Emilio Lozoya fue detenido este miércoles en España, comparecerá mañana ante un juez por la reclamación de las autoridades mexicanas, que lo buscan por un fraude calculado en 280 millones de dólares. Sobre la extradición, el Canciller Marcelo Ebrard dijo hoy que el Gobierno mexicano tiene un plazo de 45 días para solicitarla, pero que el proceso se agilizará.

 Ciudad de México, 12 de febrero (SinEmbargo/EFE).- El canciller mexicano Marcelo Ebrard Casaubón dijo este miércoles que el Gobierno mexicano buscará agilizar la extradición de Emilio Lozoya Austin, detenido hoy en Málaga, España, por elementos de la Policía Nacional de ese país.

De acuerdo con el titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), México tiene hasta 45 días para realizar la petición de extradición, pero dijo que la dependencia que encabeza está lista para acelerar el proceso.

“Por supuesto que estamos atentos desde muy temprana hora y la Secretaría estará lista para hacer la solicitud en tiempo y forma. De acuerdo a la legislación tenemos 45 días para hacerlo, evidentemente lo vamos a hacer más ágil, pero ese es el plazo que tenemos”, dijo Ebrard Casaubón al salir de Palacio Nacional, donde permaneció durante toda la mañana de este miércoles, luego de su participación en la conferencia matutina del Presidente Andrés Manuel López Obrador.

Emilio Lozoya Austin, ex director general de Petróleos Mexicanos (Pemex), fue detenido hoy en Málaga, España, confirmó el Fiscal General de la República, Alejandro Gertz Manero.

Lozoya se encontraba escondido en un paraíso en el Mediterráneo. En Málaga, también España, en mayo pasado fue detenido su presunto socio en negocios ilegales, el empresario mexicano Alonso Ancira, dueño de Altos Hornos de México (AHMSA). El empresario cayó el 28 de mayo en el aeropuerto español de Palma, en esa isla mediterránea. Se negó entonces a ser extraditado, y pidió su libertad.

Lozoya, sobre el que existe una orden de busca y captura desde mayo de 2019 por su presunta implicación en la trama de sobornos de la constructora brasileña Odebrecht, se escondía en una urbanización de Málaga (sur), donde fue localizado por la Policía española.

En julio del pasado año se detuvo a su madre en Alemania acusada de lavado de dinero.

La Policía Nacional española informó en un comunicado de que el fraude lo habría cometido entre 2012 y 2013 como presunto responsable de un “entramado de corrupción”.

A partir de la orden de busca y captura dictada en mayo del pasado año, los investigadores españoles obtuvieron indicios de su presencia en distintas localidades españolas, pero, según la misma fuente, su “alto poder adquisitivo y sus lazos internacionales complicaban su localización”.

Finalmente, tras nueve meses de investigaciones, las pesquisas llevaron a la Policía hasta Málaga, donde fue detenido en los alrededores de una urbanización por agentes del Grupo de Localización de Fugitivos Internacionales y agentes de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (UDYCO).

Las autoridades mexicanas solicitan la extradición, aunque previsiblemente el juez mañana le comunicará su procesamiento, le tomará declaración y acordará medidas cautelares, como la prisión provisional, si así lo piden las partes.

Una vez cumplimentado ese trámite, la Fiscalía mexicana tendrá que aportar la documentación que justifique la reclamación y, en el caso del que el detenido no acceda a su entrega voluntaria, la Audiencia Nacional decidirá si lo extradita o no a México.