Julio Santaella, director del Inegi, informó que en el periodo de referencia la ENOE reportó que la población ocupada alcanzó a 54,936,719 personas en el periodo de referencia. La población subocupada aumentó 0.6 por ciento tanto a tasa trimestral como anual.

-Con información de Daniela Barragán

Ciudad de México 14 de agosto (SinEmbargo).- El desempleo creció 0.2 por ciento a tasa anual durante el segundo trimestre de 2019, es decir 2 millones de personas no laboraron ni una hora durante la semana de referencia de la encuesta.

Este porcentaje representó el 3.5 por ciento de la Población Económicamente Activa (PEA), que frente al trimestre inmediato anterior (enero a marzo), se mantuvo sin cambios.

De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) para el trimestre abril a junio, el Instituto Nacional de a Estadística y Geografía (Inegi) no ha crecido el desempleo durante la primer mitad de 2019, en comparación con el año anterior.

En la sumatoria trimestral, la población subocupada, quienes tienen la necesidad y disponibilidad de ofertar más tiempo de trabajo de lo que actualmente ofertan, alcanzó a 4.2 millones de personas, esto es un 7.6 por ciento de la PEA.

La población subocupada aumentó 0.6 por ciento tanto a tasa trimestral como anual.

Julio Santaella, director del Inegi, informó que en el periodo de referencia la ENOE reportó que la población ocupada alcanzó a 54,936,719 personas en el periodo de referencia.

En el segundo trimestre del año, a nivel nacional, la población de 15 años y más disponible para producir bienes y servicios fue de 57 millones (60.2 por ciento del total).

“Un año antes había sido de 55.6 millones (59.8 por ciento). El incremento de 1.3 millones de personas es consecuencia tanto del crecimiento demográfico, como de las expectativas que tiene la población de contribuir o no en la actividad económica”, apuntó el Inegi en un comunicado.

De abril a junio de este año la tasa de informalidad laboral fue de 56.6 por ciento de la PEA, lo que representó un descenso del 0.3 por ciento anual y trimestral.

Sobre la población ocupada en el sector informal, que son todas las modalidades de empleo no protegido y quienes trabajan sin seguridad social (como el trabajo doméstico remunerado de los hogares, trabajo agropecuario no protegido y trabajadores subordinados) el dato fue de 30.9 millones de personas.

En el periodo revisado, 15.3 millones de personas conformaron la ocupación en el sector informal, dato que significó un alza de 3.6 por ciento a tasa anual, lo que constituyó 27.8 por ciento de la PEA.

De las personas en informalidad 7.5 millones laboraron en empresas, gobierno e instituciones; 5.9 millones en el sector agropecuario y 2.3 millones laboraron en el servicio doméstico remunerado.

El dato mostró un aumento del 1.6 por ciento frente a los meses de abril a junio del año anterior. Y con datos desestacionalizados se mostró un crecimiento de 0.1 puntos porcentuales respecto al primer trimestre de 2019 en la tasa de ocupación en este sector.

DESEMPLEO Y JÓVENES

El 12 de agosto la Alianza para el Trabajo Digno planteó que en México, los jóvenes que buscan trabajo sufren discriminación por su color de piel o su lugar de residencia; hay tres millones que están disponibles para trabajar pero no buscan porque saben que no lo encontrarán; de los que tienen empleo, el 63 por ciento no tiene un contrato y el 80 por ciento del total de jóvenes que trabajan, tienen un ingreso insuficiente, que apenas les alcanzaría para mantener a una familia de dos personas.

“En el Día Internacional de la Juventud, anunciamos la creación de Jóvenes con Trabajo Digno, una alianza de más de 30 organizaciones civiles y empresariales. A los jóvenes les conocemos por nombre, conocemos su historia, sufrimos con sus historias de rechazo, de violencia doméstica y barrial, de expulsiones absurdas de las escuelas. Luchamos para evitar la atracción del crimen y las adicciones, indigna la discriminación a la que se enfrentan cuando buscan trabajo, por su color de piel o por su código postal”, comentó.

María Ayala, de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, señaló que a fines de 2018 había tres millones de jóvenes desocupados o disponibles para trabajar pero que ya no buscan trabajo porque saben que no lo van a obtener, pero quienes lo tienen, el 80 por ciento tienen un ingreso insuficiente, es decir, menor al precio de la canasta básica para dos personas, cerca de 6 mil pesos, y el 63 por ciento de los que trabajan no tienen contrato, es decir, 7 millones 232 mil.

“Esa situación es insostenible e inaceptable y no corresponde con el dinamismo y tamaño de la economía del país. El 42 por ciento de los jóvenes están en condiciones de pobreza. El trabajo es un derecho esencial que posibilita la entrada a otros derechos, como el de la seguridad social”, añadió.

Daniela Dorantes, directora de Servicios a la Juventud (Seraj), indicó que dada la prioridad que el Gobierno de México ha puesto en el programa “Jóvenes Construyendo el Futuro”, debe considerarse que es una medida provisoria, a la que se le tiene que mejorar la articulación, los diálogos con empleadores para favorecer a los que tienen más complicaciones para trabajo, sumar una campaña para promover el concepto de trabajo digno y favorecer más a las mujeres porque ellas son las que enfrentan más barreras.