El aguacate es en efecto una fruta con virtudes de casi un superalimento con una maduración algo complicada, en especial en climas contrastados.

Por Jordi Sabaté

España, 16 de febrero (ElDiario.es).– El aguacate es una fruta con virtudes de casi un superalimento con una maduración algo complicada, en especial en climas contrastados.

Una vez en la tienda maduran naturalmente, pero muchas veces, debido a la elevada demanda de esta fruta, el ratio de reposición es alto y duran menos de uno o dos días en los anaqueles, por lo que solemos encontrarlos siempre verdes cuando no recién salidos de las cámaras de frío. Así que, en efecto, hay que esperar en casa a que maduren para poderlos comer, con la incertidumbre de si madurarán bien, ya que a veces se oxidan y pierden su consistencia antes de hacerlo.

Hay que esperar en casa a que maduren para poderlos comer, con la incertidumbre de si madurarán bien, ya que a veces se oxidan y pierden su consistencia antes de hacerlo. Foto: Graciela López, Cuartoscuro

CÓMO HACER QUE MADUREN LOS AGUACATES

Como medida básica, el aguacate nunca debe ponerse en el refrigerador, ya que podemos paralizar su maduración al recibir frío una vez esta se ha iniciado. Por contra, la carne puede pasar por un proceso de maduración asimétrica según reciba las bajas temperaturas, de modo que mientras un lado madura el otro sigue duro.

Esto trae consigo que la fruta se estropee y se ponga blanda y marrón antes de llegar a ser apta para el consumo. Así que la primera norma será dejarlos en un frutero si están ya ligeramente maduros o bien guardarlos en una alacena a temperatura ambiente si están verdes. Por temperatura ambiente entendemos temperaturas superiores a los 15 grados centígrados y preferiblemente por encima de los 20 grados centígrados.

Ahora bien, si lo que queremos es saltarnos estos de uno a tres o cuatro días que el aguacate puede tardar en ser apto para el consumo, deberemos aplicar alguna de las siguientes medidas especiales que acelerarán la maduración de la carne de la fruta:

Como medida básica, el aguacate nunca debe ponerse en la nevera, ya que podemos paralizar su maduración al recibir frío una vez esta se ha iniciado. Foto: Crisanta Espinosa, Cuartoscuro

Poner el aguacate en una bolsa de papel: el motivo es que el aguacate emite acetileno, una hormona vegetal que activa la maduración de las frutas e incluso la acelera si está en el aire a altas concentraciones. Al tapar con una bolsa de papel concentramos el acetileno. No debemos usar bolsas de plástico porque el aguacate consumirá todo el oxígeno, acumulará dióxido de carbono y detendrá la emisión de acetileno, con lo que la maduración se detendrá.

Añadir a la bolsa de papel una manzana o un plátano: la manzana y el plátano son emisores más potentes de acetileno que el aguacate; basta con hacer la prueba de ponerlos en la nevera con otras frutas y ver que en pocas horas han madurado, incluso demasiado. Si ponemos una o dos horas una manzana o plátano con el aguacate, en ese plazo podemos conseguir una maduración bastante decente.

Rebozar en harina la piel del aguacate: siempre dentro de la bolsa de papel, si no tenemos manzanas o plátanos, podemos usar la harina, que tapará los poros de la piel concentrando el acetileno emitido y por tanto acelerando la maduración. También en unas pocas horas podemos tener el aguacate maduro.

El aguacate emite acetileno, una hormona vegetal que activa la maduración de las frutas e incluso la acelera si está en el aire a altas concentraciones. Al tapar con una bolsa de papel concentramos el acetileno. Foto: Victoria Valtierra, Cuartoscuro

Dejarlo al sol: si tenemos una ventana donde le dé el sol, podemos dejar el aguacate para que el aumento de temperatura le acelere la maduración. Tanto mejor si está en la bolsa de papel y le practicamos pequeñas hendiduras en la piel o agujeros con una aguja. De este modo podemos tener un aguacate madurado en menos de una hora.

Ponerlo en el horno: es un modo de tener un aguacate madurado en diez minutos. Se calienta el horno hasta los 150-160 grados centígrados y se mete el aguacate tras practicarle pequeñas hendiduras durante esos diez minutos citados. Si está a medio madurar, no mantener más de cinco minutos. Este método es el más rápido pero también el menos recomendado, porque hay riesgo que el exceso de calor le haga perder su sabor original o bien incluso estropee su carne por excesiva deshidratación.

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