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El Alcalde de Tepalcatepec. Foto: Antonio Cruz, SinEmbargo

VER ADEMÁS: “LA NÓMINA DE LOS TEMPLARIOS

Ciudad de México, 14 de marzo (SinEmbargo).– Guillermo Valencia es un hombre que piensa en su muerte y la presagia violenta.

“No se le puede decir que no a Los Caballeros Templarios”, se sincera el joven político priista. “Me dejaron solo”, dice con amargura cuando habla de sus viejos aliados y copartidarios Fausto Vallejo Figueroa, Gobernador de Michoacán, y Jesús Reyna García, Secretario de Gobierno y suplente del primero durante algunos meses.

Habla por su honor, dice, por recuperar los pedazos de su reputación dispersos en poco más de dos años de acusaciones de ser un Templario con el sobrenombre de Alcalde de Tepalcatepec, el pueblo michoacano que se levantó en armas contra el narcotráfico.

Y sí: resulta difícil de imaginar a un político más solitario en ese vendaval llamado Michoacán. Dejó de cruzar palabra con el comisionado para la Seguridad y Desarrollo Integral en Michoacán enviado por Gobierno Federal, Alfredo Castillo Cervantes, cuando éste, en su opinión, sólo prestó oído a las autodefensas relacionadas con el Cártel Jalisco Nueva Generación.

A la vez, se dice víctima y sujeto de amenazas de Los Caballeros Templarios. Sus excolaboradores en el Ayuntamiento, se queja él, están maniatados por los caciques políticos y “narcotraficantes” que le precedieron.

A Guillermo Valencia se le ve delgado dentro de su saco blanco y negro Tommy Hilfiger.

“Es el más caro que tengo. Me costó 400 dólares en Estados Unidos en una venta de remate”, asegura con este hombre que parece en camino de acostumbrarse a que cada una de sus palabras sea polemizada.

–¿Usted es un Caballero Templario?

–Yo no soy Templario.

–¿Conoció a Nazario Moreno El Chayo? –se le pregunta sobre el líder fundador del Cártel michoacano y recientemente muerto por elementos de la Marina.

–No, para nada.

–¿A Servando Gómez Martínez, La Tuta? –otro de los capos.

–Para nada.

–¿Y a Enrique Quique Plancarte?

–De ninguna manera. Yo no he conocido a criminales ni he acordado con criminales, que es lo más importante. Una cosa es que por circunstancias tú vayas caminado por la calle y veas y te digan ‘ese es fulanito y aquel es zutanito’ y otra que tengas una relación con ellos. Yo nunca he tenido ninguna amistad ni conozco a los líderes de los cárteles.

EL ESTADO DEL NARCO

–¿Hay crimen organizado sin colusión con las autoridades?

–Es muy diferente. En Michoacán, no es que las autoridades estén coludidas con el crimen organizado. Las autoridades somos víctimas. Si en algún momento estuvieron coludidos y eso propició que los criminales se sintieran más arriba que las instituciones, en estos momentos ya no es así.

–¿Antes de la extorsión hubo cooptación?

–Eso no lo sé. Ahora es extorsión a todo lo que da.

–¿Alguna vez entró un billete de los Templarios en su bolsillo?

–¡Ninguno! ¡Nada! ¡No, no, no!

–¿Qué permitió el crecimiento de La Familia Michoacana y de los Caballeros Templarios?

–La debilidad institucional, la orfandad política en que vivió Michoacán, la disputa entre el Gobernador Leonel Godoy Rangel [2008-2012] y el Presidente Felipe Calderón Hinojosa [2006-2012], que inició en el estado una guerra contra el crimen organizado y no solamente no los contuvo, sino favoreció su proliferación y el empoderamiento de los grupos criminales en Michoacán. Intervino en plena confrontación con el gobierno del estado y de esa manera no se llegaría a ningún lado.

–Las relaciones se construyen desde abajo, desde el nivel municipal –se le argumenta.

–Pero esa relación ya estaba dada –refuta–. Cuando llegué a la Presidencia Municipal me di cuenta de que ya había una policía municipal infiltrada, que los presidentes municipales ya estábamos bajo extorsión. Todos: sin distinción de partidos políticos. No sé si en el pasado los grupos criminales financiaban las campañas políticas, pero, cuando yo llegué, los criminales ya no tenían necesidad, porque quien llegara quedaba expuesto a la extorsión. ¿Qué hace un Presidente municipal con 30 policías, la gran mayoría de ellos sin adiestramiento adecuado ni capacidad…?

–¿E infiltrados?

–Gran parte. No todos los policías son malos, pero gran parte de ellos estaban coludidos con grupos criminales. Llegabas a denunciar y los agentes del Ministerio Público eran los primeros que le pasaban información a los grupos criminales. Me pasó en reiteradas ocasiones.

–¿Cuál fue la ocasión más emblemática?

–A las puertas de mi casa, en Morelia, me robaron mi camioneta en 2010 a mano armada. Fui al Ministerio Público a presentar una denuncia que nunca prosperó. El propio agente me recomendó buscar personas que estuvieran en los grupos criminales para ver si alguien de ellos tenía mi camioneta, que nunca recuperé. En otra ocasión, como Presidente Municipal, presenté una denuncia por lesiones que sufrí por parte de policías de Jalisco que montaron un operativo en el centro de Tepalcatepec, un operativo de revisión de autos. Me apersoné a pedirles información, porque estaban violentando la soberanía del Estado y me golpearon. Denuncié y más tardé en presentar una denuncia y una queja ante la Comisión de Derechos Humanos que en ser amenazado por las queja. Es algo que uno no entiende.

–¿Qué criminales? ¿De Jalisco y Michoacán?

–…No sé… dejaban recados en la policía municipal.

–¿Qué recados dejaban?

–Hubo recados de criminales de Jalisco y de Michoacán. Es una revoltura.

–¿Te hizo algo el cártel de Los Caballeros Templarios?

–Me amenazaron reiteradamente, pero personalmente no, sino a través de emisarios.

–¿Había manera de evitar la extorsión?

–¿Denunciando? Si denunciabas ellos se daban cuenta y te mataban. Hay una larga lista de alcaldes asesinados, el último Ygnacio López Mendoza, de Santa Ana Maya. O Fernando Chávez López, ex Presidente de Buenavista, cuyo pecado fue denunciar extorsión. O el de Vistahermosa o de Villamadero, que fue asesinado frente a su familia por denunciar. También ha ocurrido con ex alcaldes, como la de Tichiqueo, que sufrió dos atentados. La vida está a merced de lo que digan los criminales.

–¿Templarios?

–Claro.

–¿Cómo funcionaba la extorsión?

–Tenían personas que enviaban a las Presidencias Municipales. Había que dar el 10 por ciento… Yo debía dar desde antes de comenzar mi Presidencia. Me mandaron a decir que si no la pagaba me matarían. Se trataba del 10 por ciento mensual del monto para obra pública.

–¿Usted debía contratar obra pública con ellos?

–No, no. Era una cantidad en efectivo. No sé si en otros casos sí, pero a mí no me ocurrió que debiera trabajar con alguna constructora en especial.

–¿Cuánto es el 10 por ciento?

–Esa información me la reservo.

–¿Cada mes?

–Cada mes.

–¿Usted entregaba el dinero personalmente?

–No. Una persona llegaba a la Presidencia Municipal.

–¿Quién lo entregaba?

–Me reservo esa información… Era una persona de confianza.

–¿En billetes de qué denominación?

–¡No! Eso es impreciso… ¡Vaya! Yo trataba de tener el menor contacto posible, ni saber nada de eso. Era demasiado incómodo. Aquí, mientras hablamos, todo parece muy sencillo, pero estar allá, en Tierra Caliente, es demasiado complicado, porque allá veías los comandos con 10 o 15 camionetas de personas armadas con fusiles de asalto y lanzamisiles circulando a cualquier hora del día. Uno estaba a merced de los grupos criminales que sin tocarse el corazón te mataban y lo que yo menos quería era tener algo que ver.

–¿Lo sabía el Procurador General de Justicia de Michoacán?

–Todo mundo lo sabía, inclusive autoridades federales. Yo no fui omiso con mi responsabilidad de pedir seguridad y protección a mi población. En mayo de 2012, a unos meses de haber iniciado mi función como Presidente Municipal, solicité al gobierno del estado y al federal, por escrito, presencia del Ejército.

–¿A quién pidió ayuda usted?

–A Felipe Calderón y a Fausto Vallejo. Lo envié por escrito –muestra los papeles.

–¿Qué respuesta hubo?

–[Ríe con sarcasmo] Ninguna. Era un tabú hablar del tema. No creas que el Gobernador, por mucho que trajera seguridad, estaba exento.

–Cuando lo expulsaron los autodefensas…

–A mí no me expulsaron los autodefensas –interrumpe enérgico. –Los grupos de autodefensa surgieron el 24 de febrero [de 2013]. El 25 yo me reuní con ellos, me invitaron a incorporarme y, cinco días después, me pidieron que encabezara el movimiento, que fuera el líder, el vocero. Todavía no estaba José Manuel Mireles. Me vi tentado a hacerlo, pero no quise, porque estaba hasta la coronilla de los criminales, pero pensé que no se debía combatir al crimen infringiendo la ley. Tres meses después se polarizó la situación con Uriel Farías, porque anuncié la existencia de un desfalco durante su administración.

***

–¿Es positivo el abatimiento de Nazario Moreno?

–Creo que sí y no sólo de él. Creo que las autoridades deben ir por todos los criminales y deben detenerlos y deben condenarlos y deben ponerlos a purgar sus crímenes, que han sido muchos, en las prisiones. El gobierno federal ha hecho un trabajo positivo, porque ha dado resultados. El abatimiento del Chayo, “el resucitado” [alude a la presunción del gobierno de Felipe Calderón de haberle dado muerte] es un paso certero, porque esa organización criminal vulneró las instituciones y afectó mucha gente. Desde el surgimiento de los grupos de autodefensa yo dije que la gente estaba harta de la extorsión. A diferencia de otros políticos, mi discurso siempre ha sido el mismo. Nunca hablé mal de las autodefensas y esto se puede corroborar en las muchas entrevistas que di. Nunca puse en tela de juicio la esencia del movimiento, su necesidad de protección a sus familias y sus patrimonios. A la vida. Siempre dije que había mucha gente buena: trabajadores, ganaderos y agricultores que están en dicho movimiento. Desafortunadamente, este movimiento se presta para que se filtren otro tipo de intereses.

–¿Ocurrió?

–Sí y no de ahorita. De mucho tiempo atrás hubo quien se aprovechó del cansancio y hartazgo de la población para organizar grupos de autodefensa que, si bien iban encaminados a combatir un grupo que lesionó a la población, de manera oculta existía el otro interés de propiciar la entrada de otro grupo criminal.

–¿Diría lo mismo si estuviera vivo?

–Siempre he dicho lo mismo de los criminales. Y ahora, ahí queda La Tuta, que es un criminal…

–¿Sería positivo que muriera Servando?

–Sería positivo que lo detuvieran y que le preguntaran muchas cosas.

–Usted ha dicho antes que no se le debe creer a los criminales.

–No… que le pregunten, porque a mí me vinculan con gente como él y yo no tengo nada que ver. Y yo esperaría que el gobierno se lo sacara.

–¿Y si La Tuta dijera que sí negociaba con usted?

–Estaría mintiendo. Mi municipio es muestra de una clara realidad: yo gané la Alcaldía por unos cuantos votos, pero la diputación la ganó el PRD [Partido de la Revolución Democrática] la Senaduría, en la votación de Tepalcatepec, ganó la panista Luisa María Calderón. ¿Los tres negociamos con él?

–No sé. Usted dice que todos los partidos estuvieron en la bolsa de Los Templarios.

–No todos los partidos, sino todos los alcaldes y no era de gusto, era de a fuerzas.

–¿Y por qué no hizo nada respecto a las violaciones a los derechos que ocurrían contra las personas de su municipio?

–Yo denuncié. Solicité apoyo al gobierno federal y al gobierno estatal [también muestra los documentos por los que pidió la intervención de fuerzas federales desde 2012]. Pedí desde el principio que se designara un mando militar en Seguridad Pública de Tepalcatepec y solicité a Jesús Reyna, en su calidad de Gobernador, que generara condiciones para que yo pudiera volver al municipio y no lo hizo.

SUEÑOS DE NARCO

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Guillermo Valencia acepta que teme por su vida. Foto: Antonio Cruz, SinEmbargo

Dos policías federales permanecen apostados a la entrada del Palacio municipal de Tepalcatepec. De una cornisa del edificio pende una imagen de Guillermo Valencia. “Caballero Templario mayor”, pintó alguien con plumón negro.

Como si problemas no le faltaran, han salido a flote documentos relacionados con supuestos desvíos de recursos durante su accidentada administración municipal. Hasta lo han acusado de pagar con recursos públicos la estatua de Juan Cervantes, un personaje del pueblo habituado al alcohol. La imagen existe: un tipo con gorra beisbolera brinda con un vaso hacia la eternidad.

“Los documentos son apócrifos”, ataja Valencia y, de un fólder de cartoncillo color paja, extrae un legajo en que muestra como su salvoconducto, un dictamen de la Auditoría Superior de Michoacán que lo exonera de utilizar el erario con fines distintos a su programación.

“Tengo 33 años de edad y más de la mitad de mi vida se la he dedicado a mi partido [el PRI]. Inicié con la campaña política de Víctor Manuel Tinoco Rubí cuando fue candidato a Gobernador [administró el periodo de 1996 a 2002]. Antes de eso fui presidente de la sociedad de alumnos de mi secundaria y en 1994 inicié mi carrera política en las filas del Frente Juvenil Revolucionario (FJR) pegando calcomanías, pintando bardas, colgando gallardetes. Lo que hace cualquier joven de 14 años en el PRI que no es hijo de algún político destacado o de un empresario poderoso y que llega a posiciones de dirigencia. Hay muchos casos como ese en Michoacán.

“Fui dirigente del Frente Juvenil Revolucionario y Diputado local a los 23 años de edad, el más joven en la historia de Michoacán. Presidí el Congreso del estado. Fui candidato a Diputado federal por el PRI en Apatzingán, el distrito más complicado y que se perdía por más de 15 mil votos, el distrito del que nadie quería ser candidato y perdí por sólo 2 mil 700 votos y fue por primera vez que no fuimos en alianza con el Partido Verde. Tuve la desafortunada circunstancia de enfrentar a un líder criminal que fue candidato por el Partido Verde Ecologista, Saúl Solís Solís, El Lince, que fue detenido después. Enfrenté a un candidato que traía dinero a manos llenas obviamente producto del crimen organizado”.

–¿Jefe de la Familia Michoacana en ese momento?

–Así es. Fue un obstáculo muy grande para un servidor y mi votación se vio rebanada. Si la elección de Apatzingán hubiera sido en alianza con el Verde, como lo fue en otros distritos, yo hubiera ganado esa elección. Luego fui secretario general adjunto del PRI y, después, Presidente Municipal [el político muestra sus constancias de mayoría].

–No soy un improvisado. Toda mi vida viví en Morelia. Nací en 1980 en Tepalcatepec. Cuando yo tenía seis años de edad, mis padres se trasladaron a Morelia, porque mis hermanos mayores querían estudiar y en Tepalcatepec sólo hay estudios de nivel medio superior.

“Fui candidato a Presidente Municipal de Tepalcatepec, por las circunstancias y porque el pueblo de Tepalcatepec así me lo pidió”.

–¿La misma gente que luego le pediría que se fuera? –se le recuerda de su expulsión del municipio en mayo de 2013. Desde entonces pretende gobernar Tepalcatepec desde Morelia, capital del estado, a cuatro horas de camino.

–No, no, no. Yo llegué a la Presidencia Municipal en contra de la voluntad del presidente del PRI, Uriel Farías Álvarez, alias El Paisa. Él tenía su precandidato, Ramón del Val Díaz, quien era su alfil. Yo le gané la elección interna y eso no me lo perdonan. Luego el grupo de Uriel Farías se fue a apoyar al candidato del Partido de la Revolución Democrática.

–¿Es Uriel Farías un narcotraficante?

–Hay quien lo dice y quien lo asegura.

–¿Usted lo sabe?

–Yo nunca lo he visto traficar.

–¿Qué acto ilegal lo ha visto cometer?

–Portar armas, para empezar. Hacerse justicia por propia mano. El combate a los grupos delictivos es competencia del Estado y lo hizo él.

–¿Es un miembro del Cártel Jalisco Nuevo Generación?

–Yo nací en Tepalcatepec, pero nunca había vivido ahí. Yo conocía al señor de vista y no puedo decir si es o no un criminal, porque sería igual de irresponsable que quien me acusa a mí sin pruebas. La gente dice que lo es y no tanto él, sino su hermano, José Manuel Farías Álvarez, El Abuelo, que tiene una gran cantidad de investigaciones. También debo decir que en Michoacán la presunción de inocencia y la honorabilidad no valen nada. Cualquiera acusa, todos son Templarios menos el que acusa.

–¿Y por qué le hizo un monumento al borracho Juan?

–Yo no se lo hice. Ese monumento lo hicieron mucho tiempo después de que yo salí de Tepalcatepec amenazado. Era muy difícil que yo tomara una decisión, porque los grupos de autodefensa son la autoridad ahí. Algunas personas de las autodefensas, entre ellos el llamado Comandante Quiro, se cooperaron para hacer el monumento y hasta una fiesta con mariachi hicieron fuera de la vinatería. Es un monumento a Juan Cervantes, distinguido autodefensa.

–¿Era borracho?

–Es. Es un personaje muy querido de Tepalcatepec. Se distingue porque toma todos los días y a quien llega a verlo lo invita a departir con él.

–¿Usted tomó alguna cerveza con él?

–Varias veces y no cerveza, porque él toma puro coñac.

–¿A usted le gusta el coñac?

–Y el wiski, el brandy… Soy estándar.

–¿Le gusta el tequila?

–El mezcal.

–¿Y la marihuana?

–¡No! Ni me gusta el tabaco.

–¿Qué tan verde crece en Tepalcatepec?

–Pues dicen que crece muy verde desde hace muchos años. Tepalcatepec se ha distinguido, desde hace décadas, porque ahí han sentado sus reales los narcotraficantes. Te voy a platicar que cuando yo era chico, cuando tenía cinco años, yo quería ser narcotraficante. Yo veía a los narcotraficantes que tenían las mejores camionetas, las mejores casas, las mujeres más bonitas y uno crecía con la onda esa de querer ser como ellos. Esa fue una de las cosas que orillaron a mi padre a dejar Tepalcatepec para alejarnos de esa pretensión que yo traía de chiquillo.

–¿Quiénes eran los narcos de entonces?

–Los que traían las mejores camionetas y tenían las mejores casas desde entonces eran los Farías.

–¿Usted quería ser como los Farías?

–… Erróneamente, de niño…

–Dicen que infancia es destino.

–Jamás seré narcotraficante. Nunca acaban bien, acaban en la cárcel o muertos. Ve como acabó El Chayo.

–¿Sí le rezaba la gente al Chayo o fue un asunto propagandístico?

–Creo que sus fanáticos sí, pero la gente no. La gente en Tepalcatepec es tan humilde y a veces hay tanta ignorancia por la falta de espacios educativos que quizá gente muy humilde lo hizo.

–¿Apoyaban los Templarios a la gente de Tepalcatepec?

–Los Templarios no. Esos nomás exprimían a la gente.

–¿Y de qué platica Juan en la borrachera?

–De mujeres: las de Tepalcatepec son las más guapas de Michoacán y vaya que las michoacanas son hermosas.

LOS GOBERNADORES

–¿Empezó la descomposición del estado con Tinoco Rubí?

–Michoacán era uno de los estados más seguros del país. Vicente Fox Quesada estuvo en 2001 y le hizo un reconocimiento público por ser uno de los tres estados más seguros junto con Tlaxcala y Yucatán. La situación se descompuso en cuestión de semanas, en el cambio de gobierno. Apenas le entregaron la estafeta al Gobernador Lázaro Cárdenas Batel [2002-2008] y comenzaron los asesinatos en las principales avenidas de Morelia a plena luz del día.

–¿Es sabido que Lázaro Cárdenas pactó con los narcotraficantes michoacanos?

–Eso yo no lo sé. No me consta (…) Simplemente es muy sospechoso cómo tan rápido y tan profundamente se vulneraron instituciones como la Procuraduría de Justicia o la Secretaría de Seguridad Pública. Se dejó de combatir el secuestro y el asesinato y el gobierno comenzó a lavarse las manos responsabilizando al gobierno federal, cuando ambos delitos fueron del fuero común.

–Podría decir alguien del estado que la seguridad, en su etapa preventiva, es responsabilidad del municipio –se le alude.

–Un Presidente municipal no está facultado para combatir ni siquiera un homicidio. Estamos capacitados para ir por borrachitos, para resolver pleitos vecinales.

–¿Y Leonel Godoy?

–Creo que a estas alturas no estamos para echarnos culpas, sino para encontrar soluciones. Lo que no está bien es que personas como Leonel Godoy o Felipe Calderón, que no tienen calidad moral para criticar, lo estén haciendo. Lo que nos toca es resolver a todos el problema.

–¿Y se puede sin que existan responsabilidades políticas?

–Pues… creo que, por ejemplo, Leonel Godoy fue señalado de endeudar al estado con miles de millones de pesos sin que quedara claro en qué… La impunidad está a todo lo que da.

–¿Debió dejar el gobierno Fausto Vallejo ante su enfermedad [fue trasplantado del hígado]?

–Esa es una decisión personal.

–Me refiero a que no gobernaba –se le insiste.

–Me reservo esa respuesta para que no piense que es personal. De por sí no me quiere. Es un asunto de tiempo atrás. Detrás de él hay jóvenes que les gusta la política y él apadrina a muchos de ellos, junior, niñosaurios que me ven como un obstáculo y ahora me ven como un obstáculo y ahora ven una oportunidad de afectarme. Y le gané a una sobrina suya una elección en la secundaria.

–¿Es un pleito de secundaria?

–Es un pleito de mucho tiempo. Yo llegué al Frente Juvenil Revolucionario contra la opinión de Fausto Vallejo y de Jesús Reyna. Contra todo.

–¿Hizo mal las cosas Fausto Vallejo en toda esta situación del crimen organizado?

–Tenía problemas de salud y no estaba enfocado al 100% a resolver un problema heredado de instituciones vulneradas y criminales que se sentían por encima del Estado.

–Son múltiples las versiones de convivencia de Fausto Vallejo y Jesús Reyna con los líderes Templarios.

–¿Es que cómo saber quién es un Caballero Templario? –cuestiona Guillermo Valencia. –¿En qué lugar hay una lista de quiénes son? Pude estudiar en la facultad con una persona que a la vuelta de los años se hizo Templario.

–Bueno, usted se apellida Valencia –en relación al Cártel de Los Valencia o del Milenio, precedente del Cártel Jalisco Nueva Generación.

–No tengo nada que ver con los narcotraficantes. Ninguno de mis familiares lo es. Antes se decía que en cada familia había un cura y un maestro, pero luego se hizo frecuente ver que a quien saludabas como una persona de bien estaba emparentado con alguien en el crimen organizado, aunque la otra persona no tuviera que ver con ningún delito. Ya no se sabe. Ahora, existe una terrible doble moral en la sociedad michoacana: la gente se queja de los grupos delincuenciales, pero llena, abarrota los conciertos de los grupos que cantan narcocorridos.

–Existen versiones de que Fausto Vallejo y Jesús Reyna se reunieron con La Tuta y El Chayo, que sin duda son Templarios.

–No lo creo, no lo creo. Ahora, hay que ver cuántos políticos fueron [a verlos] por sus ganas y cuántos fueron obligados. Y es una gran diferencia si simplemente los llevaron a una reunión o efectivamente acordaron algo. Toda esta guerra sucia la inició Luisa María Calderón, quien se encargó de propagar todos esos rumores del Gobernador Vallejo, que me cae gordo, y no tengo por qué andarlo defendiendo, pero no creo que sea cierto, porque Luisa María Calderón sólo se dedica a envenenar. Lo que no pudieron resolver desde el gobierno ahora lo quieren criticar desde la oposición.

–Servando Gómez Martínez dijo haberse reunido con ella.

–A mí no me gustaría darle crédito a lo que diga un criminal. La Tuta es un criminal, es un delincuente.

–Algo ha de saber.

–Puede ser.

–¿Qué opina del silencio de Lázaro Cárdenas y de Leonel Godoy?

–Dicen que para tener la lengua larga hay que tener la cola corta. A lo mejor por eso están callados.

–Usted tiene la lengua larga.

–Y tengo la cola corta. Nunca he hecho nada por mi voluntad. Soy víctima, pero, nuevamente, denuncias y qué pasa.

EL TIGRE

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En varias ocasiones , el Alcalde priista muestra documentos para defenderse de acusaciones en su contra. Foto: Antonio Cruz, SinEmbargo

–¿Se sacó usted la rifa del tigre?

–Sí. Yo sabía que era complicada la situación de un Presidente municipal. Es la estructura gobierno más cercana a la población y, a la vez, la más vulnerable, la más expuesta a los problemas y en Tepalcatepec por ser una zona limítrofe es una zona de disputa entre los grupos criminales que operan en Michoacán y los que operan en Jalisco. Es una revoltura de situaciones que, sin duda, potencian el riesgo de los presidentes municipales. Yo no sabía que estaban así las cosas.

–¿Cuánto tiempo ha estado usted ausente de la Alcaldía?

–Desde mayo.

–¿Y usted gobierna Tepalcatepec?

–En algunas cosas, en cuestiones administrativas sí. A diferencia de otros municipios, por poner un ejemplo, pagamos los aguinaldos y las primas vacaciones sin necesidad de solicitar préstamos o adelantos de participaciones como la gran mayoría de los municipios michoacanos, incluso el gobierno del estado. Nuestras finanzas están sanas. Nuestros recursos han sido cuidados con mucha responsabilidad. En cuestiones de otro tipo, como las políticas, quienes tienen el control son las autodefensas. Existe un grupo liderado por el ex Presidente Uriel Farías que se mete, a través de sus operadores, a las sesiones del Cabildo, amenaza a sus integrantes y ordena en qué sentido votar.

–¿Por qué quedarse en una situación como esta?

–¿Por qué darle el gusto a quien les gané en las urnas, en un proceso constitucional? ¿Por qué entregarles algo que gané a punta de pistola?

–¿Pero es un tema de gusto o de gobernabilidad, en términos reales?

–La situación en que está Michoacán y más Tierra Caliente no está para el debilitamiento institucional. Si un Presidente municipal sale por las presiones de los grupos de autodefensa a punta de pistola es sentar el precedente de que cualquier adversario político de un Alcalde armará un grupo de autodefensa para quitarlo. La situación se replicará. El tema surgió en Tepalcatepec y ya luego los alcaldes reaccionaron sabiendo lo que les ocurriría si no se sometían a los grupos de autodefensas. Si yo hubiera sabido que el gobierno federal o estatal daría más importancia al dicho de las autodefensas que a las instituciones, desde el inicio me hubiera hecho autodefensa. Mi pecado fue querer ser institucional. Repito: yo no he cambiado mi discurso respecto de las autodefensas, a diferencia del Gobernador que primero las vinculó con un grupo criminal y luego se refirió a ellas como de sus amistades. Mi problema no es con las autodefensas. Yo reconocía el hartazgo de la ciudadanía.

–¿Y es ese hartazgo el que exige que usted se vaya?

–No. Quienes piden que me vayan son los Farías. Casualmente –ironiza– quienes fueron sus funcionarios cuando uno de ellos fue Alcalde son ahora los que reclaman mi salida. Ellos tienen representación al interior de las autodefensas, pero ese grupo no es la voz del pueblo. De lo contrario, ¿para qué queremos elecciones?

–¿No daría su solicitud de licencia definitiva posibilidad a las aguas de calmarse para que hubiera una transición pacífica?

–No, porque ellos no sólo quieren la salida del Alcalde, sino la instalación de una persona que esté a su voluntad.

–Hay quien está mostrando en Tepalcatepec registros contables que sugieren que usted desvió recursos.

–Son apócrifos. Es muy fácil falsificar documentos. A mí me auditaron todo 2012. Se concluyó en agosto de 2013 y estoy eximido de cualquier responsabilidad. Yo no puedo incidir en el trabajo ni en los tiempos de la Auditoría Superior de Michoacán. Los auditores realizaron seis observaciones administrativas y ninguna económica en todo el ejercicio fiscal. Son documentos falsos, como falso es que el Cabildo tenga facultades para declarar mi ausencia y de la Síndico o que tengan capacidad de designar un sustituto. Han amenazado funcionarios y regidores, han extraviado documentos.

LA CONQUISTA DE MICHOACÁN

–¿Ha discutido el asunto de su licencia con el Gobernador Fausto Vallejo?

–Con el Comisionado Alfredo Castillo. Solicité licencia por 60 días y ni eso les pareció a los señores de las autodefensas. Yo al Comisionado le di opción de solicitar una licencia temporal.

–¿Nunca definitiva?

–No. El Comisionado Castillo tiene una posición muy parcial. Está completamente del lado de los grupos de autodefensa o, más específicamente, de los operadores que a través de los hermanos Farías se dan. Es muy difícil dialogar con alguien que no tiene sensibilidad política.

–¿Se equivoca Alfredo Castillo?

–Se está equivocando. Está cometiendo errores y está confiando en personas que se aprovechan de su buena voluntad. No dudo de su capacidad, por algo el enviado del Presidente, pero carece de la sensibilidad política que da el haber tenido cargos de elección popular. Su formación es de policía y no de político. Lo que debe hacer un Comisionado es escuchar la posición institucional, en este caso al Presidente municipal, y a mí no me escuchó hasta pasado un mes, cuando ya se había reunido en público dos veces con las autodefensas. Una cosa que le reconozco es el saneamiento de la Procuraduría de Justicia y de la Secretaría de Seguridad Pública.

–Hasta le metieron un gol –comentó en referencia a la fotografía que tomaron al Comisionado con El Abuelo Farías, relacionado con el Cártel Jalisco Nueva Generación.

–Hasta eso pasó. Le quiero decir al Comisionado que no le han metido un gol, sino varios. Se ha sentado a colaborar con personas con una calidad moral muy cuestionada. Él tiene los recursos para hacer investigaciones.

–¿Quiénes?

–Hay personajes en Tepalcatepec que obedecen a los hermanos Farías. El Abuelo es el jefe de todos. Uriel Farías fue Presidente Municipal y tuvo como directora del Instituto de la Mujer a Beatriz Sandoval, de directora de Asuntos Agropecuarios a Juana Reyes Cervantes y a Josefina Alemán como representante del Centro de Salud. Ese trío de señoras son las que tienen interlocución con el comisionado, organizan sus reuniones y le dicen qué hacer, con quién verse y con quién no. Esas señoras nunca anduvieron con los grupos de autodefensa ni cuidando una barricada. Pero son operadoras de los Farías. Juana Reyes manejó todos los apoyos federales y estatales para el campo y benefició a sus amigos. Se hará lo mismo nuevamente.

–¿Es un error entonces del Presidente Enrique Peña Nieto?

–(Silencio) Yo creo que pudo enviar a alguien mejor, a alguien con sensibilidad política, que es lo que se ocupa. Un ejemplo: El Comisionado Castillo relegó a quien fue dirigente estatal del partido, Antonio Guzmán, cuando el PRI recuperó el estado después de dos gobiernos priistas. Le entregó muchos votos a Peña Nieto. Era delegado de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación y Castillo lo quitó. Esa es una afrenta al priismo michoacano. El error del comisionado Castillo es que no se ha rodeado de las personas adecuadas, está en un plan de conquista de Michoacán, sus colaboradores están en un plan arrogante y soberbio, sintiéndose más arriba que los michoacanos. Y los michoacanos somos rebeldes por naturaleza. A los purépechas ni siquiera los mexicas nos pudieron conquistar. Se pensaba controlar este asunto en meses y ahora es un descontrol total.

SUEÑOS DE NARCO, VISIONES DE MUERTE

–¿Temes usted por su vida?

–¡Sí!

–¿Se ha imaginado muerto?

–¡Sí!

–¿Cómo se imagina su muerte?

–Desafortunadamente violenta. Tengo miedo, tengo miedo. El 28 de abril de 2013 llegó un comando armado a la Presidencia Municipal de Tepalcatepec a amenazarme.

–Hay quien dice que la extorsión funcionaba de otra manera. Que llevaban a varios alcaldes con los ojos vendados a un paraje para que entregaran el dinero…

–No. Eso no… El pago de las extorsiones no era así, al menos en mi caso.

–Unos pocos alcaldes llegaban, según esa versión, con los ojos descubiertos y hablando con familiaridad con los Templarios, entre ellos La Tuta y El Chayo. Y dicen que uno de estos alcaldes era usted. ¿Es cierto?

–¡Es falso! Estos momentos se prestan para chismear. Dicen que yo negocié la gubernatura de Fausto Vallejo con La Tuta, cuando a este señor ni lo conozco y con Fausto Vallejo ni siquiera nos llevamos bien. Con el Gobernador hay una animadversión desde hace muchos años. Ya les gusté para ser el malo de la película. Nunca estuve en una reunión con esos tipos. Si alguna vez los presidentes municipales fuimos obligados a asistir a una reunión no fue con esos tipos. A diferencia de los presidentes municipales que me pudieran acusar, yo fui víctima desde mucho antes. No se vale que tan a la ligera se acuse sólo por una rivalidad política. No podemos devaluar más la política al nivel de pleito barrio. Hay muchos lobos con piel de oveja.

–¿Usted no es uno?

–No.

–¿Usted es una oveja?

–Yo soy un político con carrera, a diferencia de muchos. Yo puedo comprobar de dónde viene lo poco que tengo. Muchos otros no. No soy un improvisado y por esto me quieren dañar y manchar, como es el caso del Presidente de Chinicuila, Justo Virgen, que en algún momento me vio peligroso como candidato por una diputación por el mismo distrito. Él sabe mejor que nadie que todos somos víctimas. Ni ganas de tener preferencias con ellos.

–Michoacán es como un huracán en el pantano.

–Sí, el que esté libre de culpa que aviente la primera piedra.

–Usted arroja varias. ¿Es usted quien está libre de culpa?

–No, no.

–¿Cuál es la culpa de Guillermo Valencia?

–¡Híjole! Mi culpa no fue haber solicitado licencia permanente al cargo cuando me di cuenta de cómo estaban las cosas. Lo debí hacer los primeros días de enero de 2012. Ahora lo más fácil sería venirme al DF o irme a Estados Unidos a trabajar.

–Pero usted teme por su vida.

–Y por la de mi familia, pero ya estoy en esto.

–¿Lo va a morder el tigre que se sacó en la rifa?

–No lo sé.

–¿Usted quiere ser Gobernador de Michoacán?

–Siempre he querido ser Gobernador de Michoacán.

–¿Y sí tiene futuro político?

–No lo sé, no lo sé.

***

DE JORDY ARRÉS

“A la Redacción de SinEmbargo:

“Respeto mucho a su medio de comunicación, del que debo decir sigo recurrentemente, desagradablemente el día de hoy en su columna alojada en el sitio [en realidad es un reportaje, NdeR]  se hacen algunas aseveraciones falsas con mi nombre, cito:

Juntos y con el apoyo del líder transportista, José Martínez Pasalagua, señalado públicamente por la Senadora panista Luisa María Calderón como negociador de Los Caballeros Templarios, orquestó –por ejemplo– que el joven priista Jordi Arrés Hernández fuera electo secretario del Frente Juvenil Revolucionario (FJR). Para ello obligó a los presidentes municipales de la región de Tierra Caliente a que enviará a una asamblea celebrada el año pasado en Uruapan a un contingente de por lo menos 200 jóvenes, para hacer la votación a favor del joven político de 28 años, sin importar que no fueran de militancia priista. Y Jordi Arrés ganó contra todas las predicciones las elecciones para ocupar la secretaria del FJR del PRI en Michoacán.”

“Aclaro:

“Con José Martínez Pasalagua no tengo relación alguna, lo conozco por haber sido legislador y líder transportista, ámbitos que respeto mucho, pero que nunca nos llevaron a tener proyectos en común.

“Que desde el año 2010 fungí como secretario general de la organización de jóvenes, el Frente Juvenil Revolucionario en Michoacán por designación del entonces dirigente Omar Noé Bernardino, por lo que no hubo elección, convocatoria o asamblea alguna para ocupar dicho cargo.

“En el año 2013 señalan sobre una Asamblea celebrada en Uruapan en donde, dicen, más de 200 jóvenes votaron a mi favor, algo totalmente falso, pues el único facultado para convocar a una elección de dirigente o secretario mediante una asamblea, es el Comité Ejecutivo Nacional del FJR algo que no ha ocurrido desde el año 2008 cuando fuera electo Omar Bernardino, algo que pueden corroborar en el propio CEN.

“Al estar el cargo acéfalo desde 2012, el 28 de febrero del presente año, el dirigente nacional del Frente Juvenil Revolucionario, ahora denominada “Red Jóvenes por México” Christopher James Barousse me entregó nombramiento como coordinador en funciones de presidente de la Organización en Michoacán, para lo cual y conforme lo marcan los estatutos no se requiere de algún proceso electivo, por lo que, cuando mencionan de que gané la elección contra todos las predicciones resulta falso pues nunca existió dicha elección y mucho menos para ser secretario, cargo que ya ocupaba desde hace años.

“Mi nombre correcto es Jordy Arrés Hernández, no tengo 28 años, sino 27, nacido en junio de 1986, tengo un historial académico y partidista limpio, soy Licenciado en informática, con un Maestría en Ciencias, he sido consejero político municipal, estatal y nacional de Partido y actualmente soy estudiante de la Escuela Nacional de Cuadros, todo por mis propios méritos y con una cultura del esfuerzo y no del privilegio como dijera Luis Donaldo Colosio, algo que la nota en cuestión daña mi imagen.

“Solicito de la manera mas atenta, se rectifique esa información a fin de que lo que publican no esté tergiversado y me permitan hacer uso de mi derecho de réplica en los términos que está emitida la nota que origina la presente.

“Agradeciendo de antemano, su atención y aclaración, quedo a sus órdenes.

“Atentamente:

“Jordy Arrés Hernández”