El Cártel de Sinaloa habría pagado sobornos millonarios a Enrique Peña Nieto y Felipe Calderón Hinojosa, señaló hoy Jeffrey Lichtman, el abogado de Joaquín Archivaldo Guzmán Loera.  

“El Chapo” Guzmán es el capo del más alto rango, en la historia, que afirma que realizó “pagos millonarios” a presidentes mexicanos. Pero también es el primero de ese nivel que es juzgado en Estados Unidos.

Ciudad de México, 13 de noviembre (SinEmbargo).- Jeffrey Lichtman, el abogado de Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, aseguró al jurado en Estados Unidos que Enrique Peña Nieto y Felipe Calderón Hinojosa recibieron sobornos millonarios por parte del Cártel de Sinaloa. De acuerdo con la declaración, Ismael “El Mayo” Zambadaa quien considera “el verdadero narcotraficante”, fue quien los entregó.

Lichtman dijo lo anterior durante la primera audiencia contra “El Chapo”, de acuerdo con la agencia France-Presse, conocida como AFP.

“Son absolutamente falsas y temerarias las afirmaciones que se dice realizó el abogado de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán. Ni él, ni el cártel de Sinaloa ni ningún otro realizó pagos a mi persona”, dijo esta tarde Felipe Calderón, después de que se diera a conocer la información.

La vocería de la Presidencia respondió también a las declaraciones: “El gobierno de EPN persiguió, capturó y extraditó al criminal Joaquín Guzmán Loera. Las afirmaciones atribuidas a su abogado son completamente falsas y difamatorias”.

Calderón Hinojosa declaró una guerra contra las drogas en diciembre de 2006, cuyas consecuencias se siguen viviendo en México. Se calcula que cerca de 200 mil han muerto a causa de la estrategia fallida de su gobierno, y unos 40 mil están desaparecidos. Además hay un número incalculable de desplazados por la violencia.

Durante años, en México, se ha dicho que los cárteles reparten grandes cantidades de dinero a las autoridades para mantener el flujo de drogas hacia Estados Unidos. Se señalan autoridades locales, pero también a altos militares. Pero todo se ha quedado aquí. “El Chapo” Guzmán es el capo del más alto rango, en la historia, que afirma que realizó “pagos millonarios” a presidentes mexicanos. Pero también es el primero de ese nivel que es juzgado en Estados Unidos.

Guzmán, que ha estado en encierro solitario desde que fue extraditado a territorio estadounidense el año pasado, se ha declarado inocente de los cargos de que amasó una fortuna multimillonaria en dólares contrabandeando toneladas de cocaína y otras drogas en una amplia cadena de suministro que llegaba a Nueva York, Nueva Jersey, Texas y muchas otras partes al norte de la frontera.

Tras iniciarse el juicio con retraso para elegir a dos nuevos miembros del jurado, el fiscal Adam Fels dijo que presentará documentos, fotos de cargamentos confiscados, mensajes de texto e incluso un video en el que se exhibe cómo Guzmán interrogaba a sus rivales del cartel de Sinaloa, que dirigió durante 20 años, y que luego ordenaba que fueran asesinados.

Por contra, la defensa del “Chapo” trató en su réplica de desacreditar los argumentos de la Fiscalía y descargó las acusaciones en el narcotraficante Zambada García, de quien los letrados recordaron que “nunca ha estado en prisión” y que, pese a su vida delictiva de 40 años “aún está en libertad” ya que pagó “al actual y al pasado presidente de México cientos de millones de dólares en sobornos”.

Antes, el fiscal Fels hizo un recuento a los doce miembros del jurado de la vida delictiva de Guzmán Loera, de quien dijo comenzó vendiendo marihuana en la década de 1970 y se hizo de una reputación construyendo túneles en la frontera entre México y Estados Unidos para llevarla de forma más rápida a este país.

Por esa razón, afirmó, ya no es el “Chapo”, sino “el rápido” por la forma sin prececentes en que logró traer y distribuir la droga a Estados Unidos, donde creó centros de distribución del cartel en Los Ángeles, Nueva York y Chicago, y de ahí a otras plazas. Afirmó que también negoció con carteles colombianos para distribuir su cocaína en Estados Unidos.

Aseguró que durante el periodo en que construyó su imperio, se valió de barcos, aviones y hasta submarinos y creó un sofisticado sistema de comunicaciones con mensajes encriptados para no ser descubiertos por el Gobierno.

Sin embargo, aseguró que el Gobierno de Estados Unidos logró interceptarlos y grabarlos, evidencia que será presentada en el juicio.

Guzmán, extraditado en enero de 2016 a Estados Unidos y en máxima seguridad desde entonces, se ha declarado no culpable de once cargos de narcotráfico, el principal de mantener una empresa criminal continua, de portar armas y blanqueo de dinero producto de ese tráfico.

Fels indicó además en la presentación de los argumentos que el “Chapo” se armó de un ejército que lo protegía y que para mantener el control del cartel “enviaba asesinos para liquidar competidores” y que “libró una guerra” contra quienes habían sido por mucho tiempo sus socios, incluso contra sus propios primos.

También dijo que Guzmán usó de su dinero para pagar a policías y militares en México para obtener granadas, lanzagranadas y rifles de asalto que usó para mantener su “guerra” por el control del mercado.

Dijo que presentarán testigos, personas que estuvieron con Guzmán y rivales, para probar todos los delitos cometidos, entre 1989 y 2014, de los que le acusan.

Por su parte, la defensa del “Chapo” arremetió contra los testigos del Gobierno de Estados Unidos, alegando que no son creíbles porque son “criminales” y se han negociado visados y reducciones de condena.

Jefrrey Lichtman, uno de los abogados de Guzmán, dijo además que uno de los motivos de este juicio es que su cliente “es un trofeo deseado por mucho tiempo” por el Gobierno de Estados Unidos.

También dijo que el verdadero jefe del cartel de Sinaloa es Ismael Zambada García, fundador del cartel con el “Chapo”, de quien dijo ayudó a escapar a su cliente.

Destacó que Zambada García “nunca ha estado preso, nunca ha estado en prisión” y que pese a su vida delictiva de 40 años “aún está en libertad” y que ha pagado “al actual y al pasado presidente de México cientos de millones de dólares en sobornos”.

El juicio contra Guzmán, que comenzó hoy con retraso de cinco horas para elegir a dos nuevos jurados, continúa mañana en la corte de Brooklyn.

Emma Coronel, esposa de Archivaldo, asistió al juicio en la corte de Nueva York. El capo pidió antes que le permitieran abrazarla, pero las autoridades de Estados Unidos lo negaron.

Emma Coronel, esposa de Archivaldo. Foto: Especial.

-Con información de EFE.