Foto: Especial

Ciudad de México, 14 mar (SinEmbargo).- Entre 2004 y 2005, el estadounidense Kevin Powers fue soldado del ejército de su país en la Guerra de Irak. En el 2006 comenzó a tener la necesidad de escribir sobre su experiencia y fue así como nació la historia de John Bartle, un combatiente de 21 años, nacido en la Virginia rural.

El libro se tituló Los pájaros amarillos y fue editado en español por la editorial Sexto Piso. “Se trata de un producto de la imaginación que no podría haber sucedido si yo no hubiera combatido en Irak”, aceptó Powers en el programa literario de la TVE, Página 2, conducido por Oscar López.

“He estado escribiendo poemas y cuentos desde que tenía 13 años y para este libro, comencé escribiendo poemas sobre la guerra, hasta que me di cuenta de que necesitaba un lienzo más grande para decir lo que quería decir, tratando además de responder a algunas de las preguntas que la gente me hacía acerca de mi experiencia bélica”, afirma.

“Los acontecimientos reales que tienen lugar en la novela no son eventos que he vivido, pero me identifiqué fuertemente con el núcleo emocional del libro. Esa vida interior del narrador se corresponde con emociones propias e íntimas”, agrega.

UNA NOVELA DE PREMIO

Precisamente, Kevin Powers, oriundo de Richmond, Virginia, es noticia en estos días porque Los pájaros amarillos ha ganado el prestigioso Premio Hemingway Foundation/PEN, su “ópera prima” dada a conocer en inglés por la editorial Little Brown.

Patrick Hemingway, hijo de premio Nobel Ernest Hemingway, entregará el galardón al escritor, el domingo 24 de marzo, en un acto que se llevará a cabo en la Biblioteca y Museo Presidencial Jonh F. Kennedy,  de Boston.

Foto: Especial

El premio de la Fundación Hemingway, fundado por su esposa Mary en 1976, está dotado con 10 mil dólares y una residencia para escritores en el Programa de Escritura Creativa MFA, de la Universidad de Idaho.

Otros laureados con este premio Hemingway Foundation/PEN han sido Edward P. Jones, Marilynne Robinson, Ha Jin y JhumpaLahiri.

Powers  sirvió al ejército de los Estados Unidos en Mosul y Tal Afar, Irak, trabajando con los equipos de retirada de bombas y en el control de ametralladoras.

Después de su paso por Irak, estudió Lengua Inglesa en la Universidad Commonwealth de Virginia. En 2012, recibió un M.F.A en Poesía del Centro de Escritores Michener en la Universidad de Texas.

Su novela, considerada uno de los trabajos de ficción más relevantes en el 2012, examina el vínculo entre dos soldados y los traumas que sufren durante la batalla.

El escritor irlandés Colm Tóibin, autor de El testamento de María y de Brooklyn,  ha dicho que Los pájaros amarillos “está escrita con una intensidad completamente absorbente: cada momento, cada recuerdo, cada objeto, cada movimiento, se han creado con una concentración intensa y precisa y con un gran sentido de la veracidad.”

Para Powers, la guerra es una criatura poderosa que construye la realidad a su antojo y sus actores sólo pueden ser testigos impasibles frente a los hechos que en todo momento se salen de control.

“Puedo recordar claramente el escaso o nulo control que tenía sobre la realidad que me circundaba. Incluso había momentos en que reconocías que, sucediera lo que sucediera, en nada de eso tu voluntad iba a cumplir papel alguno”, manifiesta.

UN CLÁSICO DE LA NARRATIVA BÉLICA CONTEMPORÁNEA

“Powers ha escrito una primera novela extraordinaria que ocupa, junto al imperecedero libro de Tim O’Brien sobre Vietnam, Las cosas que llevaban los hombres que lucharon, el lugar de un clásico de la narrativa bélica contemporánea”, ha dicho Michiko Kakutani en The New York Times.

A sus 21 años, el soldado Bartle es enviado a combatir en la Guerra de Irak, junto con un compañero de 18 años, el soldado Murphy, de quien se hace cargo desde el comienzo.

Narrada a través de los ojos de Bartle, Los pájaros amarillos cuenta de primera mano el sinsentido de una guerra librada bajo un sol feroz, combatiendo a un enemigo ubicuo, en ciudades convertidas en fantasmas.

Entre muchas otras cosas, la guerra le roba a Bartle su presente, ya que vivirá atrapado por los recuerdos terroríficos que lo atormentan, intentando comprender acciones que a la distancia ya no le parecen ni suyas ni de nadie más.