En la actualidad las parejas ya no se unen “hasta que la muerte los separe sino hasta que las redes sociales lo hagan” debido a que los individuos prefieren ya no involucrarse fisicamente con otras personas, dándole más importancia a las conexiones vía Internet, incluso en el Día del Amor y la Amistad.

Ciudad de México, 14 de febrero (SinEmbargo).– Cada vez las generaciones creen menos en el amor a largo plazo y prefieren vivir en una estructura de individualismo con relaciones superfluas, indicó Ricardo Trujillo Correa, académico de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Y agregó que en la actualidad las parejas ya no se unen “hasta que la muerte los separe sino hasta que las redes sociales lo hagan” debido a que los individuos prefieren ya no involucrarse fisicamente con otras personas, dándole más importancia a las conexiones vía Internet, incluso en el Día del Amor y la Amistad.

“Las redes sociales, se han convertido en el altar de uno mismo; no caben las colectividades ni los actos sociales, más que como una simulación: mientras yo esté bien, lo demás no importa”, expuso el universitario.

Ricardo Trujillo Correa académico de la Facultad de Psicología de la UNAM. Foto: UNAM

El académico explicó que este tipo de relaciones interpersonales no es nuevo, ni exclusivo de los millennials, es la sociedad la que se ha “hecho adolescente”, pero en los jóvenes es más evidente lo que construimos durante la era moderna debido a la tecnología.

“Amar es tirarse al abismo con una sonrisa, un acto de fe contracultural; nuestra sociedad de la información e inmediatez es su veneno, porque se huye de cualquier profundidad y contemplación”, añadió.

Finalmente, a manera de reflexión el especialista citó al filósofo Friedrich Nietzsche, quien decía que la vida es un acto trágico y como tal se debe asumir que todos moriremos; entonces, “ante la más grande de las soledades y de las tragedias, valdría la pena intentar amar”.