Edson Amauri “N”, el presunto feminicida de Karen Yunuen Ruiz Meza, estuvo prófugo de la justicia hasta el pasado 1 de agosto, cuando fue detenido en Cancún, Quintana Roo. Sin embargo, la familia de la víctima teme que las autoridades no integren bien el caso y no logren recabar las pruebas científicas suficientes para lograr una sentencia ejemplar contra el presunto feminicida.

A Karen le faltaban días para cumplir los 23 años de edad. Era madre de una niña de casi dos años y medio, tiempo que tenía de estar separada de su ex novio, Edson. Ella quería continuar sus estudios y superarse para darle un mejor futuro a su pequeña.“Quería entrar a la universidad, en agosto iba a inscribirse en la escuela pero, lamentablemente, no llegó ni a su cumpleaños”, dijo la madre de la víctima.

Ciudad de México, 14 de agosto (SinEmbargo).– Karen Yunuen Ruiz Meza, de 22 años de edad, desapareció el 4 de junio de 2018 cuando se dirigía a su trabajo en la zona industrial de Tizayuca, Hidalgo. Su cuerpo fue localizado cinco días después, luego que su ex suegra informó a la policía que su hijo, el ex esposo de Karen, presuntamente le había confesado que él la estranguló, mató y escondió el cadáver en un patio contiguo a su casa.

Edson Amauri “N”, el presunto feminicida, estuvo prófugo de la justicia hasta el pasado 1 de agosto, cuando fue detenido en Cancún, Quintana Roo. El hombre fue trasladado a Hidalgo y vinculado a proceso por el delito feminicidio de la joven.

La familia de Karen teme que el Ministerio Público no tenga un caso fuerte, debido a que la prueba más contundente que hasta la fecha tiene la Fiscalía es sólo la declaración de la madre del imputado. Ante ello, la madre de la víctima pide a las autoridades de Hidalgo que se desarrolle un proceso penal apegado a derecho, con perspectiva de género y sin errores.

“Nosotros sólo queremos justicia, no quisiéramos que luego la mamá de él cambie o que diga que su hijo no hizo nada, que no haya más pruebas y que él no sea castigado como se merece”, expuso la señora Flor Ángel Meza Sánchez, madre de Karen.

A ella le faltaban días para cumplir los 23 años de edad. Era madre de una niña de casi dos años y medio, tiempo que tenía de estar separada de Edson, su ex novio y presunto Feminicida. Foto: Especial, SinEmbargo.

KAREN ERA MADRE SOLTERA

A Karen le faltaban días para cumplir los 23 años de edad. Era madre de una niña de casi dos años y medio, tiempo que tenía de estar separada de su ex novio, Edson.

“Ella era muy alegre. Tenía muchos sueños. Trabajaba para su hija”, platicó la mamá. Ella quería continuar sus estudios y superarse para darle un mejor futuro a su pequeña.“Quería entrar a la universidad y en agosto iba a inscribirse en la escuela pero, lamentablemente, no llegó ni a su cumpleaños”, dijo.

Flor Meza detalló que su hija conoció a Edson cuando tenía 15 años de edad y se hicieron novios. “Nosotros nunca nos dimos cuenta cómo era él con mi hija. Con nosotros ponía una cara y con mi hija otra”.

La joven quedó embarazada de Edson a los 20 años. Desde entonces, el hombre recrudeció su desprecio por las mujeres pues quería un hijo varón, pero al enterarse que Karen tendría una niña además de molestarse, la dejó, platicó la madre.

“Sí hubo maltrato, él le decía que no quería niña, que quería niño. Él estaba obsesionado con tener un niño y dejó a mi hija diciéndole que le hiciera como pudiera, que él no se iba hacer cargo. A mi hija le faltaban como dos semanas de aliviarse, y le dijo: ‘Tu arréglatelas como puedas, yo la verdad no quiero niña, quiero niño’”, relató.

Karen tuvo a su pequeña y siguió su vida. Registró a la bebé como madre soltera pero, un año después, el hombre regresó y le exigió la paternidad y que quería ver a la niña. Es así como la joven aún mantenía contacto.

SU DESAPARICIÓN

El lunes 4 de junio de 2018, la joven salió de su casa en Tizayuca, Hidalgo, con destino a su empleo. La mamá de la víctima narró que un día antes, Karen había acordado con su pareja, un joven que desde hace tiempo la pretendía, que ese lunes se verían por la tarde para ir por un helado.

La familia de Karen se percató de su desaparición cuando transcurrió el día y por la tarde-noche no llegó a casa. Además, su actual pareja también llamó para preguntar por ella debido a que tampoco arribó la cita.

Los padres tuvieron un mal presentimiento desde el principio y sospecharon de Edson, su ex novio, por ese motivo acudieron a buscarlo esa misma noche. Edson primero negó que él supiera del paradero de Karen y hasta se comprometió a que de tener noticias se los haría saber.

Los padres de la víctima acudieron a las autoridades a interponer el reporte correspondiente, también la buscaban con amigos, familiares, pero sin resultados. Fue hasta el 9 de junio cuando el cuerpo de Karen fue localizado sin vida.

Karen salió de su casa en Tizayuca, Hidalgo, con destino a su empleo y desapareció. Cinco días después la hallaron muerta. Foto: Especial, SinEmbargo.

Flor Meza recordó que ella se encontraba en el Ministerio Público –había ido a pedir informes del avance de la búsqueda–, cuando llegó la mamá de Edson: la mujer fue a las autoridades para informar que su hijo le había confesado que él mató a Karen y arrojó su cuerpo a una casa abandonada.

Los agentes ministeriales acudieron a la vivienda que estaba enseguida del inmueble de Edson y hallaron el cadáver de la joven madre, que había sido estrangulada hasta la muerte.

Las autoridades iniciaron la carpeta de investigación por el delito de feminicidio.

Edson huyó, lo que provocó que Flor Meza pidiera apoyo vía redes para la búsqueda y localización del presunto feminicida de su hija. Las autoridades lograron ubicar y capturar a Edson en Cancún, Quintana Roo. Ahí fue detenido y trasladado hasta Hidalgo, donde lo vincularon a proceso.

Sin embargo, ahora Flor teme que las autoridades no integren bien el caso y no tengan los suficientes elementos para lograr una sentencia ejemplar contra Edson. La entrevistada explicó que la prueba más fuerte que tienen hasta el momento es la confesión que habría hecho Edson, y teme que durante el juicio la madre cambie su versión.

La mujer clama a las autoridades a llevar a cabo un proceso adecuado, y que agoten todas las diligencias posibles para obtener las suficientes pruebas científicas para sentenciar y castigar al feminicida de su hija. “No queremos que su caso quede impune”, dijo la entrevistada.

En México, durante los primeros seis meses del año, se acumulan un total de 448 víctimas de feminicidio, y en junio se registraron 77. Sólo de enero a mayo del presente año, al menos 117 mil 593 llamadas de emergencia que reportan una incidencia de violencia de pareja donde la víctima es mujer. El Estado de México, pese a ser la entidad en donde más se matan mujeres, son pocas las denuncias que se realizan porque, de los más de 117 mil reportes, solo 847 se generaron en Edomex.

En relación a pedidos de auxilio por violencia familiar, se han registran al menos 283 mil llamadas de emergencia de enero a mayo de 2019, de las cuales, el Estado de México registró 2 mil 582 reportes.

María de la Luz Estrada, directora del Observatorio Ciudadano Nacional de Feminicidios (OCNF), expresó que para activistas y feministas que trabajan en la Alerta de Violencia de Género “estamos viendo mucha incertidumbre” con la nueva administración.

Una de las preocupaciones para activistas es que las acciones para erradicar la violencia de género y feminicidios no se han materializado.

El 6 de marzo, el Presidente Andrés Manuel López Obrador; la Secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, y la directora del Instituto Nacional de las Mujeres, Nadine Gassman, anunciaron el Plan de Acciones Emergentes para Garantizar la seguridad y la Vida de las Mujeres y Niñas en México, una serie de medidas que se basan en la coordinación de los tres niveles de Gobierno; atender recomendaciones internacionales; identificar zonas de riesgo; un registro nacional del transporte público y concesionado, así como campañas permanentes de prevención.

“Nos preocupa que se saquen y se anuncien acciones, pero que no se materialicen y eso sí sería un mal presagio porque entonces muestra que no hay una seriedad ante la problemática”, según ha comentado en entrevistas María de la Luz Estrada.