Little Nightmares II es un juego relativamente corto que brinda una gran experiencia. La mayoría de los acertijos o rompecabezas que tenemos que resolver conservan mucho la esencia del primer juego, algunos muy visuales y otros que requerirán de mayor atención; una adición importante es que nuestro personaje principal “Mono” puede correr, saltar, mover objetos y usar otros en una especie de combate.

Ciudad de México, 14 de febrero (SinEmbargo).- Una de las secuelas más esperadas dentro del género de plataformas y rompecabezas, por fin llega a nuestras manos y después de poco más de 3 años desde la llegada del título original creado por Tarsier Studios, un juego que sorprendía a muchos, tanto por la fórmula utilizada como por el estilo de juego y su desarrollo lateral, recordándonos grandes juegos independientes como Limbo o Inside, entre otros.

A diferencia de la primera entrega, donde conocemos y tomamos el papel de “Six”, una pequeña niña con un impermeable amarillo, en esta ocasión, conoceremos a “Mono”, un niño que viste una gabardina y siempre ocultará su rostro bajo diferentes objetos que podrás ir recolectando, aunque inicialmente será una bolsa de papel. “Six” seguirá siendo parte de nuestra historia como acompañante y tendrá un desempeño importante durante nuestra aventura porque nos ayudará en ciertos momentos a alcanzar objetos o zonas de mayor altura.

La mayoría de los acertijos o rompecabezas que tendremos que resolver conservan mucho la esencia del primer juego. Foto: Little Nightmares II

La historia nos presenta a “Mono” al despertar en medio de un bosque en un mundo de pesadilla, sin profundizar tanto en la trama, tendremos que abrirnos paso en nuestro camino para recolectar objetos, esquivar peligros y sobre todo avanzar a lo largo de diferentes escenarios. Uno de los puntos principales es el de los rompecabezas que tendremos que descifrar a lo largo de nuestra aventura, estos van desde encontrar una llave para abrir una puerta, mover objetos o simplemente aprovechar la ayuda de “Six” para llegar a otro extremo, siempre con un poco de suspenso y tensión en cada movimiento y cada escenario que recorremos, justo la intención del juego al lograr una atmósfera única con diferentes momentos, algunos pacíficos donde nuestra labor principal será recorrer el espacio en el que estamos, un universo en 2D pero con un toque de 3D gracias a la profundidad de campo; en otros tendremos que escapar de diferentes terrores y pesadillas que veremos en nuestro camino.

Además, “Mono” representa una versión mejorada de “Six”, ya que, a diferencia del primer juego, no tenemos la necesidad de cargar llaves en nuestras manos para abrir una cerradura; “Mono” las guarda en su gabardina y la mayor parte del tiempo tiene las manos libres. Una adición importante es que nuestro personaje puede correr, saltar, mover objetos y usar otros en una especie de combate, así podremos tomar objetos como zapatos, botellas o piedras para arrojarlos lo que nos ayudará en ciertos momentos para librarnos de trampas o descubrir objetos ocultos en la hierba. Otro plus es que podremos hacer uso de objetos más grandes como palos o hachas para abrirnos paso en lugares muy específicos o en algún combate, esto no quiere decir que siempre llevemos un objeto pesado con nosotros, ya que por la naturaleza del juego es prácticamente imposible, sin embargo, cuando sea requerido siempre lo tendremos a la mano dentro del mismo escenario.

Six” seguirá siendo parte de nuestra historia como acompañante y tendrá un desempeño importante durante nuestra aventura ya que nos ayudará en ciertos momentos a alcanzar objetos. Foto: Little Nightmares II

La mayoría de los acertijos o rompecabezas que tenemos que resolver conservan mucho la esencia del primer juego, algunos muy visuales y otros que requerirán de mayor atención, así como la constante exploración por los diferentes escenarios. Uno de los puntos más espectaculares recae en su apartado visual, artísticamente el juego cuida muchos detalles, tanto en escenarios como en las diferentes criaturas y personajes que encontramos; además, las diferencias entre interiores, zonas oscuras y exteriores nos dan una atmósfera única que se va alternando entre el terror y el suspenso. Tanto la banda sonora como el nivel de detalles en la atmósfera y sonidos del juego crean una combinación única y terrorífica que va cambiando constantemente, haciendo de los momentos de “acción” o persecución una de las experiencias más tensas y emocionantes del juego.

Little Nightmares II es un juego relativamente corto que nos dará una aventura de entre 5 y 6 horas de juego, sin embargo, la realidad es que no desperdicia ni un solo minuto para hacer una experiencia magnífica de principio a fin.