Hace más de un año abrió sus puertas para recibir al Presidente, a la Primera Dama y al Gabinete, que visitaron el Estado de México en vísperas de la elección de Gobernador.

El Auditorio de Tecámac es un recinto que costó 600 millones de pesos y sólo funcionó ocho meses. Desde entonces cerró sus puertas y hasta el momento no se conoce alguna explicación oficial; simplemente, no funciona para nada.

El contrato se reservó hasta 2022 porque, de acuerdo con autoridades estatales, la obra está siendo fiscalizada por la Auditoría Superior de la Federación y publicar esos datos puede generar un “daño mayor al interés público de conocer la información”.

Ciudad de México, 12 de mayo (SinEmbargo).- En marzo de 2017 se inauguró el Auditorio Metropolitano de Tecámac, una obra que costó 600 millones de pesos al Estado de México, entonces gobernado por el priista Eruviel Ávila Villegas, y quien hoy es parte del equipo de campaña de José Antonio Meade Kuribreña, candidato presidencial Partido Revolucionario Institucional (PRI). Pero, ocho meses después de la apertura del Auditorio, en noviembre, cerró porque “hacían falta algunos detalles”.

A seis meses de esa última información, que se obtuvo de voz de uno de los empleados de vigilancia del lugar, no hay ninguna explicación oficial de por qué el Auditorio Metropolitano está cerrado.

El Auditorio Metropolitano de Tecámac, de acuerdo con información oficial, sería “el principal foro de espectáculos en el oriente del Estado de México”, construido en una superficie de 147 mil metros cuadrados para albergar a 12 mil personas.

SinEmbargo ingresó cuatro solicitudes de información a cada una de las autoridades competentes y la respuesta fue igual: “esa información no está aquí”. Y hubo incluso una triangulación, ya que una Secretaría aconsejaba preguntar a otra que, además, ya había respondido que no tenía la información y que aconsejaba preguntar a otra, que ya había hecho lo propio.

Fueron seis respuestas negativas ante la pregunta: ¿cuál es la situación actual del Auditorio Metropolitano de Tecámac? Se solicitó el diagnóstico o cualquier documento realizado para determinar que no se puede utilizar, su situación actual, las causas de su cierre y lo que se esté haciendo para arreglar las posibles fallas.

SEIS SOLICITUDES, SEIS LABERINTOS

De una primera solicitud de información a la Secretaría de Obra Pública –00033/SOPEM/IP/2018–, se obtuvieron tres negativas. La Dirección General de Construcción de Obra Pública dijo que la información no estaba en esa área; lo mismo respondió la Dirección General de Proyectos y la Subsecretaría del Agua y Obra Pública.

Esa Secretaría recomendó solicitar la información al Municipio de Tecámac.

El municipio de Tecámac –00069/TECAMAC/IP/2018– dijo que esa unidad sólo tenía acceso a información d la Administración del Municipio de Tecámac y que la información estaba en la página del Gobierno del Estado de México.

Colocaron dos ligas: una al portal del Gobierno del Estado de México y otra que lleva al portal de Infraestructura en la que no hay información sobre el Auditorio Metropolitano.

Cabe señalar que en la plataforma del Estado de México no hay ninguna “Secretaría de Infraestructura” como sujeto obligado.

Otra solicitud se envió a la Secretaría de Desarrollo Urbano y Metropolitano –00071/SEDUM/IP/2018– y respondió que la información no correspondía al ámbito de su competencia y recomendó preguntar a la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu).

Esta es la primera ocasión en la que se menciona a esta Secretaría como vinculada al Auditorio Metropolitano de Tecámac.

Imágenes del exterior del Auditorio Tecámac, Estado de México. Fotos: Daniela Barragán, SinEmbargo.

La cuarta solicitud se envió a la Secretaría de Comunicaciones –00024/SCOMEM/IP/2018– y respondió que no contaba con la información requerida y sugirió preguntar a la Secretaría de Obra Pública.

Esta serie de solicitudes cierra aún más la información que se tiene sobre el Auditorio de Tecámac. En noviembre pasado a la petición del contrato, el Gobierno del Estado de México notificó que ese documento fue reservado hasta 2022, al considerar que “el daño que puede producirse con la publicación de la información puede ser mayor al interés público de conocer la información de referencia”.

Esa fue la segunda ocasión que este medio digital solicitó la información referente al contrato de la obra. El Auditorio tenía entonces dos meses de haber sido inaugurado y se negó la información porque era objeto de análisis por la Auditoría Superior de la Federación (ASF).

Tras el cierre y en la búsqueda de la misma información, la misma Unidad de Transparencia notificó que a pesar de esa situación, persisten las condiciones para guardar esa información todavía por cinco años.

MUCHOS MILLONES Y UN ELEFANTE BLANCO

La Auditoría Superior de la Federación (ASF) detectó en la revisión de la Cuenta Pública de 2015, que la obra no costó 430 millones de pesos como se había acordado, sino 169 millones 929 pesos más; los días de construcción pasaron de 307 a 553 días; que era evidente la “deficiente planeación del proyecto”; que éste no satisfacía a cabalidad las necesidades de capacidad o aforo de usuarios y que no cumple con la normativa vigente para espacios públicos de uso masivo.

El precio de la obra aumentó 39.5 por ciento, y además están los 34 millones 999 mil pesos que faltan por comprobar.

De acuerdo con información del cuerpo de vigilancia del recinto, desde que se cerró, no han entrado ni trabajadores ni máquinas, a pesar de que personal de la Secretaría de Obra Pública estatal ha declarado que aún hacen falta algunos detalles en los baños y en la instalación eléctrica.

Dijeron en noviembre pasado a sin embargo que el cierre se debía a “cambios en la administración” y que para enero habrá otra vez actividades.

También en ese mes, la Secretaría de Cultura respondió a SinEmbargo que el Auditorio Metropolitano no se encuentra clausurado ni cuenta con notificación alguna de autoridades municipales, estatales o federales que impidan su funcionamiento.

Pero señaló que la fecha de inauguración, que fue en marzo de 2017, se hizo 11 meses antes de que la obra esté al 100 por ciento, ya que estará en esas condiciones en febrero de 2018, es decir, hace apenas dos meses.