Tras casi 18 meses de guerra comercial y la consiguiente escalada de aranceles, las dos partes anunciaron en diciembre de 2019 que habían llegado a un acuerdo parcial que incluye la retirada progresiva de gravámenes y el aumento de las compras chinas de productos estadounidenses.

Ciudad de México, 14 de enero (SinEmbargo).- La Fase Uno del acuerdo entre Estados Unidos y China no contempla una futura reducción a los aranceles que ambos países se han impuesto, señalaron el representante comercial de la Unión Americana, Robert Lighthizer, y el Secretario del Tesoro, Steven Mnuchin.

Mediante un comunicado conjunto citado por agencias internacionales, señalaron que no se contempla que en el futuro ambas naciones reduzcan las tarifas arancelarias.

“No hay otros acuerdos orales o escritos entre Estados Unidos y China sobre estos asuntos, y no hay acuerdo para una futura reducción de aranceles“, apuntaron los funcionarios estadounidenses.

Incluso calificado como “categóricamente falso” cualquier rumor relacionado a este elemento.

La Fase Uno del acuerdo entre Estados Unidos y China se firmará el próximo miércoles 15 de enero en Washington.

Tanto Lighthizer como Mnuchin señalaron que los aspectos relacionados al acuerdo se harán públicos, una vez que se hayan firmado.

Sin embargo, un anexo será catalogado como confidencial, ya que detalla los productos y servicios estadounidenses que serán comprados por China.

El Viceprimer Ministro de China, Liu He, encabeza la delegación del país asiático en Washington, donde se firmará la Fase Uno del acuerdo comercial entre Estados Unidos y el gigante asiático.

Tras casi 18 meses de guerra comercial y la consiguiente escalada de aranceles, las dos partes anunciaron en diciembre de 2019 que habían llegado a un acuerdo parcial que incluye la retirada progresiva de gravámenes y el aumento de las compras chinas de productos estadounidenses.

El Viceministro chino de Comercio, Wang Shouwen, confirmó que la primera fase del pacto aborda temas como la transferencia de tecnología, la propiedad intelectual, la expansión del comercio y el establecimiento de mecanismos para la resolución de disputas, entre otros.

El acuerdo implica, no obstante, que se mantienen aranceles estadounidenses del 25 por ciento a importaciones chinas valoradas en 250 mil millones de dólares, junto con unos gravámenes reducidos del 7.5 por ciento a importaciones adicionales valoradas en aproximadamente 120 mil millones de dólares.

Las negociaciones entre ambas partes han sufrido varios sobresaltos, con informaciones contradictorias y críticas veladas, desde que en octubre se anunció un principio de acuerdo.

Las tensiones comerciales entre las dos mayorías economías mundiales, que comenzaron el año pasado, han tenido profundas consecuencias.

-Con información de EFE.