Estrasburgo/Budapest, 8 jun (dpa) - El Consejo de Europa criticó hoy las políticas migratorias y las prácticas racistas que se han impuesto en Hungría, que por su parte rechazó las acusaciones.
En un informe publicado este lunes el Comité contra el Racismo y la Intolerancia señaló que aproximadamente un 22 por ciento de los solicitantes de asilo que vive en Hungría reside en campos cerrados donde las condiciones de vida no sólo son duras, sino donde los refugiados además son maltratados por los guardias.
Los migrantes tampoco cuentan con acceso ni a abogados ni a organizaciones humanitarias, critica el escrito.
El comité concluyó su análisis a mediados de diciembre, con lo cual no llega a hacerse mención de la campaña de propaganda lanzada en 2015 por el primer ministro del conservador Victor Orban contra la acogida de refugiados.
El informe también advierte la discriminación que sufren los gitanos en las escuelas y en el mercado laboral húngaro.
Si bien el comité reconoce como positivo el accionar de 20 asesores por la igualdad en todo el país, señala que las autoridades húngaras hacen poco por poner coto al racismo verbal expresado a nivel público contra gitanos, judíos y homosexuales.




