México, 23 Jul. (Notimex).- Tras una década de mantener finanzas insanas por multas ante el IFE, adeudos a proveedores y bancos, el PRI saldó la mayoría de sus pagos y pretende cerrar 2011 con números positivos a fin de que el manejo de sus finanzas no sea un riesgo rumbo a la contienda presidencial de 2012.
De acuerdo con el Informe sobre el Ejercicio de Finanzas que la secretaría a su cargo presentó al Consejo Político Nacional, el tricolor no tiene adeudos ante el IMSS, ni con bancos, ni pasivo circulante de proveedores, además de que logró rescatar dos edificios que tenía embargados.




