La elección de 2012 en México parecía determinada; una Josefina Vázquez Mota a la que se le cobraban los 60 mil muertos que ha dejado tras de sí la absurda guerra en el sexenio de Felipe Calderón, y un Andrés Manuel López Obrador al que no se le perdonaba el plantón de Reforma y el “bejaranazo”. Los dados habían rodado.

El Partido Revolucionario Institucional (PRI) y su abanderado Enrique Peña Nieto celebraban antes de tiempo. Limitaban la exposición y perfeccionaban al candidato del teleprompter, pese a los errores de la Feria Internacional de Libro, “la señora de la casa”, y la prole.

En este contexto, y de manera casi espontánea, el 11 de mayo, Enrique Peña Nieto salía de la entrevista con la comunicadora Carmen Aristegui, bastante bien librado. La siguiente parada era la Universidad Iberoamericana (UIA) en donde se le esperaba con máscaras del expresidente Carlos Salinas de Gortari, al  grito de ¡Asesino! ¡Atenco no se olvida¡ ¡Fuera, Fuera, la Ibero no te quiere! Durante estos acontecimientos el cosmos de twitter expresaba #MeescondoenelbañocomoEPN y #EPNlaIberoNoTeQuiere.

La notica en Twitter fue un acontecimiento, en el duopolio televiso apenas mereció unos segundos, segundos que indignaron y expresaron explícitamente el favorecimiento de las casas televisoras al candidato del PRI. Pedro Joaquín Codwell, líder nacional del PRI, y egresado de la Ibero, aseguró, reafirmando las declaraciones de Enrique Peña Nieto en la entrevista con Aristegui, que los estudiantes estaban manipulados por los adversarios políticos y que otros de los participantes no pertenecían a la UIA. La declaración desató la replica estudiantil en un video en el que los participantes mostraban sus credenciales, acreditando pertenecer a la mencionada casa de estudios. Así fue como nació el movimiento que hoy conocemos como #YoSoy132.

¿Qué llevó a los estudiantes a revelarse ante la manipulación de dos casas televisoras? Asumiendo como cierta esta manipulación mediática, ¿por qué ahora? ¿Es el contexto electoral el detonante? ¿O la indignación estudiantil sólo coincide con el tema electoral? ¿Por qué en contra de Enrique Peña Nieto y no del Presidente Felipe Calderón, su guerra, sus muertos y sus violaciones a los derechos humanos? ¿Cuáles son los factores que explican la sinergia estudiantil liderada, no por la UNAM, la UAM o el Politécnico, sino la UIA jesuita, la Universidad Anáhuac, legionaria de cristo, por el Instituto Tecnológico Autónomo de México, semillero de la estructura técnica de las administraciones federales?

El movimiento estudiantil #YoSoy132 es todavía un enigma, una organización en gestación sobre la que aún no es posible construir escenarios con grados significativos de certidumbre. Son pocas las cosas que hoy podemos decir. La primera es que la era de la apatía de los estudiantes ha terminado, la segunda es que éstos exigen ser escuchados en un contexto de apertura informativa, y la tercera es que, si se lo proponen, empoderados pueden convertirse en una presión social que modifique el contexto actual, verbigracia #porquetelevisateescucha, ¿qué modificaciones en especifico se pretenden lograr y con que objetivos? ¿Con qué dirección de futuro desean los estudiantes construir el cambio?

Foto:Cuartoscuro

Un movimiento apartidista pero no apolítico ha modificado las encuestas beneficiando al candidato de las izquierdas con o sin intención de hacerlo,  dejando claro el mensaje: No al regreso del PRI ¿Por qué no? Las respuestas remiten a una historia de represión, impunidad y corrupción que muchos de los estudiantes que hoy votan por primera vez no vivieron, pero conocieron de las vivencias de sus padres y de la memoria histórica que alegan tener. “Yo sí leo”, afirman. ¿Son los estudiantes la revancha de la generación que padeció al PRI? ¿Son voces que claman justicia por el pasado, o son voces que reclaman un futuro?

Las preguntas alrededor pueden ser muchas, pocas de ellas tendrán respuesta inmediata. En este trabajo pongo a discusión del lector, y en carácter de hipótesis, el análisis que lleva a los jóvenes ir de la red a las calles, con la consideración de que en un primer momento que la realidad virtual de apertura y poder horizontal de la generación digital exige ser materializada. La realidad virtual parece convertirse en racionalidad colectiva.

 

LA DIFERENCIA CON LOS INDIGNADOS


En noviembre de 2011 discutí, en este mismo espacio, las perspectivas del movimiento de los indignados en Europa. La conclusión refería, frente a la protesta social, el avance de los gobiernos de derecha en la Unión Europea, tanto en los ejecutivos como en el parlamento; junto a ello destaqué, como derrota del movimiento, la implementación de las políticas de austeridad que a la fecha conducen el destino de los 17 países que comparten el euro. Los indignados no tienen posibilidad de prosperar frente a esta realidad, mencioné, porque claman por el pasado, un pasado irrecuperable e insostenible económicamente como lo es el “Estado de Bienestar” europeo.

El movimiento #YoSoy132, a diferencia de las voces indignados-occupy, no responde, al menos como eje, a demandas de tipo económico en primera instancia, que reclame una crisis de empleo o señale la avaricia de las corporaciones globales que llevan a la consigna de ser el 99%

El movimiento #YoSoy132 no clama un pasado económico de bienestar, que además no conoció, clama un futuro en donde la pequeña burguesía mexicana y la clase media profesionalizada exigen su lugar en la toma de decisiones en la generación y distribución de espacios. Las razones del movimiento #YoSoy132, en nada, salvo en el sentimiento de  indignación, no así en sus causas, comparte con el movimiento global de los indignados-occupy.

Las condiciones materiales en México, distan de las europeas. En un ambiente de estabilidad macroeconómica, y en ausencia de un marco institucional proclive al desarrollo, la concentración de los ingresos se agudiza. Dicha concentración económica es el antecedente de la concentración política expresada en diversos espacios: partidos políticos, medios de comunicación, estructuras de mercado monopólicas y oligopólicas, corporativismo sindical, etc. Concentración que se expresa en coaliciones de poder que reducen los espacios de participación para la sociedad en general.

La apertura de estos espacios parece ser la demanda del movimiento #YoSoy132, movimiento que representa un segmento de población joven, informada y de clase media y clase media alta.

El origen del movimiento estudiantil, tiene en primera instancia dos grandes causas relacionadas entre sí.

En primer lugar, destacaría el señalamiento del duopolio televisivo, Televisa y TV Azteca, acusados de manipulación mediática con pretensiones de imponer a un candidato presidencial en las próximas elecciones. En segundo lugar, el repudio generalizado a dicho candidato, Enrique Peña Nieto, y al partido político que lo abandera, por representar un pasado que los jóvenes del 132 y una gran parte de la población en México, considera represor y corrupto. Estas causas bien pueden sumarse en una demanda única que señala la concentración del espacio informativo, que se expresa en una estructura de competencia duopólica.

En este sentido, la demanda original se identifica con la transparencia en la generación y distribución de la información. La información como mercancía, como derecho humano, pero también como espacio de poder.

La demanda de acceso a la información veraz, es una demanda de mercancía-información-veraz, los consumidores ciudadanos reclaman nuevas opciones en su consumo de información. Es muy importante considerar, sin embargo, que dicha mercancía-información es sui generis, en la medida en que su consumo implica conocimiento con potencial de empoderamiento.

Podría confrontar en primera instancia las propias posibilidades de los estudiantes para acceder a dicha mercancía-información. ¿Carecen los estudiantes de acceso a la información? ¿Están limitados a las opciones que ofrecen las casas televisoras mencionadas? No. Mas allá de los vías de comunicación habituales, los jóvenes del movimiento #YoSoy132 acceden por medio de Internet a una amplia gama de fuentes de información. Entonces ¿Por qué la demanda? Porque en última instancia, lo que se reclama no es el acceso en sí mismo, sino, insisto,  el empoderamiento a través de éste. La información como espacio de poder.

Las condiciones materiales del paradigma informático, particularmente en las redes sociales, tienen como uno de sus efectos la conexión entre individuos de manera horizontal. Las redes sociales reducen, de un tajo, el espacio que el dinero y el poder impone entre unos y otros. Así pues, el diálogo con personalidades poco asequibles en las calles presenta posibilidades de prosperar en la red, por ejemplo, el diálogo, los reclamos, el debate, las opiniones, etc.  Los nuevos canales de comunicación que Twitter y Facebook, fundamentalmente, abren, se convierten en una réplica abierta y constante en poder de cualquier persona con acceso a Internet. La realidad virtual, en apariencia equitativa, reclama su materialización, y esta materialización sólo tiende a expandirse.

El pasado 30 de mayo en el espacio de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) esta expansión fue escuchada y definida. Por una democracia auténtica el Yosoy132 es la síntesis. La equidad virtual aterrizó en el impulso a las manifestaciones en contra de Enrique Peña Nieto, los familiares de las víctimas de feminicidios, el pueblo de Atenco, el movimiento por la paz con justicia y dignidad, las manifestaciones estudiantiles y juveniles a lo largo del país que han sido reprimidas, los pueblos indígenas en resistencia, los periodistas alcanzados por la violencia, los trabajadores, obreros y campesinos silenciados y explotados y la diversidad sexual acallada por la homofobia. La personalidad del movimiento se deslinda de cualquier apoyo a partido político en particular y se asumen como una organización incluyente y pluri-universitaria.

“Los estudiantes unidos de este país creemos que una condición necesaria para corregir esta situación, consiste en empoderar al ciudadano común a través de la información”.

Empoderar a los ciudadanos a través de la información, encierra un sinnúmero de cambios materiales, organizacionales y políticos que se gestan a partir de la nueva realidad tecnológica. La demanda de acceso a Internet como derecho constitucional expresa el despliegue del paradigma informático en la medida en que éste se constituye como racionalidad. El acceso, en estos términos y en contribución a la persecución de una democracia auténtica debe ser activo, y no sólo informativo, la información deberá conducir a la organización en cada una de las luchas asumidas y por asumir. Todas las luchas caben en el marco del empoderamiento vía acceso a la información como derecho.

El despliegue del nuevo paradigma tecno económico al nivel de racionalidad es un camino largo que apenas empieza. Los elementos de índole superestructural y la capacidad del empoderamiento desde abajo, definirán en gran medida a los ganadores del espacio informativo como espacio de poder.

 

¿Y EL FUTURO?

Es prematuro discutir ahora las perspectivas del movimiento #YoSoy132 en México. La pista mas clara es el favorecimiento indirecto al candidato de las izquierdas Andrés Manuel López Obrador de cara a las elecciones de 2012. López Obrador es el único candidato con posibilidades de triunfar el próximo primero de julio, que no ha sido señalado por el movimiento estudiantil. Andrés Manuel ha capitalizado políticamente la opción de la alternancia. Mas allá de este hecho contundente, las posibilidades del movimiento aún no son del todo claras, el clima post-electoral será decisivo.

En el marco global, el empoderamiento ciudadano se ha expresado de diversas formas, desde los observatorios hasta la apropiación de los espacios locales de autogestión, que empiezan a dibujar  una realidad en muchos colores. Bajo el nuevo paradigma informático las posibilidades parecen inagotables, la dualidad entre lo público y lo privado caduca frente a la expresión de nuevos autores autodefinidos de abajo hacia arriba en un plano de horizontalidad del poder. Las perspectivas son grandes en número y variedad, no todas positivas.

El escenario menos deseable es la sofocación de arriba hacia abajo por medio de la fuerza. Las primaveras del mundo demandan democracia y derechos humanos, la mexicana no es la excepción. La o el gobernante electo(a) el próximo primero de julio deberá tomar una decisión, abonar el terreno y prolongar la primavera o  cortar las flores. Esperamos una o un estadista que observe en la primera opción no sólo el beneficio de un segmento de la población, sino la construcción de un nuevo futuro sobre nuevas bases institucionales que tiendan a la horizontalidad.

Para el movimiento #YoSoy132 el apartado introductorio apenas se está escribiendo.