La tercera parte del expediente de la investigación sobre la desaparición de los 43 normalistas de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos en Iguala, en septiembre de 2014, liberada para su consulta pública ayer por las autoridades mexicanas, revela que a los padres de los alumnos les fue negada la coadyuvancia para llamar a declarar a los buzos que encontraron la bolsa con restos oseos en el río San Juan, cerca de Cocula, donde presuntamente habrían sido incinerados los cuerpos como lo señala la versión oficial.

 

El Tomo 180 de los

El Tomo 180 de los 201 que hasta ahora ha liberado la PGR sobre el caso Iguala. Foto: Especial

Ciudad de México, 14 de mayo (SinEmbargo).- El expediente sobre la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa evidencia que la Procuraduría General de la República (PGR) hizo público el viernes revela que esta instancia se negó a interrogar a los buzos que participaron en el hallazgo de una bolsa con restos óseos el 29 de septiembre de 2014.

De acuerdo con el Tomo 180 de la averiguación previa en la foja 161, la coadyuvancia en el caso solicitó “girar oficios a la Secretaría de la Marina y a la Policía Federal (PF) a efecto de que informen el nombre de los buzos que participaron en el hallazgo de la bolsa encontrada en [aparece tachado], el día 29 de octubre de 2014 y una vez recabada esa información cite a comparecer a dichos elementos, en presencia de la coadyuvancia a efecto de que sean interrogados sobre las condiciones en las que se realizó dicho hallazgo”.

Pero la PGR contestó que la diligencia solicitada se cataloga “inconducente”, porque el hallazgo de la evidencia “quedó plasmada en una inspección ministerial llevada a cabo en el artículo 208 y tiene valor probatorio conforme el artículo 284”. “En consecuencia es ocioso para efectos de la presente investigación el cuestionar esa diligencia y sus partícipes, pues las actividades realizadas fueron asentadas por el Ministerio Público de la Federación que llevó a cabo la práctica de la diligencia”.

La autoridad contesta además que “recabar” la declaración de los buzos “nada aporta” al esclarecimiento de los hechos y apeló a la “economía procesal” para evitar entorpecer y dificultar la actividad probatoria.

La coadyuvancia que representa a los padres solicitó además el nombre del buzo que perdió la vida durante el hallazgo, información que también fue negada por tratarse de un hecho “inconexo a la presente investigación, al no existir relación entre el hecho o circunstancia que se quiere acreditar con el elemento de prueba que se pretende utilizar”.

Se le solicitó al personal del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) que participó en las diligencias de los días 29, 30 y 31 de octubre de 2014, pero la PGR consideró que la solicitud fue improcedente porque la información es reservada para la averiguación previa.

Fuentes cercanas al caso confirmaron a SinEmbargo que aunque el nombre del lugar que hace referencia a la bolsa con restos está tachado, se trata del río San Juan, el mismo que ha causado polémica por los hallazgos que realizaron los expertos de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH) y que revelaron antes de dejar México.

LA POLÉMICA DEL RÍO SAN JUAN

Elementos del Ministerio Público Federal realizan trabajos de investigación de en el basurero de Cocula, donde presuntamente fueron incinerados los cuerpos de los normalistas. Foto: Cuartoscuro

Elementos del Ministerio Público Federal realizan trabajos de investigación de en el basurero de Cocula, cerca del río San Juan, donde presuntamente fueron incinerados los cuerpos de los normalistas. Foto: Cuartoscuro

En su informe final, el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) cuestionó a través de un video la alteración de las escenas del crimen en la investigación de la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa como es la visita a escondidas que hizo el titular de la Agencia de Investigación Criminal Tomás Zerón de Lucio en la zona aledaña del Río San Juan un día antes de que se hallará los únicos restos humanos, evidencia que dio pauta para la identificación del normalista Alexander Mora Venancio.

Tres días después Tomás Zerón de Lucio sostuvo esta noche que su visita al río San Juan, en Cocula, fue para auxiliar los actos de investigación del Ministerio Público y que estuvo sustentada legalmente. Además dijo que el video mostrado por el GIEI sobre su visita a la zona, tiene varios errores, en fechas y horas, y presentó su propia grabación de su recorrido ese día en la zona.

En una amplía conferencia de prensa, el funcionario federal precisó con detalle las actividades que realizó ese día en la zona del río San Juan y dijo que el 28 de octubre de 2014 se dirigió a Cocula para verificar lo declarado por el implicado Agustín García Reyes, quien dijo que los normalistas habían sido asesinados e incinerados en el basurero de Cocula y sus restos arrojados al río.

“Como he acreditado, las acciones de investigación realizadas el 28 de octubre de 2014 se realizaron con plena transparencia y ante periodistas que pudieron hacer su labor”, dijo Zerón de Lucio.

Pero la versión de Zerón fue rechazada por el GIEI, por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) y Naciones Unidas.

El EAAF aclaró tarde que el 28 de octubre de 2014, luego de descender del basurero de Cocula, los vehículos donde ellos y peritos de la PGR viajaban fueron detenidos cuando pasaron por el río San Juan. Ahí, personal de seguridad les impidió el paso a la zona, y con “lenguaje extremadamente impropio”, los cuestionó sobre el por qué habían descendido “tan temprano” del tiradero.

En un comunicado el EAAF ratificó la versión de los hechos presentada por el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) el pasado 24 de abril. Y reiteró que “no tuvo conocimiento, ni tuvo acceso a ningún documento pericial o ministerial sobre diligencias realizadas por PGR a la vera del río San Juan el día 28 de octubre del 2014, que involucrara la presencia de peritos médicos u antropólogos”.

El equipo de peritos narra: “La tarde del 28 de octubre del 2014, al descender desde el basurero de Cocula y pasar por el camino que bordea el río San Juan, los vehículos en los que viajaban peritos del EAAF y también peritos de Procuraduría General de la República (PGR) fueron detenidos por personal de seguridad indicando que no se podía pasar por el momento, sin mayor explicación”.

“Inmediatamente después, un Ministerio Público de PGR se presentó ante peritos del EAAF y de manera súbita y violenta, utilizando un lenguaje extremadamente impropio para un ministerio público, nos preguntó por qué habíamos bajado tan temprano del basurero de Cocula, emitiendo múltiples epítetos contra el EAAF. El Equipo Argentino explicó que tanto los peritos de PGR como los del EAAF habían acordado no descender del Basurero de Cocula de noche por motivos de seguridad, sabiendo que el resto del trayecto de Cocula hasta Chilpancingo no había otra alternativa que hacerlo de noche”, detalla.

En torno a la bolsa que, de acuerdo con Tomás Zerón, fue hallada ese 28 de octubre en el río San Juan, los peritos argentinos reiteraron que no estuvieron presentes en el momento de su hallazgo.

“Ni tampoco [el equipo] estuvo presente cuando se recuperó, según PGR, de dicha bolsa el fragmento óseo que culminó con la identificación del normalista Alexander Mora Venancio”, se lee en el comunicado.

Finalmente, el equipo señaló que “solicitó en reiteradas oportunidades a la PGR la cadena de custodia correspondiente al hallazgo de dicha bolsa, contando hasta la fecha sólo con un acta emitida por el Ministerio Público que señala que el 29 de octubre de 2014, buzos de la Marina le hicieron entrega de dicha bolsa”.

El GIEI dijo que el video presentado por Tomás Zerón está editado además y no forma parte del expediente del caso Iguala.

“Hay una parte en el video que mostró Tomás Zerón en donde aparecen miembros de la Marina, eso fue editado y corresponde a otro momento”, explicó el experto Carlos Beristain en una conferencia de prensa en el Museo de Memoria y Tolerancia.