Guadalupe Ramírez lleva más de 40 años de trabajo en el cine, con una labor que requiere de responsabilidad, delicadeza y juega un papel determinante para poder disfrutar de una cinta en la pantalla grande: cortadora de negativos y restauradora. Ha trabajado con Busi Cortés, Maryse Sistach, Luis Estrada, Gabriel Retes, Alejandro González Iñárritu y Alfonso Cuarón entre otros. Ahora Guadalupe recibirá un homenaje de la Asociación de Mujeres en el Cine y TV México en el El Festival Internacional de Cine Guanajuato (GIFF).

Ciudad de México, 14 de julio (SinEmbargo).- Cuando vemos una película en la pantalla grande nos fijamos en los actores, paisajes, vestuario o aquello que está a simple vista pero pocas veces somos conscientes de todo el trabajo que hay detrás. Una de las actividades que pocos conocen pero que resulta importante es la de cortar negativos.

Guadalupe Ramírez lleva más de 40 años de trabajo en el cine, con una labor que requiere de dedicación, delicadeza y juega un papel determinante para poder disfrutar de una cinta en la pantalla grande: cortadora de negativos y restauradora. Ahora Guadalupe recibirá un homenaje de la Asociación de Mujeres en el Cine y TV México en el Festival Internacional de Cine Guanajuato (GIFF).

“Me siento muy halagada, contenta, porque después de muchos años se me ha reconocido mi trabajo”, dijo Guadalupe a Magazine.

Guadalupe Ramírez recibiría un homenaje junto a la actriz Queta Lavat en el Teatro Ángela Peralta. Foto: Facebook GIFFmexico

UN TRABAJO DELICADO E IMPORTANTE

Guadalupe Ramírez ingresó a trabajar en el Laboratorio de los Estudios como auxiliar en el departamento de corte sincrónico en los años setenta. “El corte de negativo es toma por toma que voy cortando, o sea cada cambio de escena que vemos en las películas, títulos, efectos, todos lo que tienes en pantalla: disolvencias, cuadros congelados; todo lo que implica ópticos y todo eso yo voy armando mi pista y lo hago con una lista que me mandan de video”, explicó.

“Este trabajo es muy delicado y muy riesgoso, debo estar concentrada porque si confundo un número pues ya metí una escena por otra, pero es muy bonito. Cuando filman una película hay cien o 200 mil, no hay un limite incluso hay películas austeras de 80 mil pies pero hay de 100 mil o 200 mil, cuando termina la filmación todo ese material me lo pasan a mí, todo eso está en mis manos y es muy valioso porque ya tengo 3, 5, 6 meses de filmación, tengo actores, escenografías; entonces el corte de negativo es uno de los últimos procesos de la película, o sea que vale muchísimo dinero todo lo que tengo en mis manos”, contó Guadalupe.

TECNOLOGÍA Y ERA DIGITAL

El tiempo que Guadalupe tiene de experiencia le ha enseñado a adaptarse. “Todo va cambiando, inclusive fue el corte de negativo primero en lo que yo llamo copia de trabajo con un positivo y un negativo posteriormente fue con listado de key numbers que duró muchos años, después vino el ensamblado, porque el material ya no se cortaba y se hacía digitalmente”.

En el mundo digital ella se ha enfocado a la restauración física de material fílmico y colabora en diversos proyectos como la Colección Barbachano.

“Ahora como todos sabemos la era digital y la tecnología ya nos rebaso y a lo que he emigrado es a la restauración digital, reviso el material y le voy reparando las roturas, si tiene manchas y lo que vaya presentando la película lo voy restaurando en físico que es manualmente”.

VALORAR LO QUE HAY DETRÁS DE UNA CINTA

Guadalupe lleva 48 años trabajando en los Estudios Churubusco, de esos 31 han sido dedicados a la dirección del departamento de corte de negativo, espacio en el que sincroniza películas nacionales y extranjeras, ensambla, corta negativo, revisa y restaura.

Su labor no es fácil pero pocas personas la conocen, eso hace más especial el homenaje que recibirá en el GIFF.

“Lo que me gustaría es que quizá se interesarán un poco más para que valorarán todo lo que se hacía o se puede hacer todavía, inclusive en la restauración de material a veces me quedo una semana restaurándolo porque está demasiado dañado y posteriormente lo paso al área digital pero también es muy laborioso estar reparando la película. En este aspecto me gustaría que la gente valore todo el trabajo que está atrás, todo lo que hacemos y que nadie nos lo reconoce por eso es que ahora me siento satisfecha que ellas voltearon su vista hacia mí.”

Ramírez cuenta contenta que disfruta mucho su labor y recuerda algunos proyectos que la marcaron como Amores Perros, una película que requirió  mucho trabajo y cuidado y la opera prima de Cuarón. “Cuando hicimos Sólo son tu pareja fue su opera prima [de Alfonso Cuarón] y ahora mira hasta donde ha llegado”.

“En la película de Amores Perros, en la que también trabajé, de González Iñárritu, estuvo demasiado pesada fue muchísimo trabajo porque para empezar filmaron muchísimo material entonces cada rollo de corte de negativo tenía entre 250 a 500 cortes, ahí empleas mucho tiempo y mucho cuidado, se salió un poco del standar”.

Entre las películas en las que colaboró como cortadora de negativo se encuentran Principio y fin de Arturo Ripstein, Perfume de violetas de Maryse Sistach y José Buil, La mujer de Benjamín de Carlos Carrera, La ley de Herodes de Luis Estrada, Santitos de Alejandro Springall, Párpados azules de Ernesto Contreras, Amores perros de Alejandro González Iñárritu y Sólo con tu pareja de Alfonso Cuarón, por mencionar algunas.