Las autoras aquí reunidas habrían ameritado el curioso epíteto de “evaporadas” acuñado por Gustave Flaubert y refrendado por Mario Vargas Llosa en su excelso ensayo sobre Madame Bovary. Una “mala” contemporánea, una “evaporada”, no es una mujer sexualmente liberada, aventurera o desobediente, sino una que se deja arrastrar por el infortunio, pasiva ante la autodestrucción, temerosa de la gloria, y esclava de sus miedos, complejos y pasiones. Ninguna de estas geniales mujeres tuvo una vida fácil, casi ninguna hizo algo por mejorarla y todas, sin excepción, tuvieron un final trágico que orilla a la reflexión.

Kathy Acker, Delmira Agustini, Pita Amor, Djuna Barnes, Jane Bowles, Leonora Carrington, Kate Chopin, Elena Garro, Claire Goll, Alice James, Sarah Kane, Anna Kavan, Katherine Mansfield, Carson McCullers, Dorothy Parker, Charlotte Perkins Gilman, Alejandra Pizarnik, Sylvia Plath, Jean Rhys, Albertine Sarrazine, Anne Sexton, Mary W. Shelley, Elizabeth Smart, James Tiptree Jr., Marina Tsvietáieva, Renée Vivien, Virginia Woolf, Unica Zürn.

 

Eve Gil nació en Sonora en 1968. Es narradora y periodista cultural. Ha recibido varios reconocimientos, como el Premio Nacional de Cuento Efraín Huerta, el Premio del Libro Sonorense, el Premio Nacional de Periodismo Fernando Benítez, entre otros. Ha sido becaria del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes. Entre sus libros se encuentran Hombres necios, Sueños de Lot, Virtus y Jardines repentinos en el desierto. Es autora de la primera saga otaku en español, cuyos dos primeros títulos son: Sho-shan y la Dama Oscura y Tinta violeta.