El Banco central europeo anunció un estímulo económico, pero mantiene los tipos de interés pese a la pandemia de coronavirus; anunció la compra de bonos hasta final año y Lagarde pide una respuesta de política fiscal “ambiciosa y coordinada”; sin embargo las bolsas europeas bajan pese a las medidas de bancos centrales y gobiernos.

-Con información de Daid McHugh

Ciudad de México, 12 de marzo (SinEmbargo/AP/EFE).- El Banco Central Europeo (BCE) la inyección de más de 130 mil millones de dólares para contrarrestar los daños económicos causados por la epidemia de coronavirus, pero se abstuvo de reducir las tasas de interés. Los mercados financieros continuaron su declinación tras el anuncio con los principales índices cayendo casi 10 por ciento y el euro cayó dos centavos de dólar hasta mil 1130 dólares.

El banco central de los 19 países del euro anunció el jueves la compra de hasta 120 mil millones de euros adicionales en bonos este año. La inyección al sistema financiero llega después de compras mensuales de bonos por 20 mil millones de euros y estaría dirigido a bonos corporativos, lo que deberá mantener crédito disponible para compañías.

La presidenta del BCE, Christine Lagarde, dijo que la economía enfrentaba un “shock fuerte” y que la medida dada a conocer el jueves estaba dirigida “casi quirúrgicamente” a áreas en las que puede ayudar la política monetaria. El banco central, agregó, está “determinado a apoyar los hogares y firmas ante las actuales perturbaciones económicas y la creciente incertidumbre”.

Cuando se le preguntó a Lagarde si la eurozona enfrentaba una recesión, dijo que eso dependía “de la velocidad y la fuerza de un enfoque colectivo” por parte de todos los interesados. Dijo que las medidas fiscales anunciadas eran solamente 27 mil millones de euros: aproximadamente 0.25 por ciento del PIB.

Ante esta nueva situación, el BCE ha revisado a la baja sus pronósticos de crecimiento para este año hasta el 0.8 por ciento (1.1 previsto en diciembre), hasta el 1.3 en 2021 (1.4 en diciembre) y hasta el 1.4 por ciento en 2022 (invariable).

La Bolsa española pierde los 7 mil puntos en los primeros compases de la sesión tras desplomarse 6 por ciento. Foto: EFE, Kiko Huesca.

Estas proyecciones prevén un crecimiento débil sobre todo en la primera mitad de este año al que seguirá “una mejora en la segunda mitad”, dijo Lagarde.

Asimismo, el BCE prevé ahora una inflación del 1.1 por ciento este año, del 1.4 en 2021 y del 1.6 en 2022, sin variación respecto a los pronósticos de diciembre.

El Gobierno español adoptó un plan de medidas económicas extraordinaria para mitigar el impacto del COVID-19, que permitirá movilizar hasta 18 mil 225 millones de euros durante este año.

BOLSAS PIERDEN

El selectivo de Fráncfort se desplomó un 12.24 por ciento al cierre, su segunda mayor caída histórica, tras la fuerte bajada de Wall Street, donde se interrumpió la negociación tras reportar fuertes pérdidas. El índice DAX 30, el principal indicador del mercado, sólo había tenido una caída porcentual mayor en octubre de 1989 arrastrado también por el desplome de Wall Street.

Agentes trabajan en la Bolsa de Fráncfort, Alemania. Foto: EFE, Armando Babani, Archivo.

El Ibex 35, el índice selectivo de la Bolsa española perdió un 14.06 por ciento, el mayor descenso desde que existe este indicador y el nivel más bajo desde agosto de 2012. El selectivo acumula un descenso del 23.7 por ciento en lo que va de semana, que podría convertirse también en la peor de su historia, y del 36.6 por ciento desde el 19 de febrero. La peor sesión de la bolsa española en algo más de 30 años empezó con caídas considerables que se fueron agrandando a medida que pasaba el día.

En el resto de Europa, Londres baja un 8.7 por ciento; París, un 10 por ciento y Milán, casi un 9 por ciento.

Previamente, en Asia, Tokio había perdido un 4.41 por ciento; Hong Kong, un 3.66; Shanghai, un 1.52; y Seúl, un 3.87. El Nikkei japonés marca su nivel más bajo en casi tres años y el Kospi coreano, en mas de cuatro años.