#MetaDatos | En medio de la peor crisis que Rosario Robles Berlanga ha atravesado en sus más de dos décadas de trayectoria política, el martes pasado se quedó sola en las redes sociales, lo que se terminó por confirmar este miércoles. Su nombre retumbó por todos los rincones de Twitter e incluso fue tendencia global, pero el apoyo no provino de la red de incondicionales que construyó durante años, del que no quedan más que cenizas. Ninguno de sus allegados se pronunció en su defensa, en tanto que sus abogados y familiares prefirieron guardar silencio.

A través de una carta, Robles pidió al Ministro Arturo Zaldívar Lelo de Larrea que no consideraran en su caso la cobertura mediática que ha recibido desde 2017. La carta fue publicada en sus redes sociales, pero ni siquiera esa misiva fue compartida por sus cercanos en señal de apoyo.

Ciudad de México, 14 de agosto (SinEmbargo).– En poco más de dos décadas, Rosario Robles Berlanga, ex miembro del Gabinete del ex Presidente Enrique Peña Nieto, catapultó su carrera política con ayuda de una red de incondicionales, amigos y cercanos. En su paso por el Partido de la Revolución Democrática (PRD), la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) y la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), muchos de estos colaboradores se beneficiaron de las posiciones que la también ex Jefa de Gobierno del a Ciudad de México les concedió.

De esa red no quedó nada desde el martes pasado, cuando Robles Berlanga fue vinculada a proceso y recluida en el penal de Santa Martha Acatitla, en la Ciudad de México, acusada de ejercicio indebido del servicio público.

Ninguno de los perfiles más cercanos a Robles se ha posicionado en redes sociales, particularmente en Twitter, espacios en los que en 2013 la ex funcionaria gozaba de una imagen muy distinta, y donde se difundió por todo lo alto la Cruzada Nacional contra el Hambre, que en aquel entonces, fue promovida desde todas las plataformas digitales con una amplía participación de su grupo cercano que no dudaba en dar retuits o “me gusta” a las campañas.

El círculo de colaboradores de Robles no sólo se conformó de políticos de alto nivel. De acuerdo con una investigación de Proceso publicada en 2017, la ex Secretaria federal incluyó en la nómina de la Sedatu a “amigos, operadores políticos, militantes priístas, estudiantes o hijos de viejos políticos del régimen” a los que la revista calificó como una “legión de asesores”, cuyo costo en el primer año de actividades rebasó los 369 millones de pesos. Esta “legión” de beneficiarios tampoco se pronunció en la Red para defender a su benefactora.

El martes, Rosario Robles volvió a ser un nodo central en redes sociales. Miles de menciones dirigidas a su cuenta fueron eco de una celebración por su vinculación a proceso. En medio de la polémica, la ex funcionaria se quedó sola, ninguno de sus cercanos salió en su defensa. La afonía se apoderó del clúster priísta, otrora principal promotor de los avances de @SinHambre.

Julio Hernández Barros, uno de los principales abogados de la ex perredista, presumió su defensa en Twitter hasta el 10 de agosto, pero mantuvo silencio durante toda la jornada del martes.

LA RED FANTASMA DE ROBLES

En las redes sociales, el rastro que dejó Robles como funcionaria del gobierno peñista permanecerá por años. Los perfiles y las cuentas de la Sedesol concluyeron su actividad el 30 de noviembre del 2018 pero en la actualidad, estas cuentas tiene el aspecto de cadáveres digitales que funcionan como archivo de las actividades que encabezó la ex perredista al frente de esta dependencia.

Algo similar le ocurrió al círculo más cercano de colaboradores de Robles durante el sexenio pasado. Pocos de ellos tienen perfiles identificables en Twitter o Facebook.

Su ex vocera Rocío Gómez Bolaños no tiene perfil público en estas plataformas y Gustavo Rodríguez González mantuvo distancia de las acusaciones de su ex superior. Mientras, Emilio Zebadúa se mantiene ausente de las redes sociales o, al menos sus perfiles no son identificables. Zabadúa fungió como Oficial Mayor de Rosario Robles en la Sedesol y más tarde, cuando la ex perredista asumió la titularidad de la Sedatu, se reintegró a su equipo de trabajo con un cargo similar. De acuerdo con las investigaciones de la Fiscalía General de la República (FGR), tres testigos lo han señalado como cómplice.

Ramón Sosamontes Herreramoro, ex Jefe de Oficina de Robles, fue su sombra tanto en la Sedesol como en la Sedatu, y desde su militancia en el PRD había generado nexos con la ex funcionaria. Pero este miércoles, lejos de pronunciarse en favor de Robles, promovió una demanda de amparo para evitar ser detenido por su implicación en la triangulación de fondos por 5 mil millones de pesos.

Ramón Sosamontes, ex colaborador de Rosario Robles tiene en su foto de perfil de Twitter una imagen en donde aparece junto a la ex secretaria federal, pero prefirió guardar silencio tras su captura. Foto: Twitter

Otros colaboradores de Rosario Robles sin perfil público en las redes sociales son, María Evangélica Villalpando, Eugenio Aurelio Alvírez Orozco, Humberto René Islas, Enrique Prado Odoñez, Sonia Angélica Zaragoza, entre otros. En el caso de  Ernesto Nemer Álvarez y Juan Carlos Listri Quirós sí permanecen visibles en Twitter, incluso con cuentas verificadas.

ROBLES SE QUEDÓ SOLA

Desde el estallido de la polémica en 2017, los principales implicados en el desfalco en la Sedesol y la Sedatu no participan en las redes sociales. Pero el silencio se extiende más allá de la red cercana de colaboradores de la ex Secretaria federal.

Robles renunció al PRD, partido del que fue fundadora y uno de sus miembros más representantivos, en 2004, luego de los escándalos en que René Bejarano, entonces Diputado de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, la implicó en la recepción de un soborno por parte del empresario Carlos Ahumada.

Luego, durante el sexenio del ex Presidente Enrique Peña Nieto, se integró a su gabinete sin ser militante del Partido Revolucionario Institucional (PRI). Tras su partida del PRD, la ex funcionaria no se integró a ninguna fuerza política.

Los nexos que construyó tras su salida del PRD no fueron suficientes para conformar un grupo de defensa desde en la esfera pública; ni su cercanía con el Presidente López Obrador durante el período en que fue perredista ni la que mantuvo años después con Peña Nieto.

DIÁLOGO SORDO

Desde las redes sociales, Rosario Robles dirigió en varias ocasiones mensajes a líderes políticos, sin aparente respuesta. En los últimos 10 días intentó acercarse a través de las redes al Ministro Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, a quien extendió una carta para pedirle que no se considerara la cobertura mediática en su caso. Robles publicó la carta en redes sociales sin generar diálogo con su interlocutor.

Algo similar ocurrió durante el sexenio anterior en que la ex funcionaria dirigió desde las redes sociales varios mensajes a Miguel Ángel Osorio Chong, ex Secretario de Gobernación. En el timeline de las cuentas oficiales de Robles, Osorio Chong es el miembro del Gabinete que aparece con mayor frecuencia.

Foto: Facebook

Al igual que a Enrique Peña Nieto, Robles también le dirigió varias felicitaciones desde estas plataformas sin recibir una respuesta pública.