Un premio con el nombre de un periodista asesinado: Jordi Évole

08/06/2015 - 12:04 am

El periodista Jordi Évole en una imagen colgada en su muro de Facebook. Foto: Facebook
El periodista Jordi Évole en una imagen colgada en su muro de Facebook. Foto: Facebook

Ciudad de México, 8 de junio (SinEmbargo).- El periodista español Jordi Évole nació en Cornellá de Llobregat, Barcelona, España, el 21 de julio de 1974. Para los seguidores casi secretos que tiene en México el comediante y comunicador Andreu Buenafuente, resulta un personaje conocido desde mediados del 2000, el ciclo La Cosa Nostra, con el “Chiquilicuatre” y el “Nen”, cuyo guión estaba a cargo de Évole.

Allí, de forma casual, Jordi comenzó a personificar al “Follonero”, un tipo que sentado en la tribuna del plató interrumpía a Andreu para realizarle preguntas incómodas.

“Es la voz del espectador, el punto crítico. Dice lo que piensa a quien sea. Nos evita caer en el autobombo”, explicaba en una entrevista concedida a 20 minutos en 2005.

El éxito del “Follonero”, para este periodista de raza, le permitió tener su propio programa, Salvados, con el que debutó en La Sexta en 2008 y donde comenzó a destacarse por sus informes sobre la crisis económica y social de la España contemporánea y su particular manera de entrevistar a personajes poderosos.

Empezó trabajando cómo locutor de partidos de fútbol en el programa Carrusel Catalunya, de Radio Barcelona y también trabajó en los informativos de Telecinco y de la SER, hoy escribe columnas en El Periódico y ha publicado un libro titulado Más vale pedir perdón que permiso, publicado por editorial Planeta.

"El periodismo no debe estar cerca del poder", dijo al recibir el premio José Couso. Foto: Facebook
"El periodismo no debe estar cerca del poder", dijo al recibir el premio José Couso. Foto: Facebook

Por Salvados desfilaron personajes como la ex presidente de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, titular del derechista Partido Popular en la capital española, cuya entrevista se transmitió en febrero de este año, batiendo récords de audiencia.

También fue muy vista la entrevista que Évole le hiciera al líder de Podemos, Pablo Iglesias, en Ecuador, donde el joven político alternativo se reuniría con el también joven Presidente de ese país, Rafael Correa.

En Salvados, el Presidente de Bolivia, Evo Morales, le pidió a Évole que se sacara su “chip imperialista” y fue en el ciclo de Jordi donde conocimos más de cerca a uno de los personajes más destacados de la política europea del momento, el Ministro de Economía de Grecia, Yanis Varufakis.

Siempre al filo de la polémica y empeñado como se lo ve en lograr la nota distinta, la difícil, para mantener entre otras cosas sus altísimos niveles de audiencia en la pantalla chica española y demostrar hasta qué punto el periodismo, un oficio en remisión, es una profesión con sus propias técnicas y mecanismos, que debe ser ejercida por personas verdaderamente formadas a su vera, en mayo pasado entrevistó a un ex terrorista de ETA.

Se trató del ex jefe del Comando Santander de la tristemente célebre organización guerrillera vasca, Iñaki Rekarte, autor del reciente Lo difícil es perdonarse a uno mismo (Península), el primer libro en el que un etarra arrepentido cuenta, en primera persona y sin esconder nada, qué lo llevó a formar parte de la banda.

Rekarte, que ha pasado 21 años en la cárcel, condenado por múltiples asesinatos, consiguió la libertad en noviembre de 2013 al aplicarse a la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos que tumbó la aplicación de la doctrina Parot.

Jordi Évole entrevistando al ex etarra Iñaki Rekarte. Foto: Facebook
Jordi Évole entrevistando al ex etarra Iñaki Rekarte. Foto: Facebook

Había sido condenado a 203 años y seis meses de prisión por haber colocado un coche bomba en Santander en 1992 que mató a tres personas e hirió a 21. Para ETA es un traidor y para los familiares de las víctimas de la banda, un asesino al que querrían ver muerto.

La entrevista entre Évole y Rekarte fue la más tensa de todas las que haya realizado el periodista, quien luego declaró a El País que el ex miembro de ETA fue el personaje con el que menos “empatía” había sentido.

EL PERIODISTA Y EL ÉXITO

Tantas entrevistas e informes agudos, tanta investigación y tanto periodismo en estado puro le valieron como es lógico muchos reconocimientos a Jordi Évole, el último de los cuales ha sido el Premio José Couso de Libertad de Prensa, que cada año organizan de manera conjunta el Club de Prensa de Ferrol y el Colexio de Xornalistas de Galicia.

El galardón lleva el nombre de José Couso Permuy (1965- 2003), camarógrafo y reportero gráfico español que murió durante la invasión de Irak de 2003, a causa de fuego del ejército estadounidense cuando disparaban con un carro de combate contra el Hotel Palestine de la capital iraquí en el que se encontraba junto a otros compañeros.

En un discurso que la prensa española ha calificado de “demoledor” y que ha comenzado a replicarse en las redes sociales, Évole habló entre otras cosas de lo contradictorio que resulta recibir un premio que lleva el nombre de un periodista asesinado.

“Si él no estuviera muerto, yo no recibiría este premio”, afirmó Jordi.

Vestido sencillamente con ropa de mezclilla y tenis, con su barba y sus gafas sempiternas, el periodista, de 40 años, calificó de “curioso” el hecho de que La Caixa le diera un galardón, “con la de hostias que le hemos dado a la banca”.

“La de José Couso fue otra muerte injusta, indigna, absurda, como tantas otras de una guerra y me gustaría, ya que estamos recordándolo, que recordáramos también una imagen que a mí no se me olvida y que es la de 150 diputados aplaudiendo en el Congreso la entrada de España en aquella guerra indigna (la de Irak). Esos señores, muchos de ellos, siguen sentaditos en sus poltronas y los que se han ido, se han ido de rositas”, dijo el conductor de Salvados.

Entrevistando a Evo Morales. Foto: Facebook
Entrevistando a Evo Morales. Foto: Facebook

“No me siento merecedor de este premio, porque no soy un periodista que se juegue la vida en lo que hace. Sin embargo, hay muchos periodistas amenazados de muerte, condenados, o simplemente alejados de un teclado para que no puedan publicar lo que quieren”, agregó.

En otro tramo, Évole reconoció “la fuerza” que le dan los espectadores de “ese programita que se transmite los domingos a la noche”, en su tarea de “explorar para saber dónde están los límites de la libertad de expresión”.

“La audiencia te puede dar muchas cosas: dinero, fama, reconocimiento, pero creo que lo más importante que te da la audiencia es libertad para elegir tus temas y pelear por ellos”, afirmó, al tiempo que admitió que el día que lo echen de la televisión “será con razón, pues me habré metido yo en jardines donde no debería haberme metido”.

“El periodismo tiene que estar lo más alejado posible del poder. El periodismo debe escrutar al poder y no compadrear con él. Cuando ustedes nos ven compadrear con el poder, pierden la confianza en nosotros y eso es lo peor que le puede pasar” a un periodista, espetó.

El profesional también hizo referencia a la reciente elección de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, primer puesto político de relevancia que logra concretar la organización alternativa Podemos, un hecho que relacionó en forma directa con el ejercicio de la libre expresión.

“No por no hablar de un hecho significa que ese hecho no existe. Si no hubiéramos hablado de lo que pasa, tal vez ahora en Barcelona no tendríamos una alcaldesa como Ada Colau”, dijo Évole, para quien no es cierto lo que la élite muchas veces da por sentado en el sentido de que “la ciudadanía no se entera de nada”.

“No es verdad. Lo que pasa es que la ciudadanía tiene mucho aguante, pero hay un gota a gota que va cayendo y tanto cae que al final se hace una marea”, dijo el profesional, quien al terminar su discurso dedicó el premio “a la familia de José Couso por su dignidad y compromiso”.

Mónica Maristain

Mónica Maristain

Es editora, periodista y escritora. Nació en Argentina y desde el 2000 reside en México. Ha escrito para distintos medios nacionales e internacionales, entre ellos la revista Playboy, de la que fue editora en jefe para Latinoamérica. Actualmente es editora de Cultura y Espectáculos en SinEmbargo.mx. Tiene 12 libros publicados.

Lo dice el reportero