Los tenedores de bonos de la Fibra E del Nuevo Aeropuerto Internacional de México en Texcoco aceptaron el pago anticipado de sus participaciones por un monto aproximado de 34 mil 25 millones de pesos, informó este martes el Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México. Con ello, añadió, “el Gobierno federal da un paso más hacia la cancelación definitiva de las obras del puerto aéreo”.

Ciudad de México, 12 de febrero (SinEmbargo).– El Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM) informó que los tenedores de bonos de la Fibra E del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) aceptaron el pago anticipado de sus participaciones por un monto aproximado de 34 mil 25 millones de pesos.

A través de un comunicado, el GACM señaló que en la asamblea, que se realizó este martes, se presentó y aprobó la propuesta con un 98.7 por ciento de asistencia.

La operación se fijó por un monto mínimo de 5 mil 443 millones 603 Unidades de Inversión (UDIS), o 34 mil 25 millones, cantidad que incluye el interés generado que se había pactado conforme al contrato y el ajuste inflacionario respectivo.

“Para liquidar la operación se utilizará el monto originalmente depositado a través de la Fibra, mismo que se encuentra invertido íntegramente en el Fideicomiso de Construcción, sin comprometer recursos públicos”, señaló el GACM en el comunicado.

Con ello, añadió, “el Gobierno federal da un paso más hacia la cancelación definitiva de las obras del puerto aéreo”, la cual se postergó desde el 29 de octubre, día en que se dieron a conocer los resultados de la consulta ciudadana en la que se decidió cancelar el proyecto aeroportuario.

El Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México también mencionó que estima que la liquidación se lleve a cabo el 28 de febrero de 2019 a través de S.D. Indeval.

LOS BONOS DEL NAIM

El domingo 2 de diciembre, un día después de la toma de posesión del Presidente, el Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México informó que el Fideicomiso del Aeropuerto de la Ciudad de México (MEXCAT) realizaría una oferta pública para recomprar mil 800 millones de dólares de los bonos internacionales.

La obra del Nuevo Aeropuerto, como muchos otros proyectos, por lo costoso de su naturaleza y tamaño, fue financiada mediante bonos. Es decir, inversionistas particulares o empresas invirtieron dinero a cambio de promesas de pago por futuras ganancias cuando la obra entrara en operaciones. Estos bonos fueron agrupados dentro de un fideicomiso, y a su vez este fideicomiso es gestionado por el GACM, que es la entidad gubernamental –presidida por Javier Jiménez Espriú, Secretario de Comunicaciones y Transportes –que debe dar la cara ante los inversionistas que, tras la cancelación del proyecto, ya no obtendrán las prometidas ganancias.

Estos bonos, como todo instrumento financiero, se rigen por la ley de la oferta y la demanda, por lo que, cuando había promesa de ganancias, tenían un alto valor. Luego, cuando se supo que el Aeropuerto se cancelaría, su valor se desplomó más de un 25 por ciento en el último año.

En total, el financiamiento que se obtuvo para el NAIM consiste de bonos emitidos a través de fideicomisos por 75 mil millones de pesos, entre ellos, la Fibra E (un fideicomiso especializado en energía e infraestructura), en el que participaron sociedades de inversión, bancos y las Afores Banamex, Inbursa, Profuturo y Banorte; y por último, los 6 mil millones de dólares en bonos internacionales, que son el objeto de preocupación del nuevo Gobierno y la razón por la que no se puede detener la obra.

A pesar de que la recompra de bonos es la única forma de no afectar y aumentar las pérdidas económicas de la cancelación del Nuevo Aeropuerto, algo que no podrá resarcir es la pérdida de credibilidad, lo cual también tendrá un costo económico para el Gobierno mexicano, han reiterado analistas en distintas ocasiones.