Mientras esperaba a que su madre recibiera atención en el hospital, Marcos realizó algunas llamadas a sus amigos colegas y pacientes a quienes había atendido a domicilio para reunir información que le permitiera llevar inmediatamente a su madre a casa y dese ahí personalmente poder atenderla.

Ciudad de México, 13 de enero (SinEmbargo).- Un médico tomó la decisión de atender a su madre en su hogar luego de ser diagnosticada con COVID-19, debido a que los hospitales de Manaos, Brasil, se encuentran saturados.

El caso se dio a conocer a través de medios locales cuando Marcos Fonseca, de 36 años, decidió atender personalmente a su madre Ruth de 56 años debido a que tuvieron que esperar por cuatro horas a que un médico pudiera atenderla en un hospital de la localidad.

De acuerdo con Marcos, su madre “estaba con fiebre, pasándola mal. Me presenté como médico, pero nos dejaron cuatro horas esperando, sentados en sillas de plástico”, relató a una agencia de noticias.

El médico, quien labora en distintas clínicas privadas (las cuales también están saturadas) calificó la situación del hospital como una “zona de guerra” ante el aumento de casos de COVID-19 que han llevado al hospital al límite de su capacidad.

“No puedo culpar a mis colegas, porque es una zona de guerra”, sentenció.

Marcos se movilizó y con ayuda de distintos amigos del sector salud pudo recibir consejos que le permitieran intubar a su madre, ya que ella se encontraba en una etapa grave a causa del virus.

Con ayuda de sus colegas pudo conseguir un tanque de oxígeno y un ventilador mecánico no invasivo para darle los cuidados necesarios. Él logró salvarle la vida.

“Fueron cuatro días sin apartarme de su lado, por eso es angustiante retomar mis guardias en el hospital… Nunca me habría imaginado una situación así, ni en mis peores pesadillas”, relató Marcos.

El médico pudo regresar a sus guardias en el hospital privado en que trabaja y constantemente se la pasa comunicándose con su esposa quien ahora se encarga de los cuidados de su suegra.

“Es un verdadero milagro que ella siga con vida”, concluyó Marcos.

Brasil es uno de los países sudamericanos más golpeados por la pandemia, con unos 210 millones de habitantes las últimas cifras, de acuerdo con el Ministerio de Salud brasileño, registran casi 205 mil muertos y cerca de 8.2 millones de casos confirmados de la enfermedad.