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¿Y SI LA SALVAMOS, EN VEZ DE REGALARLA A LA INDUSTRIA?

14/03/2015 - 12:00 am
La iniciativa universitaria ha conseguido reducir el consumo de agua dentro de la máxima casa de estudios. Foto: PUMAGUA
La iniciativa universitaria ha conseguido reducir el consumo de agua dentro de la máxima casa de estudios. Foto: PUMAGUA

El manejo del agua en México representa uno de los problemas más apremiantes en la actualidad, no sólo en áreas urbanas sino también en las rurales. Desafortunadamente, los esfuerzos individuales son insuficientes sin el apoyo de una iniciativa comunitaria que involucre tanto a autoridades como a los miembros de una comunidad. A la par de la falta de suministro, también se presenta otra gran dificultad: el desperdicio.

Investigadores y estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México han implementado en sus campus un programa que tiene como propósito el aprovechamiento óptimo del agua, un modelo que se está replicando en otros estados pero que podría aplicarse en todo el país. Lo extraordinario del programa es que se desarrolla justo cuando, en el Senado, se discute una Ley de Aguas que no busca preservar el líquido, sino facilitarlo a las grandes industrias, de acuerdo con las denuncias de la misma comunidad científica.

Ciudad de México, 14 de marzo (SinEmbargo).- El Programa de Manejo, Uso y Reúso del Agua en la UNAM (PUMAGUA) surgió como un esfuerzo para una mejor administración de los recursos hidráulicos, en áreas pobladas. Actualmente la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha logrado avances representativos en el manejo del agua dentro de los campus universitarios gracias a esta iniciativa, los cuales son replicables a nivel nacional.

Las metas de PUMAGUA son tres. La primera de ellas consiste en disminuir en un 40 por ciento el consumo de agua potable, la cual se extrae de los tres pozos del campus. En segundo lugar se pretende garantizar que la calidad del agua potable sea apta para beberla de la llave, acción que también incide de manera directa en la disminución de los desechos de envases, sobre todo tomando en cuenta que en Ciudad Universitaria (CU) se gastan diariamente 800 mil pesos en agua embotellada que generan 3.6 toneladas de PET, de acuerdo con un estudio.

Finalmente, el tercer objetivo de este programa es fomentar la participación de toda la comunidad en el uso responsable del agua, para lo que se cuenta con investigaciones, tesis, concursos y talleres dirigidos y enfocados a la población universitaria.

“Desde que se empezó implementar PUMAGUA en el 2008, la intención fue generar un modelo que se replicara en el resto del país”, dice Cecilia Lartigue, coordinadora del programa en entrevista con SinEmbargo.

Municipios poco poblados en los estados de Oaxaca, Puebla y Tlaxcala, en donde el agua llega cada 15 días están siguiendo la iniciativa impulsada por la institución educativa.

Los municipios incluidos en el proyecto son Ocotlán de Morelos, San Francisco Telixtlahuaca y Zimatlán de Álvarez, en Oaxaca; Cuetzalan del Progreso, Izúcar de Matamoros, San Martín Texmelucan y Tehuitzingo, en Puebla, y El Carmen Tequexquitla, en Tlaxcala.

Algunas comunidades ya han adoptado el modelo de la UNAM, pero aún son muy pocas. Foto: PUMAGUA
Algunas comunidades ya han adoptado el modelo de la UNAM, pero aún son muy pocas. Foto: PUMAGUA

En una primera fase la Coordinación Técnica de la Red de Agua de la UNAM, en colaboración y con financiamiento del Instituto de Ingeniería recabaron cerca de 500 estudios y proyectos impulsados entre 2005 y 2011 sobre los recursos en las tres entidades.

Con esa información y el apoyo de las fundaciones Harp Helú y UNAM, se elaboró la propuesta para promover el desarrollo hidráulico de los tres estados, con la selección de ocho municipios piloto, representativos de 13 por ciento de las localidades con entre 10 mil y 100 mil habitantes del país.

De acuerdo con la Comisión Nacional del Agua (Conagua), en 2011, el 9 por ciento de los habitantes del país no contaban con acceso a agua potable. De estos afectados, 5.9 millones se ubican en zonas rurales, mientras que los 3.9 millones restantes habitan zonas urbanas.

AGUA VIGILADA

Sin embargo, además del problema que lo anterior representa, otro asunto igual de importante es la calidad misma del agua, cuyo mal manejo y calidad pone en riesgo a 23 millones de mexicanos.

A nivel local, PUMAGUA realiza un esfuerzo excepcional mediante una plataforma digital llamada Observatorio del Agua, que tiene el propósito de mejorar el sistema de manejo del agua dentro de la máxima casa de estudios.

Con la plataforma digital los universitarios pueden estar al tanto del manejo del agua dentro de su institución. Foto: PUMAGUA
Con la plataforma digital los universitarios pueden estar al tanto del manejo del agua dentro de su institución. Foto: PUMAGUA

Dentro de este sitio los cibernautas podrán conocer mediante gráficas y mapas sobre la calidad del vital líquido en bebederos y puntos de la red de agua potable de la UNAM, el consumo y la magnitud de las fugas en cada entidad y dependencia de la universidad, así como conocer la calificación de éstas.

Por lo pronto, los resultados tangibles de PUMAGUA se aprecian en indicadores microbiológicos complementarios, el tratamiento de agua residual con calidad para reutilización, un sistema automatizado de desinfección y riego con agua residual tratada, producida en plantas adecuadas, con la que se ha obtenido un modelo ejemplar que, se espera, se imitado pronto fuera de los límites de la universidad.

“Ciudad Universitaria funciona como cualquier organismo operador en término de problemas de fugas, desde ahí a la falta de capacitación operadores a la falta de interés de la comunidad, la falta de participación… todo este funcionamiento donde no existe un conocimiento generalizado entre los que manejan el agua, es lo mismo que se ha encontrado en el resto del país. Entonces, no es como que se pueda replicar, sino que ya se está replicando”, dice Lartigue, enfatizando el hecho de que la misma UNAM es una especie de urbe a una menor escala cuyo caso puede ejemplificar la situación de cualquier ciudad del país.

Pero, ¿por qué apenas tres comunidades han mostrado interés en replicar este modelo?

Para la coordinadora, la falta de interés a nivel político es el principal problema en lo que a manejo de agua se refiere. “Lo que pasa con el agua es que no es tan visible como, por ejemplo, si tú haces cuestiones de seguridad”, dice, en clara alusión a que no es sino hasta que el problema de escasez y/o desperdicio es muy evidente que las autoridades deciden enfocar su atención.

Un ejemplo de esto es el polémico dictamen de la nueva Ley General de Aguas que se discute actualmente en el Congreso de la Unión, el cual se ha convertido en la más reciente manzana de la discordia entre partidos políticos y, según miembros del Consejo Ejecutivo Nacional (CEN) del Movimiento Regeneración Nacional (Morena, atenta directamente al consumidor, con el único objetivo de beneficiar a las empresas privadas en toda la cadena de suministro del líquido.

“Es muy importante que se haya logrado la suspensión de esta Ley en la Cámara de Diputados, porque se trata de privatizar toda la cadena de agua: desde la extracción, potabilización, almacenamiento, distribución, todo ello será sometido a un proceso de privatización”, dijo Martí Batres Guadarrama, presidente del CEN de Morena.

De acuerdo con el político, con esta ley se eliminan lo subsidios al consumidor y sólo grupos muy reducidos en extrema pobreza podrían acceder a estos, cancelándose para la gran mayoría de la población, lo que –en palabras de Batres– desencadenaría “una oleada de aumento en las tarifas en el Distrito Federal y en todo el país”.

La propuesta ha desatado una guerra política, ya que los integrantes de la izquierda no son los únicos que han levantado la voz sobre este tema. Así, el coordinador de los diputados del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Manlio Fabio Beltrones, dijo que la Ley General de Aguas (ahora en suspenso) deberá existir en México y será aprobada en cualquier momento, por lo que no importa si ocurre en esta Legislatura o en la siguiente.

MANTENIMIENTO LA CLAVE

PUMAGUA ha llegado a una serie de conclusiones desde que comenzó la iniciativa. De estas, quizás la más reveladora es que el mantenimiento de la red de distribución juega el papel más fundamental en la conservación del agua. “Es mucho más importante lo que se logra de ahorro al reparar una fuga que lo que la gente hace al –por ejemplo– ahorrar el lavado de coche y reducir el tiempo en el baño”.

Los esfuerzos de conservación del agua por parte de la UNAM pueden replicarse en otras regiones del país. Foto: PUMAGUA
Los esfuerzos de conservación del agua por parte de la UNAM pueden replicarse en otras regiones del país. Foto: PUMAGUA

Lo anterior no quiere decir que los esfuerzos individuales fomentados por las campañas no repercutan en un mejor manejo del agua. Por el contrario, hace un llamado a las instituciones y organismos que se hacen cargo de la distribución y conservación del agua. “Todas estas campañas de ‘se va acabar el agua’ son importantes, pero si nosotros primero vemos que el organismo operador hizo su parte de reparar fugas, entonces ya se le puede pedir al usuario que haga cosas”, agrega.

De acuerdo con el Centro de Investigación en Geografía y Geomática (CentroGeo), en el año 2000, la dotación de agua potable para el DF fue de 351 litros diarios por persona, lo que la hace una de las más elevadas del mundo. No obstante, la paradoja aquí se presenta gracias a los graves problemas de gestión. Esto es: la desigualdad en el acceso, la sobre explotación de acuíferos y que el 37 por ciento del agua potable se pierda en fugas que equivalen a 129.9 litros desperdiciados por habitante al día.

“Hay que involucrar a los jóvenes sobre todo, porque nosotros hemos visto que son los más participativos”, dice. “Hay que involucrarlos de diferentes maneras. Una es tomando acciones de uso responsable del agua… pero también en hacer investigaciones, porque nosotros creemos que es muy importante que, por un lado, ellos hagan propuestas y, por otra parte, que se comprometan a dedicarse profesionalmente al tema del agua.

“También creemos que es muy importante el monitoreo continuo de todo. Nosotros estamos generando esta plataforma [Observatorio del Agua] en donde vas a poder monitorear calidad, cantidad y participación social. Es un proceso continuo. Esto del agua es una cosa que no hay que soltar nunca”, concluye.