Algo hay muy cierto, la violencia genera violencia. Foto: Aliyah Jamous vía Unsplash.

No voy a comparar porque las comparaciones jamás son buenas ni resultan cómodas para todos pero vaya que hay que decirlo, la violencia está atacando a todos los rincones de nuestra vida. Basta navegar un poco en las redes sociales y puedes encontrar desde bullying sistemático, animales siendo abusados de maneras inimaginables, una familia destruyendo el carro de una adolescente o 4 policías violan a una menor de edad, sé que muchos se ofendieron por enlistar a los animales en estos problemas humanos, pero, ¿acaso la violencia no es violencia independientemente de la víctima?

Estamos tan acostumbrados a segmentar nuestra vida en lo que aceptamos y lo que no aceptamos que creo que no nos ponemos a pensar a profundidad lo que implican nuestras decisiones, lo bueno y lo malo es tan subjetivo a la hora de tomar una decisión que poco a poco hemos ido distorsionando estos conceptos para que sólo sean encarados por nuestra conveniencia particular y no la de un todo, un todo que no sólo comprende a los humanos, sino a los animales, los ríos, el cielo, las montañas, vaya… ¡Toooooodo!

Recuerdo que de pequeña veía la vida más fácil, claro, era una niña y mi mayor problema era levantarme temprano y estudiar, pero no sólo era eso, recuerdo que salir a la calle no me daba miedo, recuerdo que la policía ayudaba, recuerdo que las balaceras sólo se veían en las películas. ¿Qué no deberíamos avanzar como sociedad?, ¿esa es la idea no? Ir hacia adelante parece ser más difícil de lo que pensamos, hoy soy adulta y me siento insegura de caminar en las calles, de tomar un taxi, me siento insegura de pedir a un policía ayuda, he sido testigo de algunas balaceras. ¿por qué esa distorsión de nuestros valores?

Me he preguntado dónde podemos decir que empieza la violencia, o mejor dicho dónde podemos considerar que algo es violento, ¿empieza porque nos afecta?, ¿empieza por que somos empáticos con la víctima?, ¿puede algo ser violento si no tiene nada que ver con nosotros? Aquí van unos renglones que no serán del agrado de algunos o de muchos, si para conseguir un plato de comida el humano mata a otro ser, aunque no sea necesario para sobrevivir sino sólo por un gusto al paladar, ¿lo podemos considerar violencia?… Voy a obviar la respuesta porque es lógico que a nadie le gusta morir.

Algo hay muy cierto, la violencia genera violencia, y si toda nuestra vida la hemos normalizado hacia los animales, haciéndoles nuestros payasos, nuestro alimento de maneras horribles, nuestros dummys de laboratorio, nunca respetando su vida y su derecho a vivirla en paz, creyéndonos sus amos y dueños, ¿qué esperamos?, ¿un mundo de paz?, ¿un mundo donde se respetan los unos a los otros? Seguimos enseñando a las futuras generaciones que una vida no importa mientras no sea la tuya o de alguien que sea cercano a ti, y estamos viviendo las consecuencias.

Cuatro malditos policías (sí, digo malditos porque no son otra cosa que eso) violaron a una niña, hace unos días, aún no se ha hecho nada, esos pseudo hombres siguen libres y en sus puestos, los datos de la niña no los mantuvieron anónimos, las autoridades le dan más importancia a las protestas de la gente harta de la violencia que a atrapar culpables, esto parecería el guión de una película de estas llamadas de ultraviolencia donde se busca sacar al espectador de su zona de confort presentando realidades que choquen con su psique, sin embargo, hoy ya no chocan, hoy es lo que pasa, estamos en una sociedad violenta, no hay otra manera de describirla, nos urge indudablemente cambiar las cosas, cambiar nuestra realidad y sólo podemos hacerlo desde la esencia, erradicar la violencia desde lo más básico, enseñarle a nuestros niños con el ejemplo, no agredas a la gente, no te robes un chicle de la tienda, ayuda a quién lo necesite, dialoga no golpees y sí, no mates para comer, porque ya no hay tiempo, definitivamente ya no podemos voltear la vista a un lado.