A pesar de que durante meses se manejó la relevancia de mantener un aislamiento de 14 días, estudios recientes han revelado que es suficiente con 10 días, además de conveniente para la reincorporación laboral. “Por ejemplo, al personal de salud le están dando diez días si evolucionan bien y se recuperan adecuadamente”.

Ciudad de México, 13 de septiembre (SinEmbargo).- Si bien cada paciente crítico de COVID-19 cuenta con particularidades en su recuperación, el aislamiento previo a mantener contacto exterior podría requerir de 10 días en lugar de 14, siempre y cuando las condiciones de salud del paciente sean positivas, explicó un experto en un comunicado de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

“En estas circunstancias no hay una regla general y se evalúa caso por caso, pues depende de si el paciente salió con secuelas: respiratorias, de presión arterial o cardíacas, entre otras”, expresó Mauricio Rodríguez Álvarez, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad.

Es por ello que los cuidados estrictos deben mantenerse, puesto que existe la posibilidad de adquirir otro tipo de afecciones, como la neumonía. Sin embargo, luego de la recuperación y salida hospitalaria, la probabilidad de contagiar a otros se reduce en gran medida, reza el texto.

En cuanto a un nuevo contagio de la enfermedad, Rodríguez Álvarez dijo que “se han dado reinfecciones, pero apenas están apareciendo en Europa con los segundos brotes, y no sabemos si serán más leves o más fuertes que el primero”.

En los casos más leves de coronavirus, es también importante mantener el espacio de 10 días a partir de la aparición de los síntomas: dolor de cabeza, fiebre, dolor de garganta, tos y dificultad respiratoria, entre otros.

“Si todo evolucionó bien y ya no hay signos o síntomas, la enfermedad no se complicó ni requirió hospitalización, en diez días las probabilidades de que el paciente siga contagiando son muy bajas”, destacó.

A pesar de que durante meses se manejó la relevancia de mantener un aislamiento de 14 días, estudios recientes han revelado que es suficiente con 10 días, además de conveniente para la reincorporación laboral. “Por ejemplo, al personal de salud le están dando diez días si evolucionan bien y se recuperan adecuadamente”.

Por otro lado, el investigador resaltó la importancia de la limpieza y las medidas sanitarias (sana distancia, cubrebocas, lavado de manos) en el propio hogar, sobre todo en los casos donde se viva con un paciente que tiene o pasó por el virus.

Entre las recomendaciones, destacó la higiene en superficies de uso común, tales como jaladeras, manijas de puertas, cajones, baños, llaves, barandales, orillas de escritorios, mesas, controles remotos, computadoras y teléfonos celulares.

Además, pese a aliviar síntomas y recuperarse de la enfermedad, el paciente reduce la posibilidad de contagio, pero “nunca será de cero, pues probablemente haya salido del problema en casa, pero el contagio sigue en la comunidad, por eso es importante no relajar las medidas”, especialmente en aquellos que deben salir de casa para continuar con sus actividades laborales, dado que “podrían llevar el contagio aunque otros familiares permanezcan en la vivienda”.

En caso de sintomatología o que alguno de los integrantes de la familia se sienta mal, es de vital importancia recurrir a una cita médica y evitar la convivencia familiar, así como la automedicación y mantener el descanso, atenciones y apoyo de los más allegados. “Con estas precauciones (el enfermo) puede mejorar en diez días y evitar complicaciones y la hospitalización”, afirmó Rodríguez Álvarez.

“No salgan de casa si están enfermos o si tienen en el hogar a un enfermo grave. Si alguien falleció por COVID-19, las personas cercanas tienen mayor riesgo de contagio, así que deben extremar sus cuidados”, aconsejó.

En la medida de lo posible, hay que evitar los lugares concurridos y reuniones masivas, especialmente en espacios cerrados. Continuar con las medidas sanitarias evitará otro tipo de padecimientos, así como tener conciencia sobre la presente emergencia sanitaria.

Finalmente, el investigador recomendó vacunarse contra la influenza, neumococo y tosferina. “Hay que hacerlo en esos meses y dar prioridad a los grupos vulnerables”.