que cada vez preocupa a más atletas. Foto: AP

De igual manera, los daños en los nervios tampoco se han visto reducidos al cuello del ex jugador sino que están en uno de sus ojos. “Cada vez que estás cansado, es como si se fuera o al menos es como se siente… Lo suficiente como para impedirte leer”, dijo. Por otra parte, un médico afirmó que ese daño es resultado de un trauma en la cabeza que, según Montana, no puede precisar cuándo se produjo.

Los jugadores están conscientes de lo que les espera luego de una carrera larga en un deporte que ejemplifica a la perfección las disciplinas de contacto. Numerosos estudios, como una reciente encuesta realizada por The Associated Press a al menos tres miembros de cada uno de los 32 equipos de la NFL, para medir actitudes y ansiedades acerca del futbol americano, lo ponen en evidencia.

De las respuestas obtenidas, destacó que 39 de los 100 jugadores encuestados dijeron que están más preocupados de los efectos a largo plazo por las conmociones cerebrales que por otro tipo de lesiones.

Si el el último informe ofrecido por la Liga, sobre la salud de los jugadores durante la pasada temporada, no se equivoca al poner en evidencia un incremento del 32 por ciento en las conmociones cerebrales respecto al año pasado, no sería sorpresivo que un retiro de jugadores por encima del esperado se presentara en los próximos meses o años.

Así mismo, si la salida de Johnson y Lynch de la Liga son usadas como un ejemplo de que no se necesita estar en detrimento para decirle adiós al emparrillado, entonces puede anticiparse desde ahora que a la NFL le esperan algo más que meras demandas.

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