Actualmente este lugar es considerado un atractivo ideal para el turismo de Michoacán. Para llegar a él, lo puedes hacer cabalgando desde Angahuan hasta San Juan, un paseo que es apto para toda la familia.

Ciudad de México, 12 de julio (SinEmbargo).- El Paricutín, conocido como el volcán más joven del mundo debido a sus apenas 76 años de existencia, se ubica entre el poblado Nuevo San Juan Parangaricutio y Angahuan, en Michoacán. El 20 de febrero de 1943, la tierra tembló, se escucharon fuertes truenos y una columna de ceniza se levantó y cubrió todo. Estaba naciendo un nuevo volcán: el Paricutín.

La erupción del Paricutín duró 9 años, 11 días y 10 horas, tiempo durante el cual la lava recorrió cerca de 10 kilómetros y devoró dos pueblos: Paricutín y San Juan Parangaricutiro; del primero no quedó rastro alguno y del segundo apenas quedaron los restos del Santuario del Señor de los Milagros.

Afortunadamente este evento natural no dejó víctimas humanas dado que hubo suficiente tiempo para desalojar a toda la población.

El Paricutín, el único volcán mexicano del que se conoce con exactitud su nacimiento. Foto: UNAM

Actualmente este lugar es considerado un atractivo ideal para el turismo de Michoacán. Para llegar a él, lo puedes hacer cabalgando desde Angahuan hasta San Juan, un paseo que es apto para toda la familia.

El camino no será fácil pero la recompensa será enorme: conocer los restos del extinto poblado de San Juan Parangaricutio es un espectáculo que pareciera irreal. Se trata de una auténtica aventura, donde el campo de lava parece inaccesible y el sendero surge de entre rocas volcánicas. Justo entre las rocas volcánicas se observa el templo con una fachada clásica, donde permanecen los restos de algunas columnas y una torre aún en pie.

Para terminar el recorrido nada mejor que degustar de algunos algunos alimentos y bebidas en las ruinas de San Juan.

Se recomienda contar con un guía especializado (se pueden encontrar en el municipio de Angahuan) para vivir la aventura al máximo.