Este alivio lo refleja el Hospital Regional de Puebla, estado del centro de México, donde los médicos expresaron su gratitud tras 10 meses de trabajar entre la precariedad y sin descanso.

México, 13 enero (EFE).- El Gobierno mexicano inyectó esperanza de norte a sur al iniciar este miércoles la vacunación contra la COVID-19 en el personal sanitario de los 32 estados del país tras recibir el cargamento de casi 440 mil dosis del fármaco de Pfizer y BioNTech.

Este alivio lo refleja el Hospital Regional de Puebla, estado del centro de México, donde los médicos expresaron su gratitud tras 10 meses de trabajar entre la precariedad y sin descanso.

“Nos falta mucha educación, nos falta la sana distancia, ahorita es lo mejor que quede esto y que tengan un poquito más de cuidado en el área de la salud, con la sana distancia y usar cubrebocas”, comentó a Efe la doctora Enerina Rojas.

México fue uno de los primeros países en iniciar la vacunación contra la COVID-19 el 24 de diciembre, pero solo había recibido 107 mil 250 dosis hasta antes del martes, cuando llegó un lote de 439 mil 725 unidades de Pfizer.

Tras comenzar la inmunización en la zona metropolitana de la capital y en los estados de Coahuila y Nuevo León, en el noreste, el país arrancó este miércoles la vacunación en todos los estados con la meta de cubrir este mes a todo el personal de los más de mil hospitales que atienden la COVID-19.

Pero la vacunación empieza cuando México afronta récords de incrementos diarios en la pandemia, que acumula más de 1.55 millones de casos y 135 mil muertes.

“Es muy triste toda la situación que está pasando, de verdad es muy triste, porque estamos perdiendo compañeros, familiares, amigos y personas muy queridas y nosotros luchando contra esto y la gente no entiende”, opinó la médica Erika Vázquez tras recibir su primera dosis en Puebla.

DE FRONTERA A FRONTERA

Las autoridades de Baja California celebraron “el principio del fin” de la crisis tras la llegada de nueve mil 750 unidades a Tijuana, la ciudad más grande de la frontera norte y una de las más golpeadas por la enfermedad.

“Invito a todos a que no bajen la guardia, esta es una prevención solamente, hay que seguir luchando. Me siento más segura para mí, para mi familia y para mi trabajo también”, declaró Perla Guerrero, jefa de enfermería de urgencias del Hospital General de Tijuana, la primera en vacunarse.

Después de ella, el médico Jaime Hernández recalcó el nuevo impulso para seguir con su trabajo.

“Esto va a cambiar el panorama actual a lo que estamos viviendo, probablemente la gente baje la guardia pero como personal de salud debemos orientar a la población a no confiarse”, mencionó.

Estas imágenes se replicaron en la frontera sur, en Chiapas, estado que también recibió nueve mil 750 dosis.

“Fue una emoción por saber que era el primero en la lista, estoy agradecido porque también a nosotros nos conforta para estar tranquilos, podemos estar con los pacientes y cuidar a nuestros familiares pues somos personal de primer contacto”, contó el enfermero Braulio Santiz.

La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), encargada de la distribución y resguardo del antídoto, informó que han cubierto 94 por ciento de los hospitales programados, con los faltantes en zonas remotas de Oaxaca y Chiapas, en el sur de México.

La aplicación de las dosis termina en tres días, con ocho mil 600 elementos que han transportado el fármaco a 879 hospitales, según la Presidencia de la República.

“Se realizará en tres etapas la vacunación, en esta primera semana se vacunarán a más de mil trabajadores, en la primera línea de atención: enfermeros, enfermeras, psicólogos, nutriólogos”, expuso a Efe Octavio Couriño, jefe del distrito Tzotzil-Tzeltal de la Secretaría de Salud de Chiapas.