Campeche, 5 Jun (Notimex).- El atrio de la emblemática catedral de esta ciudad replicó los ecos de la música de las grandes bandas y dejó escuchar en los cuatro puntos cardinales del centro histórico campechano melodías como "La chica de Ipanema" y "New York, New York".
La versatilidad de la Banda Campeche permitió al público rememorar melodías emblemáticas de las big bands, al mismo tiempo evocó al danzón y su influencia sobre México o los ritmos propios de la cumbia.
Durante más de 60 minutos, las pétreas y blanquecinas paredes de la catedral campechana sirvieron de resonancia a la destreza musical de 22 ejecutantes y cantantes dirigidos por Santiago Ríos Bastos para interpretar "La chica de Ipanema", una bossa nova.
El recuerdo de la imponente voz de Frank Sinatra estuvo presente, incluso puso a bailar a uno que otro extranjero, cuando las primeras notas musicales entonaron uno de los "himnos" más característicos del estadunidense: "New York, New York".
Característica de la agrupación musical, llegó el turno para "Vehículo", cuyos acordes motivaron a algunas personas que superan las cuatro décadas, evocar los programas televisivos de acción, ante la mirada de asombro de los más pequeños.
Así, la Banda Campeche, que fuera invitada al Festival Cervantino en la edición 2008 y se presentara en el mismo año durante las Lunas del Auditorio Nacional, demostró por qué es reconocida como una de las más importantes del sureste mexicano, gracias a su versatilidad.




