“Sin duda, la exigencia desde sociedad civil ha colocado el tema en la agenda federal, estatal, y hay mucho que hacer para fortalecerla a nivel municipal”. Foto: Rogelio Morales, Cuartoscuro

Por Matilde Pérez*

A casi 5 años de declararse la primera Alerta de Violencia de Género en México (el 31 de julio de 2015, en el Estado de México), se acentúa la percepción de que el mecanismo no ha dado los resultados esperados en la disminución de la violencia feminicida en los municipios de las 18 entidades del país en los que se ha declarado; además, la falta de datos confiables sobre los tipos y modalidades de violencia que viven las mujeres, dificultan el diseño de acciones y políticas públicas que contribuyan a la erradicación de la violencia contra las mujeres.

El caso de Guerrero:

De acuerdo con información que forma parte del procedimiento de Alerta de Violencia de Género en Guerrero, publicada el 22 de junio de 2017 en la página de la CONAVIM, de 2009 a 2016, la Fiscalía General de Justicia del Estado de Guerrero registró 30 mil 711 casos de mujeres víctimas de los delitos de lesiones, secuestro, desaparición, violencia familiar, violación sexual, hostigamiento sexual y trata en los municipios de Acapulco de Juárez, Ayutla de los Libres, Chilpancingo de los Bravo, Coyuca de Catalán, Iguala de la Independencia, José Azueta, Ometepec y Tlapa de Comonfort (posteriormente el Congreso del estado exhortó al Ejecutivo estatal para que se incluyera el municipio de Chilapa de Álvarez, dado el contexto de violencia en el que viven las mujeres en ese municipio). Sin embargo, no especifica si en todos estos casos se iniciaron averiguaciones previas o carpetas de investigación y mucho menos el estado actual de los casos.

A fin de darle seguimiento a estos datos y contrastar la información, se realizaron varias solicitudes de acceso a la información. De acuerdo con la respuesta a la solicitud 00427819 la Fiscalía General de Justicia del Estado de Guerrero desde noviembre de 2018 cuenta con el sistema de registro de información BANAVIM – GUERRERO, plataforma que permite registrar información de la víctima como edad, escolaridad del agresor, así como información del caso como tipo de violencia, modalidad de la violencia, tipo de servicio, seguimiento, órdenes de protección emitidas, casos con conocimiento de alguna autoridad, así como instancia que sube la información.

Solicitamos un reporte estadístico completo de la plataforma; sin embargo, únicamente fue proporcionado el número de registros que se han subido hasta el 20 de junio de 2019 y el nombre de la instancia que sube la información, entre ellas, la Fiscalía General del Estado, la Secretaría de la Mujer, la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Civil, y la Secretaría de Salud. No obstante, la Secretaria de Asuntos Indígenas, que podría proporcionar información sobre la violencia contra las mujeres indígenas y Afro, no aparece en el reporte.  Dejando ver que hay fallas en la concentración de información que pueda identificar el tipo y modalidad de la violencia, y que permita tener información georreferenciada para monitorear la frecuencia y el patrón de los feminicidios, así como identificar lugares peligrosos e inseguros para las mujeres y tener condiciones para diseñar e implementar acciones más efectivas para erradicar la violencia.

En una segunda etapa, se realizaron solicitudes de acceso a la información sobre el número de averiguaciones previas o carpetas de investigación iniciadas por la Fiscalía General de Justicia del Estado de Guerrero, desagregada por delito, a fin de hacer un comparativo básico de las cifras tres años antes de la solicitud y 3 años después de la declaratoria:

Identificando que hubo un aumento significativo en el caso de los delitos de violencia familiar, en feminicidios, hostigamiento sexual, y otros delitos sexuales. Además, bajaron los índices respecto a las averiguaciones o carpetas de investigación iniciadas por los delitos de homicidio doloso 27 por ciento y violación 13 por ciento. Esto refleja, como muchas organizaciones civiles han compartido, que el mecanismo no ha tenido los efectos esperados, dado que el número de muertes violentas de mujeres ha ido en aumento.

Pero lo que más se evidencia es la necesidad urgente de contar con una base de datos única y actualizada, alimentada por todas las instancias estatales y sobre todo municipales involucradas en la prevención, atención, sanción y erradicación de la violencia contra las mujeres. Sólo con información certera y confiable se podrá elaborar un diagnóstico estatal sobre los tipos y modalidades de violencia hacia las mujeres. Sin duda, la exigencia desde sociedad civil ha colocado el tema en la agenda federal, estatal, y hay mucho que hacer para fortalecerla a nivel municipal, ya que las entidades asumieron la participación de los municipios como algo secundario, cuando en realidad deben ser protagonistas, y es necesario que se rindan cuentas de sus avances desde lo municipal.

*Matilde Pérez, investigadora de @FundarMexico