Caracas, 21 Ene (Notimex).- El discurso de Memoria y Cuentas que en las próximas horas presentará el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, genera expectativa entre los venezolanos ante las medidas que anunciaría para combatir la crisis económica que enfrenta el país.
Afectadas por la escasez y la inflación, las personas consultadas por Notimex en las filas de los supermercados se mostraron expectantes por las medidas que anunciaría el mandatario, aunque la mayoría descarta alguna mejora en la economía nacional.
“No espero nada bueno, ¿cómo se puede esperar algún anuncio positivo si no hay recursos y el país está en la quiebra?”, se preguntó José Fernández, quien tras una hora en una fila en un supermercado en Baruta (este de Caracas) logró comprar detergente.
Fernández responsabiliza al gobierno por las calamidades económicas de la población tras 16 años de “revolución bolivariana”, en la que se expropiaron miles de empresas y fundos productivos que ahora estarían “quebradas” bajo la gestión estatal.
Sin embargo, Maduro atribuye la escalada de inflación y escasez a una “guerra económica” de la oposición y empresarios, a quienes informó que daría un “ultimátum” para que se apeguen a la ley.
Esta “advertencia” al sector privado, sumado al anuncio de profundización del modelo económico “socialista”, fue recibida con críticas por clientes de un supermercado en los Palos Grandes, en el opulento y opositor municipio de Chacao.
“Tomaron y quebraron las empresas que producían y ahora Maduro dice que va a profundizar el modelo que destruyó el país”, reflexionó la venezolana Daniela Rodríguez, quien espera “lo antes posible” un cambio de gobierno para salir de la crisis.
Rodríguez lamentó que tras la quiebra de las empresas intervenidas “en Venezuela no se produce nada, todo es importado”, pero incluso la posibilidad de importar ahora se ha visto complicada por la reciente caída de los precios del petróleo.
El barril de crudo representa el 97 por ciento de los ingresos en divisas de Venezuela, por lo que su caída desde los 100 dólares en junio hasta menos de 40 dólares en la actualidad pone en entredicho la capacidad para comprar productos importados.
Esta situación hace que muchos den por hecho que Maduro anunciará una devaluación de la moneda local, el bolívar, lo que sería un nuevo golpe para los bolsillos de los venezolanos ante el previsible encarecimiento de los productos importados.




