La investigadora Helena Cotler Ávalos explicó que los productores a gran escala acaparan los subsidios productivos y el financiamiento, lo que les facilita la producción y competencia nacional e internacional. Mientras tanto, los pequeños productores son apoyados únicamente con subsidios asistencialistas.

El Gobierno de Enrique Peña Nieto no ha tenido ninguna política seria para disminuir la desigualdad que existe en el país, y tampoco para mejorar las condiciones del campo; al contrario, durante esta administración se ha agudizado el despojo del territorio rural e indígena con mineras, fracking, embotelladoras, cerveceras y presas, expuso.

Ciudad de México, 14 de abril (SinEmbargo).- El abandono de la agricultura a pequeña escala y la apuesta por los grandes productores a lo largo de al menos tres décadas ha desencadenado distintas problemáticas en México que de acuerdo con especialistas se ha agudizado en el sexenio de Enrique Peña Nieto que concluye este año.

En un esfuerzo por construir alternativas y propuesta a los retos que enfrenta México en materia ambiental, 40 investigadores de distintas facultades e institutos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), del Centro de Investigación en Ciencias de Información Geoespacial A.C. “Ing. Jorge L. Tamayo” (CentroGeo) y el Colegio de México desarrollaron la Agenda Ambiental 2018.

Además de las distintas instituciones académicas, a la realización de la agenda presentada hace algunas semanas se unieron el Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible, Conservación Biodiversidad, la Fundación Semillas de Vida y la Iniciativa Climática de México.

En entrevista para SinEmbargo, la doctora Helena Cotler Ávalos, quien fungió como una de las coordinadoras del capítulo “Agricultura, alimentación y suelos”, señaló que las políticas públicas en el campo mexicano han provocado una marcada desigualdad entre los pequeños y los grandes productores.

La experta del Centro de Investigación en Geografía y Geomática “Ing. Jorge L. Tamayo” (CentroGeo) indicó que en el Programa Especial Concurrente para el Desarrollo Rural (PEC) se ha recortado el presupuesto destinado al campo y los apoyos han sido repartidos con desigualdad.

Explicó que los productores a gran escala acaparan los subsidios productivos y el financiamiento, lo que les facilita la producción y competencia nacional e internacional. Mientras tanto, los pequeños productores son apoyados únicamente con subsidios asistencialistas.

“Se ha pauperizado a los pequeños productores a quienes no se les da ningún tipo de apoyo para entrar al libre comercio y se le da apoyo a productores que tienen grandes extensiones de tierra, a ellos sí se les da todo el apoyo productivo y financiero para poder entrar al mercado”, dijo.

“Hay muchísima desigualdad. Los grandes productores son quienes reciben subsidios productivos, son quienes tienen el mercado ya construido, vías de comunicación, asistencia de Sagarpa [Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación], centros médicos, internet y absolutamente todo. Los pequeños productores reciben apoyos asistencialistas como los de la Cruzada Nacional contra el Hambre, pero no se les construyen las facilidades para que puedan producir, no hay mercado, caminos, escuelas, o sea, el territorio está completamente abandonado”, añadió.

ABANDONO Y DESTRUCCIÓN AL CAMPO

Según el documento, el gran apoyo para los grandes productores comenzó con el ingreso de México al Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT) en 1986, “cuando la producción alimentaria dejó de ser parte de la estrategia de desarrollo nacional”.

Se buscó alcanzar la seguridad alimentaria a través de la importación pero, la agricultura comenzó a verse como una actividad generadora de divisas.

“México decidió dejar de apoyar la seguridad alimentaria en el país y convertir a la agricultura sólo en una generadora de divisas. La seguridad alimentaria está cada vez en mayor riesgo. Estamos produciendo agroexportaciones y estamos abandonando completamente lo que es la producción alimentaria para nuestro país”, criticó.

Cotler Ávalos aseguró que durante la administración del priista Enrique Peña Nieto el problema se ha agravado con una tendencia encaminada a ceder el sistema alimentario.

“Este Gobierno no ha tenido ninguna política seria para poder disminuir la desigualdad que existe en el país. No implementó ninguna política para mejorar las condiciones del campo, de los ambientes rurales; al contrario, durante esta administración se ha agudizado el despojo del territorio rural e indígena con mineras, fracking, embotelladoras, cerveceras y presas”, recriminó.

Dicho modelo impulsado por el Estado ha desatado diversas problemáticas tanto a nivel ambiental como social. La Agenda Ambiental 2018 señala que en materia de medio ambiente, la protección a “sistemas agropecuarios insostenibles” ocasiona que más de la mitad de los suelos mexicanos se encuentren degradados.

La situación provoca bajo rendimiento y desertificación que muchas veces se vuelve irreversible. Por si fuera poco, a nivel regional llega a desencadenar pérdida de biodiversidad, contaminación de cuerpos de agua y emisión de gases de efecto invernadero.

En el ámbito social, explicó la investigadora, el sistema agroalimentario del país se transformó en un complejo agroindustrial compuesto por empresas semilleras, agrobiotecnológicas, agroquímicas, agroindustriales y alimentarias que se encuentran en manos de apenas una decena de compañías transnacionales.

“El sistema agrícola se ha convertido en un sistema agroindustrial integrado. Nuestra alimentación hoy está controlada por 10 grandes empresas”, entre ellas, la doctora en Ciencias Agronómicas mencionó a Gruma, Bimbo, Pioneer, Syngenta y Monsanto-Bayer.

Asimismo, señaló que la emergencia epidemiológica por obesidad y diabetes decretada por el Gobierno federal en noviembre de 2016 guarda una estrecha relación con este tipo de sistema agroalimentario, pues, consideró, la proliferación de comida ultraprocesada, alta en azúcar, grasas saturadas, sodio y colesterol han sido factor clave para desatar el problema.

Datos de la última Encuesta Nacional de Salud (Ensanut) revelan que 7 de cada 10 adultos y 3 de cada 10 niños en México viven con exceso de peso.

En conclusión, la doctora afirmó que las políticas agrícolas de los últimos 30 años se han quedado sólo en un intento por paliar la pobreza, pues, dijo, se encuentran lejos de lograrlo; cuando deberían invertirse recursos en el territorio, ya que a pesar del abandono, los pequeños agricultores contribuyen con el 39 por ciento de la producción agropecuaria nacional, “es decir, nosotros comemos de ellos”, comentó la especialista.

Ante este panorama, Cotler Ávalos urgió a Ricardo Anaya Cortés, de la coalición “Por México al Frente”, José Antonio Meade Kuribreña, abanderado de la alianza “Todos por México”, Andrés Manuel López Obrador, de la coalición “Juntos Haremos Historia” y a los independientes Margarita Zavala y Jaime Rodríguez Calderón, “El Bronco”, aspirantes a la silla presidencial, a:

“Afinar sus plataformas en el tema ambiental porque la agricultura es un tema ambiental. Todos nos están planteando propuestas absolutamente laxas. Es urgente que asuman el tema de la seguridad alimentaria como uno de los ejes fundamentales. Quisiera escuchar a dónde planean llevar el sistema agroalimentario”.