Javier Roibás Veiga
Montevideo, 17 may (EFE).- En las costas de Montevideo, tres navíos cargados de historia y considerados patrimonio nacional en su momento, descansan hoy en el lecho del río de la Plata sepultados por toneladas de hormigón usado en la ampliación del puerto de la ciudad, dijo a Efe el descubridor de los barcos, Rubén Collado.
Este argentino, dedicado a la búsqueda de tesoros en los fondos marinos desde hace casi cuatro décadas, lamentó el maltrato que según él han dado a esos navíos las autoridades y la oficina de la Unesco en Uruguay, que declararon esos barcos como patrimonio nacional y no le permitieron extraerlos para mostrarlos en un museo.
Según dijo Collado a Efe, en el año 1984 encontró en las costas de Montevideo la fragata española Nuestra Señora de Loreto, construida en los astilleros de Ferrol, en Galicia, en 1781, y cuando él y su equipo avanzaban para reflotar el navío, lo declararon patrimonio nacional.
"Eso quiere decir que nadie lo puede tocar más", subrayó, por lo que sus pretensiones de extraerlo y exponer su historia en un museo se esfumaron y comenzó un proceso judicial que ganó, en el que Collado reclamaba el pago de lo invertido en trabajos preliminares.
El Nuestra Señora de Loreto era un barco de guerra de 40 cañones que se hundió en torno a 1792 en el estuario del río de la Plata debido a un temporal y que transportaba mercurio hasta Perú para el laboreo del oro.
Collado también indicó que cerca de este naufragio se encontraban la fragata Nuestra Señora de la Visitación y el Burford, del cual no se tiene una certeza absoluta sobre su historia pero que se cree que fue un barco de guerra vendido a la Compañía Británica de las Indias Orientales para su uso con fines comerciales.
El Nuestra Señora de la Visitación fue una urca, una embarcación similar a una fragata, que partió de Cádiz, en el sur de España, cargado de azogue y de familias para poblar el puerto de San José, en la Patagonia, en 1778 y que se hundió frente a las costas de lo que hoy en días es Montevideo debido a un temporal.
"Pasaron los años y hubo necesidad de ampliar el puerto de Montevideo, pero los barcos estaban debajo. Era necesario ampliar la dársena de contenedores y la gente (el Gobierno) que vino en ese momento lo hicieron a pesar de que era un monumento histórico nacional", lamentó Collado.
Del mismo modo, el argentino criticó que, durante todo ese tiempo, no hubo "ningún tipo de mantenimiento" por parte de la autoridades y dijo que "no se acercó ni un solo buzo".
Este cazatesoros argentino, que en noviembre comenzará a reflotar un navío inglés llamado Lord Clive, se queja de los acuerdos firmados por los Gobiernos anteriores con la oficina de la Unesco, que, según él, defendían que esos barcos "no se deben tocar" y considera que eso era algo "poco inteligente".
"Ahora creo que se ha producido un cambio en la mentalidad de los gobernantes", dijo en referencia al expresidente de Uruguay, José Mujica (2010-2015), que autorizó la extracción del Lord Clive poco antes de abandonar el cargo.
Del mismo modo, confía en reunirse con el actual jefe del ejecutivo, Tabaré Vázquez, a quien considera "un tipo inteligente" para continuar en la misma línea que siguió su predecesor.
Collado defiende la extracción, exploración y explotación turística y cultural de este tipo de naufragios debido a los "beneficios" que entrañan tanto para la sociedad como para el Gobierno.
Los contratos de exploración suelen implicar que el 50 % de lo que se encuentre en las bodegas se destina al Estado y la otra mitad al explorador.
En una de sus últimas incursiones, rescató de las bodegas del Señora de la Luz, hundido en 1752 frente a las costas de Montevideo, unas 8.000 monedas de oro, que se vendieron y cuyos beneficios fueron invertidos por el Estado para hacer un instituto de enseñanza pública.
"Todavía quedan unas 53.000 monedas de oro en ese barco. No quiero ni imaginar lo que se podría hacer con eso", dijo a Efe Collado, que regenta dos museos navales en Uruguay y que pretende hacer un parque temático en torno al Lord Clive con el objetivo de "atraer turistas al país". EFE




