De acuerdo con el análisis de la CIC de la UNAM, el notorio aumento de los casos registrados constituye una evidencia indirecta del nivel auténtico de la extensión del SARS-CoV-2 en México.

México, 13 abr (EFE).- Especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) aseguraron este lunes que la epidemia por COVID-19 se ha extendido en todo el país pero no se han registrado los casos debidamente ya que se presentan como infección respiratoria aguda (IRA).

En un comunicado, integrantes de la Coordinación de la Investigación Científica (CIC) de la institución aseguraron que en las últimas semanas se ha reportado un “continuo incremento” en casos de IRA.

“Esta tendencia no corresponde a ningún patrón estacional y en el contexto de la pandemia de SARS-COV-2 debe asumirse que representa la extensión de la infección en la población”, concluye el análisis realizado por los especialistas.

Explicaron que en la mayoría de los casos probablemente se trata de casos de mediana a moderada gravedad, que impactarían en el 80 por ciento de la población afectada.

Según el análisis, en la última semana se ha presentado un incremento de más de 150.000 casos de IRAs en el país en comparación con el promedio de los años anteriores.

Señalaron que este incremento corresponde a la descripción de la curva epidémica de la vigilancia del COVID-19 “tal como lo reconocieron el jueves pasado las propias autoridades de la Secretaría de Salud”.

De acuerdo con el análisis de la CIC de la UNAM, el notorio aumento de los casos registrados constituye una evidencia indirecta del nivel auténtico de la extensión del SARS-CoV-2 en México.

Hasta este lunes en México, el número oficial de casos de COVID-19 era de 4 mil 661, con un total de 296 fallecidos.

Sin embargo, ciudadanos en redes sociales han puesto en duda esta cifra, argumentando que muchos de los casos se han registrado como neumonías atípicas “enmascarando” de alguna manera los casos reales de COVID-19.

Además, la semana pasada, el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, aceptó que el número total de casos podía ser al menos ocho veces mayor según el llamado modelo centinela, que estima posibles casos y es usado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En la zona de hospitales, y a las afueras del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias, se vive un clima de calma, no suenan ambulancia ni se ven, al menos al exterior, médicos ajetreados corriendo de un lado al otro.
Foto: Pedro Anza, Cuartoscuro.

LAS CRITICAS AL GOBIERNO

Frente a las críticas de que México es uno de los países del mundo que menos test realiza, el Subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, sostiene que el país aplica un sistema llamado “modelo centinela” que permite rastrear la enfermedad sin hacer pruebas masivas a la población.

Asimismo, y ante la polémica, este jueves el Gobierno anunció que se van a adquirir alrededor de 300 mil pruebas de detección de COVID-19 que se repartirán entre los estados. Ello sin renunciar al modelo centinela.

¿QUÉ ES EL MODELO CENTINELA?

Este sistema de vigilancia epidemiológica, utilizado en el país desde 2006 para el control de la influenza, busca optimizar recursos, de modo que se hace la prueba a un segmento de la población y, posteriormente, se calcula el alcance real de la enfermedad.

“Es un modelo que admite que no se pueden encontrar todos los enfermos y se tiene que ajustar para determinar cuál es el verdadero número en la población”, explicó este viernes a Efe el doctor Alejandro Macías, ex comisionado para la atención a la influenza en México.

En el país hay 375 unidades en hospitales y centros de salud que hacen la prueba de COVID-19 a aquellas personas que tienen síntomas graves de la enfermedad y que sirven de muestra como si fuera una encuesta.

Con base en estudios sobre afectaciones respiratorias en todo el país, la Secretaría de Salud estima que el número de enfermos es 8.2 veces mayor a los casos detectados en estas pruebas, aunque algunos investigadores creen que el número real puede ser 10 o incluso 20 veces mayor.

¿ES EFICAZ ESTE SISTEMA?

El Subsecretario López-Gatell sostiene que en una epidemia “no es factible” dar seguimiento a todos los enfermos y subraya que es más relevante conocer cómo se propaga la enfermedad y a qué grupos afecta en lugar del número total de casos.

Según Macías, la vigilancia centinela es un modelo “útil” para el control de enfermedades más conocidas, como la influenza, pero en el caso del COVID-19 “la evidencia internacional dice que los países que han hecho más pruebas y más tempranamente les ha ido mejor”, como Corea del Sur.

“La autoridad dice que no quiere hacer muchas pruebas, que no es útil. Pero va en contra de la evidencia internacional”, dijo.

El investigador advirtió que se desconoce quiénes son los miles de enfermos que no se han sometido a la prueba de COVID-19 y por tanto “están en la comunidad transmitiendo la enfermedad”.

En la misma línea, el epidemiólogo Rogelio Navarrete agregó que el objetivo de los médicos debe ser identificar el coronavirus SARS-CoV2 y que “lo ortodoxo es que toda persona que cumpla criterios debe hacerse el estudio y mantenerle en aislamiento”.

“Eso es costoso para los ministerios de salud y lo que hacen es optimizar recursos”, señaló sobre el modelo centinela.