¿Consumir leche tiene futuro? Foto: Mehrshad Rajabi

Renovarse o morir dicen por ahí. Noviembre ha sido un mes en el que hemos tenido dos noticias buenas para las vacas y para el planeta.

Primero, después de 125 años de operar, la granja lechera más vieja de California “Giacomazzi dairy” pone fin a sus operaciones y anuncia que se reconvertirá para producir almendras.

Y el día de ayer, la compañía más grande de productos lácteos “Dean Foods”, se declara en quiebra, gracias al descenso acelerado de la industria láctea y al crecimiento de las alternativas vegetales que cada vez se consumen más a nivel mundial.

Esto es muy importante porque Estados Unidos es el país número uno en producción de leche, y es un país que por lo general muestra el camino para algunos cambios en cuanto el mercado.

Lo que fue canasta básica una día, hoy está siendo sustituida por la una cantidad súper variada de leches vegetales, o de bebidas vegetales, hago la aclaración ya que en intentos desesperados de la industria lechera, han empezado a promover iniciativas (como la de Jalisco) para que no puedas decirle leche, y, bueno la verdad en lo personal me importa un comino si se llaman leche o bebidas, ya que esto no cambia en lo absoluto que la gente las prefiere para evitar alergias o inflamaciones, y por contener al menos la mayoría menos azúcar.

Sabemos que el mercado está cambiando y es por lo mismo que ante una bajada en la venta de leches de $4 mil millones y la espera de que las alternativas vegetales suban en un 3.5 por ciento más que el 2018, puede darnos una idea clara de adonde va el mercado, por lo mismo empresas como Danone han invertido en las opciones vegetales y han reportado tener 30por ciento más en sus ventas.

Esto es bueno en muchos sentidos, por un lado los científicos de la FAO y del IPCC nos han dicho que la industria ganadera es de las principales emisoras de gases metano y otros de efecto invernadero que son extremadamente dañinos para el planeta y que si no cambiamos drásticamente estas prácticas no se ve nada bonito el panorama para el 2050.

Sabemos que la huella hídrica a nivel mundial de la ganadería es del 27 por ciento, tan sólo en México según la CONAGUA en México del 60-70 por ciento de agua dulce se va a la ganadería y actividades relacionadas.

Según el Water footprint es de 1000 litros de agua por cada litro de leche, si multiplicamos lo que en México se produjo en el 2018 que son 12 mil millones de litros de leche, la cantidad de agua que gastamos en México fue el equivalente de 4.8 millones de albercas olímpicas. (pueden hacer los cálculos ustedes).

Y por último, la vacas viven explotadas por años, siendo inseminadas artificialmente, viven conectadas a las máquinas que les provocan grandes infecciones, les cortan los cuernos que tienen terminaciones nerviosas (como nuestras uñas), y les quitan a sus bebés becerros a las horas de nacidos para que puedas tomar su leche. Si el becerro es macho se va al matadero para ser vendido como carne tierna y si es hembra vivirá este ciclo de explotación lejos de su madre una y otra vez hasta que colapsan.

¿Qué puedes hacer para ayudar al planeta, a tu salud y a los animales?

Prueba las leches vegetales, cuando vayas a un café prueba la de soya, almendra o coco, o hazlas tu mismo, son súper fáciles y baratas.

Todo es cuestión de decisión.