Washington, 18 jul (EFE).- El secretario de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, recibirá esta próxima semana el informe de una misión que examinó la crisis migratoria entre la República Dominicana y Haití, tras urgir al gobierno dominicano a buscar soluciones con su vecino.
El jefe de la misión, el secretario de Asuntos Políticos de la OEA, Francisco Guerrero, hará entrega a Almagro de un informe sobre la visita que realizaron entre el 10 y 13 de julio a República Dominicana y Haití para analizar la crisis migratoria, que ha levantado críticas entre organizaciones de derechos humanos.
Almagro pidió en una carta enviada ayer al ministro de Relaciones Exteriores de la República Dominicana, Andrés Navarro, que "ambas partes acuerden variables para atender el tema de la migración", que mantiene a miles de personas con orígenes haitianos bajo riesgo de expulsión.
En la misiva, a la que tuvo acceso Efe, Almagro aclara que en una entrevista emitida esta semana por CNN en Español nunca quiso insinuar que la posibilidad de unificación de la República Dominicana y Haití, algo que interpretaron algunos políticos y medios dominicanos.
Almagro se refirió a que "generalmente" no existen dos naciones que compartan una isla, como es el caso de la Española, que se dividen Haití y República Dominicana, por lo que en la crisis migratoria ambos países "con realidades económicas muy diferentes" deben hallar vías de cooperación y diálogo.
Los miembros de la misión de la OEA dialogaron con todos los sectores implicados en la crisis tanto en Haití, donde tuvieron ocasión de reunirse con el presidente haitiano, Michel Martelly, como en la República Dominicana.
El Plan de Regularización para Extranjeros indocumentados, cuyo plazo concluyó el pasado 17 de junio, se puso en marcha junto a la Ley especial de Naturalización, que venció el 1 de febrero, tras una polémica sentencia del Tribunal Constitucional de septiembre de 2013, que establece los parámetros para adquirir la nacionalidad.
Al Plan Nacional de Regulación de Extranjeros se acogieron 288 mil 466 indocumentados, la mayoría haitianos, y 8 mil 755 lo hicieron a la Ley especial de Naturalización.
Por otro lado, el gobierno dominicano sostiene que unas 37 mil personas de origen haitiano han retornado al país vecino de manera voluntaria, mientras varios miles permanecen en el país en un limbo legal.
Human Rights Watch ha denunciado expulsiones de descendientes de haitianos por parte de las fuerzas de seguridad dominicanas sin las garantías suficientes y ha pedido que las deportaciones de inmigrante indocumentados adopten estándares internacionales.




