Sylvester Stallone, Adriana Barraza, Yvette Monreal y Adrian Grunberg presentaron en México Rambo: Last blood, la que podría ser la última entrega de la saga. En la cinta John vive en un rancho en Arizona, ha encontrado una familia y la bondad en su sobrina, quien tras cruzar la frontera desaparece y se ve envuelta en una situación de trata de personas.

Ciudad de México, 14 de septiembre (SinEmbargo).- Profesional, amable y con buena actitud, Sylvester Stallone regresó a México para presentar Rambo: Last Blood, la quinta entrega del personaje emblemático que, junto a Rocky Balboa, marcó su carrera. “Más de 30 años de Rambo y cuando pienso en este personaje me doy cuenta que mi vida no sería la misma sin él”, expresó el actor que aún no sabe si esta será la última entrega en la historia John Rambo.

Rambo: First Blood, la primera cinta de la saga, llegó a las salas de cine en 1982 para mostrarnos a un veterano de la Guerra de Vietnam con problemas para adaptarse a la sociedad que lo hacen viajar de un lugar a otro de Estados Unidos. Así inició la historia de un personaje que ya forma parte del inconsciente colectivo, tanto que durante la conferencia de prensa había fotógrafos que gritaban “¡Rambo una foto!” en lugar del nombre del actor, Sylvester Stallone.

“No es fácil vivir con Rambo porque es un personaje muy aguerrido. Yo siempre he dicho que Rocky soy yo después del café y Rambo antes del café en las mañanas”, señaló el también guionista.

Rambo: Last blood se entrenará el próximo 20 de septiembre en los cines del país. Foto: Mario Jasso, Cuartoscuro

Aunque no sea fácil Rambo, Stallone se siente agradecido por poder interpretar este personaje al que llamó “niño perdido” y ser humano solitario. “Los actores tienen una marca única y pueden poner cosas a un lado y usarlas cuándo las necesitan… ponen sus recuerdos y experiencias en sus personajes, eso fue lo que hice, yo muestro esa parte de mí que en otras películas no puedo hacer. De verdad gracias a Dios por Rambo porque puedo mostrar otra parte de mí”, contó Sylvester.

La mexicana Adriana Barraza participa en esta nueva entrega de Rambo de la que se dijo feliz de formar parte. “Lo que me dejó, primero que nada, fue la gran experiencia de trabajar con un ícono como es Sylvester Stallone”, señaló. La actriz nominada al Óscar explicó que esta es una cinta especial para el personaje ya que “Rambo nos va a mostrar su corazón, su alma, y qué es lo que pasa cómo persona”, Barraza.

El director Adrian Grunberg dijo que trabajar con Sly, como es conocido el actor, fue muy importante para él ya que creció viendo sus personajes.

Sly bromeó diciendo que parece un mentiroso cada vez que dice que será la última película de Rambo por lo que en esta ocasión no asegura nada.

Sylvester Stallone, Adriana Barraza, Yvette Monreal y Adrian Grunberg. Foto: Mario Jasso, Cuartoscuro

SOLO UN ESCENARIO

En Rambo: Last blood John vive en un rancho en Arizona, ha encontrado una familia y la bondad en su sobrina, quien tras cruzar la frontera desaparece, por lo que Rambo viajará a México para encontrarla.

La cinta presenta una cruda y violenta realidad: la trata de personas, una situación que lamentablemente ocurre en todo el mundo incluyendo la frontera norte mexicana, lugar al que hace alusión el largometraje. Sin embargo, Stallone aseguró que la película no busca mostrar lo que pasa entre los países sino que se trata solo de una historia.

“Esta no es una declaración acerca de lo que está pasando entre Estados Unidos y México”, expresó el actor y agregó que este es solo un escenario en una historia universal que trata sobre la importancia de la familia y en la que no se trató de no hacer ninguna declaración acerca de ambos países.

“La familia es lo más importante, probablemente moriríamos por ella y esta historia habla de eso, no habla de la guerra, no habla de temas que hemos tocado en el pasado, es una historia muy personal y probablemente la más realista. Rambo finalmente tiene una familia, se dio cuenta que la guerra partió su vida y solo quiere ver a su familia crecer, pero Gabrielle (su sobrina) desaparece y él regresa al pasado, no puede creer que el mundo en el que vive se fracture”.

Adriana Barraza y Sylvester Stallone durante la conferencia de prensa. Foto: Nancy Chávez, SinEmbargo

Adriana Barraza señaló que mostrar estos temas en la pantalla grande duele pero también están su personaje y el de Yvette Monreal que son dignos de llamarse mexicanos. “Rambo ha luchado con los enemigos y a veces sin importar de donde son, se lucha contra el mal, esa es mi opinión con respecto a la película; Rambo lucha contra el mal, lucha contra las personas que quieren hacer mal”.

Barraza agregó que en este caso John Rambo “lucha contra una realidad que existe, creo que no podemos tapar el sol con un dedo como mexicanos desafortunadamente, creo que los mexicanos también estamos representados por Yvette y yo de una manera muy digna y la realidad desafortunadamente es esa”, en referencia a la trata de personas en la frontera.

Sylvester resaltó la importancia que las mujeres tienen para su personaje quien siempre ha sido muy gentil con ellas y ha buscado protegerlas, por lo que en esta entrega se colocan en el punto central de la historia.

“Rambo está solo, pero es muy gentil con las mujeres, se acerca con ellas de manera protectora; en esta película la casa la maneja la mujer y él se siente como el padre’, yo lo hago todos los días en casa, es algo con lo que me puedo relacionar, que entiendo. La vida no existe sin mujeres, así que no fue difícil, lo único que tuve que hacer fue pensar que no era una historia sobre la guerra, es sobre proteger a las dos mujeres que ama”, expresó.