Los circos ya venían en declive tras la irrupción de internet, los videojuegos y los espectáculos en vivo, pero la ola de contagios de la COVID-19 golpeó con fuerza al sector.

Lima, Perú, 14 de agosto (AP).— En un terreno desértico de Lima, Santos Chiroque guarda su carpa amarilla, los maderos y las cuerdas con los que hasta marzo armaba un circo pequeño que le daba de comer a él y su familia.

Pero la pandemia del nuevo coronavirus, que encerró a millones en sus casas, golpeó con dureza su negocio, al igual que otro centenar de pequeños circos y medio millar de payasos en todo Perú.

Chiroque había confeccionado una nueva carpa, inversión que no ha recuperado. “Plata invertida por las puras (en vano)”, dijo el hombre de 74 años. Ahora su mujer y sus cinco hijos venden manzanas acarameladas por las calles de Lima a cambio de algunas monedas.

Los circos ya venían en declive tras la irrupción de internet, los videojuegos y los espectáculos en vivo, pero la ola de contagios de la COVID-19 golpeó con fuerza al sector.

El payaso de circo Santos Chiroque, cuyo nombre artístico es “Piojito”, entrena en un columpio hecho por él mismo frente a su casa en las afueras de Lima, Perú, el lunes 10 de agosto de 2020. Foto: Martín Mejía/AP.

El payaso de circo Jhona Zapata, cuyo nombre artístico es “Jijolin”, se refleja en la ventana de una casa mientras ofrece manzanas caramelizadas a la venta durante el cierre de los circospor la cuarentena para frenar la propagación de COVID-19 en un barrio pobre de las afueras de Lima, Perú, el miércoles 5 de agosto de 2020. Foto: Martín Mejía/AP.

El payaso de circo Julio César Chiroque, de 38 años, cuyo nombre de payaso es “Galleta”, llora mientras explica la grave situación económica de su familia provocada por el cierre económico para frenar la propagación del COVID-19 fuera de su casa en un barrio pobre en las afueras de Lima, Perú, el lunes 10 de agosto de 2020. Foto: Martín Mejía/AP.

l payaso de circo Santos Chiroque, cuyo nombre artístico es “Piojito”, se mira en un espejo mientras muestra su disfraz frente a su casa en las afueras de Lima, Perú, el lunes 10 de agosto de 2020. Foto: Martín Mejía/AP.

Normalmente julio y agosto son los meses más rentables para los payasos y circos en Perú, pero esta temporada ha sido la peor de la historia.

Perú registra en promedio más de 7 mil nuevos casos de coronavirus y ha alcanzo un total de 507 mil 996. Los muertos suman 25 mil 648 y el país es el segundo en Latinoamérica con más infectados después de Brasil.

Ante la falta de trabajo los payasos han tenido que adaptarse. Carlos Olazábal, de 65 años, vive en su casa de cuatro plantas con sus cuatro hijos, con quienes realiza espectáculos infantiles usando videollamadas y cocina para vender manzanas acarameladas y palomitas.

A diferencia de Chiroque, la familia Olazábal tenía algunos ahorros guardados para eventuales momentos de crisis.

“No pensaba en una pandemia, mi temor son los terremotos”, dijo Olazábal. Perú es un país con frecuentes temblores debido a que se ubica en el llamado cinturón de fuego del Pacífico.

La payasa Sara Olazábal, cuyo nombre de actuación es “Chiquilina”, camina entre sus hermanos Alan “Chiquilín”, a la izquierda, y Michel “Chiquitín Jr.” a una casa donde realizarán un espectáculo al aire libre y los niños mirarán a través de las ventanas, en un barrio pobre en las afueras de Lima, Perú, el lunes 20 de julio de 2020. Foto: Martín Mejía/AP).

El payaso de circo Julio Cesar Chiroque, de 38 años, cuyo nombre de payaso es “Galleta”, sale de una residencia donde no vendió manzanas confitadas mientras circula en un barrio pobre en las afueras de Lima, Perú, el miércoles 20 de agosto de 2020. Foto:Martín Mejía/AP).

El payaso de circo Santos Chiroque, cuyo nombre artistico es “Piojito”, se ríe del comentario de su nieto de que se ve como una mujer, mientras muestra su disfraz de payaso afuera de su casa en las afueras de Lima, Perú, el lunes 10 de agosto de 2020. Foto:Martín Mejía/AP.

El payaso de circo Santos Chiroque, cuyo nombre artístico es “Piojito”, se mira en un espejo mientras demuestra cómo se pone su maquillaje de payaso usando sólo lápiz labial, afuera de su casa en las afueras de Lima, Perú, el lunes 10 de agosto de 2020. Foto: Martín Mejía/AP.